Nuestra causa

Tuberculosis

Estrategia

Imprimir

Se necesitan mejores vacunas, medicamentos y procedimientos de diagnóstico para reducir la carga de la tuberculosis (TB), que sigue siendo una de las principales causas de muerte en el mundo entero.

NUESTRA META:

Reducir más rápidamente la incidencia de la tuberculosis en todo el mundo.

El reto

A grandes rasgos

A pesar de que la tasa de mortalidad mundial se redujo un 35 % entre 1990 y el 2009, la TB sigue siendo una de las principales causas de muerte en todo el planeta, y cada año se informa de cerca de 9 millones de nuevos casos.

La vacuna antituberculosa actual protege parcialmente a los recién nacidos y a los niños, pero no ofrece protección alguna contra la tuberculosis pulmonar en adultos, que es responsable de la mayoría de los casos de tuberculosis en el mundo.

La Fundación se esfuerza por reducir lo más rápido posible la incidencia mundial de la tuberculosis. Para ello, invierte en el desarrollo y el suministro de mejores vacunas, regímenes de tratamiento y herramientas de diagnóstico y aboga por que los gobiernos, las organizaciones multinacionales y el sector privado aumenten su nivel de participación en la lucha contra esta enfermedad.

Nuestra labor se centra en los países con mayor incidencia de TB, entre ellos, la India, la China y Sudáfrica.

Nuestra estrategia en materia de tuberculosis, actualizada en el 2011, es liderada por el director interino Trevor Mundel, y forma parte de la División de Salud Mundial de la Fundación.

Se han hecho grandes avances en la lucha contra la tuberculosis en los últimos veinte años. Entre 1990 y el 2009, la mortalidad a causa de la TB en todo el mundo se redujo un 35 %. Gracias a las campañas coordinadas en el ámbito mundial y al uso de la estrategia de tratamiento acortado estrictamente supervisado (DOTS, por sus siglas en inglés), el tratamiento recomendado contra la tuberculosis que se desarrolló en la década de los ochenta, 55 millones de personas con TB recibieron tratamiento entre los años 1995 y 2010. Para 46 millones de ellas, el tratamiento fue un éxito. Se estima que este enfoque ha salvado la vida de cerca de 7 millones de personas en comparación con las normas asistenciales anteriores y que el aumento de las actividades de colaboración entre los programas de tratamiento contra la TB y el VIH ha salvado casi un millón de vidas entre el 2005 y el 2010.

A pesar de estos avances, la tuberculosis sigue siendo una de las principales causas mundiales de muerte. En el 2010 se informaron aproximadamente 9 millones de nuevos casos. En los últimos años, el control de la TB se ha vuelto aún más apremiante debido al surgimiento de la tuberculosis multirresistente (TB-MR), una forma de la enfermedad que no responde a los fármacos de primera línea, y de la tuberculosis ultrarresistente (TB-XR), que es resistente también a algunos fármacos de segunda línea. La TB MR ha aparecido en casi todos los países del mundo; en el 2008 se registraron cerca de 440 000 nuevos casos. Estas formas de la enfermedad son particularmente difíciles y costosas a la hora de tratarlas y son el resultado de años de diagnósticos y tratamientos inadecuados. Además, la epidemia de tuberculosis ha empeorado en los países con altos índices de VIH. En el 2010, 350 000 personas murieron debido a coinfección por TB y VIH.

Los enfoques actuales para prevenir, diagnosticar y tratar la TB no son adecuados. La vacuna antituberculosa actual protege parcialmente a los recién nacidos y a los niños, pero no ofrece protección alguna contra la tuberculosis pulmonar en adultos, que es responsable de la mayoría de los casos de tuberculosis en el mundo. El instrumento de detección más frecuentemente utilizado, el microscopio, es eficaz en solo la mitad de los casos y su utilización resulta muy laboriosa para los proveedores de salud. Por último, si bien ha tenido un éxito considerable, el régimen de tratamiento estandarizado DOTS requiere que el paciente tome una compleja combinación de píldoras cada día durante seis a nueve meses, supone la supervisión de un trabajador de la salud durante todo el tratamiento y tiene efectos secundarios considerables. En consecuencia, muchos pacientes finalizan el tratamiento antes de tiempo.

