Nuestra causa

LUCHA CONTRA EL TABAQUISMO

Estrategia

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Las campañas de comercialización de la industria tabacalera contribuyeron a aumentar el porcentaje de mujeres que fuman en países de bajos y medianos ingresos.

Nuestro objetivo:

reducir el número de muertes y enfermedades relacionadas con el tabaco en países de bajos y medianos ingresos al desalentar el consumo de cigarrillos en personas que no han fumado antes, reducir el consumo de tabaco en general y disminuir la exposición al tabaquismo pasivo.

El reto

A grandes rasgos

El consumo de tabaco es la causa principal de muertes prevenibles a escala mundial; cada año, casi 6 millones de personas mueren de enfermedades asociadas al tabaco.

El consumo de tabaco ha aumentado exponencialmente en países de bajos y medianos ingresos en los que el sector tabacalero intensifica cada año sus campañas comerciales agresivas, que con frecuencia se dirigen a mujeres y menores.

Respaldamos el Convenio Marco para el Control del Tabaco, un tratado internacional que insta a sus países signatarios a respetar un conjunto de normas mínimas para el control del tabaquismo.

Prestamos apoyo a aquellas entidades que trabajan para abordar la epidemia del tabaquismo en más de 30 países de África y Asia.

En calidad de directora adjunta de la División de Defensa y Políticas Mundiales, Cynthia Lewis tiene a su cargo nuestra estrategia de lucha contra el tabaquismo, que es parte de la División de Defensa y Políticas Mundiales de la Fundación.

Más de mil millones de personas en el mundo entero consumen productos derivados del tabaco: los únicos bienes de consumo que, si se usan tal como se indica, provocarán la muerte de la mitad de sus consumidores. Fumar es la causa principal de muertes prevenibles a escala mundial, ya que casi 6 millones de personas cada año mueren debido a enfermedades asociadas al tabaco, lo que incluye a 600 000 no fumadores expuestos al tabaquismo pasivo. De continuar la tendencia actual, para el 2030 el consumo de tabaco se cobrará cada año la vida de 8 millones de personas, de las cuales el 80 % vivirán en países en desarrollo.

En años recientes, el consumo de tabaco se ha estancado en los países más ricos, mientras que ha aumentado exponencialmente en países de bajos y medianos ingresos. Los ingresos de la industria tabacalera continúan en ascenso, al tiempo que se han intensificado las campañas comerciales agresivas de productos a base de tabaco en los países en desarrollo, que frecuentemente se dirigen a mujeres y niños. Muchos de estos países carecen de políticas sólidas para el control del tabaquismo y disponen de poca información sobre los efectos que el consumo de tabaco tiene sobre la salud. En los países cultivadores de tabaco y productores de derivados del mismo, el sector tabacalero ejerce una enorme influencia en las políticas públicas y emprende implacables campañas de publicidad, promoción y patrocinio gracias a un buen financiamiento.

Oportunidades

En el 2003, la Organización Mundial de la Salud aprobó el Convenio Marco para el Control del Tabaco (CMCT), el primer y único tratado mundial de salud pública. El CMCT insta a sus países signatarios –muchos de los cuales son países de bajos y medianos ingresos– a respetar un conjunto de normas mínimas para el control del tabaquismo, lo que supone un gran impulso para los esfuerzos mundiales en esta materia. Las medidas propuestas en las disposiciones del CMCT han demostrado ser rentables y eficaces para reducir el consumo de tabaco en países ricos y pueden representar un avance significativo en el control del tabaquismo en países de bajos y medianos ingresos. Identificamos grandes oportunidades en los siguientes países y regiones:

  • África. La epidemia de tabaquismo en África se encuentra en una etapa relativamente incipiente, por lo que ahora es un momento crucial para invertir en campañas e investigaciones que respalden las políticas para prevenir una epidemia a gran escala. Con el aumento de los ingresos de la creciente población africana, el consumo de tabaco podría duplicarse en los próximos años a menos que se adopten estrictas normas para el control del tabaquismo.
  • China. China es el principal productor y consumidor mundial de tabaco, y se calcula que el 27 % de la población –más de 350 millones de personas– son fumadores. La consolidación del control del tabaquismo en China repercutirá positivamente en la salud de la población y en el número de vidas salvadas.
  • Asia sudoriental. En Asia sudoriental, donde el consumo de tabaco es relativamente alto y la reglamentación es insuficiente, podemos tener un impacto significativo en la salud de la población de muchos países de rápido crecimiento económico.

Nuestra estrategia

Muchos de los signatarios del CMCT son países de bajos y medianos ingresos en los que el control del tabaquismo ha sido comúnmente un tema menos prioritario que otros retos en materia de salud pública. Con frecuencia, los gobiernos carecen de datos sobre los problemas sanitarios asociados al tabaco, la industria tabacalera mantiene un alto nivel de interferencia y la capacidad de los promotores del control del tabaquismo y de los responsables de la formulación de políticas para establecer mecanismos de control es insuficiente.

Bill Gates y Michael Bloomberg han instado a gobiernos y líderes empresariales a priorizar la lucha contra el consumo de tabaco.

El programa de la Fundación Bill y Melinda Gates sobre la Lucha contra el tabaquismo busca abordar estos retos mediante el apoyo a una red coordinada de asociados estratégicos establecidos mayoritariamente en las regiones donde desempeñamos nuestra labor –África, China y Asia sudoriental– y que pueden impulsar cambios por medio de subvenciones e iniciativas eficaces destinadas a fortalecer la capacidad de acción de organizaciones de la sociedad civil y gobiernos. Desde el 2008, hemos otorgado casi 210 millones de dólares a organismos que luchan contra la epidemia del tabaquismo en más de 30 países de África y Asia. La fundación Bloomberg Philantropies es un aliado clave en esta lucha, con el que colaboramos estrechamente para coordinar nuestras estrategias de lucha contra el tabaquismo en Asia, al tiempo que también prestamos apoyo a proyectos complementarios en otras regiones.

Aunque nuestras inversiones no se centran especialmente en los tratamientos clínicos para dejar de fumar, la Fundación reconoce que estos cumplen una función fundamental para limitar las muertes y enfermedades generalizadas asociadas al consumo de tabaco y, por ende, aplaude la labor de otras organizaciones que prestan estos servicios. También reconocemos la importancia de otras necesidades en el marco de la lucha contra el tabaquismo, como explorar formas alternativas de sustento de agricultores tabacaleros y abordar el contrabando transfronterizo. Vigilamos de cerca estas cuestiones y las tenemos en cuenta a la hora de tomar decisiones estratégicas para asignar fondos con el fin de reducir el consumo de tabaco.

Ámbitos de actuación

Intervención normativa

La intervención en las políticas orientadas a limitar el consumo de tabaco es una forma de salvar vidas. Por ejemplo, los impuestos sobre el tabaco brindan una ventaja fundamental además de reducir el consumo de cigarrillos: son una fuente de ingresos nacionales muy necesarios para financiar una gama de acciones en materia de salud pública y desarrollo. A través de la colaboración con asociados estratégicos en África, China y Asia sudoriental, respaldamos labores de educación y defensa de la causa en el ámbito nacional a fin de garantizar el cumplimiento de las normas del CMCT, especialmente en lo que atañe a los impuestos sobre el tabaco que encarecen el producto para el consumidor, la prohibición integral de publicidad del tabaco, las etiquetas con advertencias sanitarias gráficas, los paquetes de cigarrillos sin logotipos ni marcas y la prohibición de fumar en espacios cerrados. Brindamos apoyo a entidades locales, regionales y mundiales que trabajan para coordinar y consolidar las iniciativas por parte de los defensores de la causa y los encargados de la formulación de políticas para implementar estas normas.

Comercialización social

Al combinar las propuestas de modificación de políticas con campañas de comercialización social creativas y focalizadas que eduquen al público y a los encargados de la formulación de políticas y que cambien las percepciones sobre el consumo de tabaco, ambas labores se refuerzan entre sí y pueden llevar a un cambio significativo y duradero. Brindamos apoyo a nuestros asociados en África y Asia que dirigen tanto campañas convencionales en medios masivos como campañas innovadoras y más focalizadas para transformar el conocimiento, las actitudes y las percepciones sobre el consumo de tabaco, los productos derivados del tabaco y la industria tabacalera entre los consumidores actuales de tabaco y aquellos en situación de riesgo.

Construcción de una base empírica

Al no contar con información precisa sobre la dimensión y la naturaleza de los desafíos y logros de la lucha antitabacalera, los gobiernos de países con ingresos bajos y medianos tienen una limitada capacidad de redactar o implementar políticas eficaces. Los promotores del control del tabaco requieren datos locales para defender sus argumentos ante los gobiernos y para contrarrestar la poderosa influencia de la desinformación que divulga la industria tabacalera. Apoyamos los esfuerzos de investigación a escala local y mundial que ayudan a construir esta esencial base empírica, que parte de nuevos análisis económicos actualizados sobre políticas fiscales y el impacto económico de la tributación, datos sobre el consumo de tabaco entre jóvenes y adultos, el seguimiento global de la industria tabacalera e investigaciones sobre el contrabando de cigarrillos.

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