Oportunidades

En la última década, se han hecho cuantiosas inversiones para tratar la epidemia de TB y se está desarrollando una serie de nuevas herramientas prometedoras. La creación de nuevos fármacos, tecnologías de diagnóstico y, con el tiempo, de una vacuna, permitirían responder de forma más eficaz a la tuberculosis en todo el mundo. Sin embargo, se necesita más investigación y desarrollo para garantizar que tales herramientas actúen con rapidez y sean accesibles, asequibles y fáciles de usar. Una vacuna más eficaz sería la herramienta más poderosa para reducir la incidencia de la TB. Según ciertas estimaciones, una nueva vacuna, incluso una que fuera parcialmente eficaz, permitiría reducir la incidencia de la tuberculosis entre un 39 % y un 52 % para el año 2050. Por primera vez en decenios, se está llevando a cabo un ensayo de fase IIb para lactantes a fin de determinar la eficacia de una vacuna antituberculosa experimental en una población pequeña.

Sin embargo, encontrar una nueva vacuna podría llevar años. Por lo tanto, resulta fundamental el diseño de estrategias de corto y mediano plazo que ayuden a reducir la tasa de infección por TB. Por ejemplo, nuevas herramientas de diagnóstico de la tuberculosis podrían disminuir los retrasos en la obtención de tratamiento y aumentar las probabilidades de detectar la enfermedad antes de que los pacientes la transmitan a muchas otras personas. Además, farmacoterapias más sencillas y breves mejorarían las tasas de éxito de los tratamientos porque es más probable que los pacientes los completen. 

Actualmente hay varias vacunas, tecnologías de diagnóstico y fármacos que se encuentran en desarrollo clínico; sin embargo, quienes más los necesitan solo pueden acceder a ellos si son asequibles y pueden suministrarse de forma eficaz. Será necesario destinar cuantiosos recursos financieros para fines de investigación y desarrollo. Por otra parte, será preciso que las empresas farmacéuticas, las fundaciones, los países desarrollados y aquellos países en los que la enfermedad es endémica continúen realizando inversiones.

Nuestra estrategia

La estrategia de lucha contra la tuberculosis de la Fundación Bill y Melinda Gates para el período del 2011 al 2016 se centra en resolver muchos de los factores asociados con esta epidemia.

Una nueva vacuna sería la manera más eficaz de reducir la incidencia de la TB. Por lo tanto, la máxima prioridad de la Fundación es la creación de nuevas vacunas y la elaboración de enfoques tanto innovadores como acelerados para el desarrollo de vacunas. No obstante, el suministro conjunto de vacunas, procedimientos de diagnóstico y fármacos resulta esencial para tratar la epidemia.

También centramos nuestra atención en el desarrollo de regímenes de tratamiento más cortos y sencillos. Los pacientes que no completan su tratamiento según la indicación médica probablemente transmitirán la enfermedad a otros y desarrollarán cepas resistentes a fármacos que pueden tardar hasta dos años en tratarse y requieren medicamentos más caros de segunda línea.

La Fundación también se aboca al desarrollo de instrumentos de diagnóstico más rápidos y exactos para ofrecer un tratamiento precoz y lograr una menor transmisión de la enfermedad. Tales nuevas herramientas solo pueden disminuir los casos de TB y salvar millones de vidas si se ponen en uso con rapidez y eficacia en los lugares donde más se los necesita. Por ese motivo, financiamos investigaciones en la India y la China que, en conjunto, representan cerca del 40 % de los casos de TB del mundo, y también en Sudáfrica, que alberga la quinta parte de todos los casos de TB del África y a una gran cantidad de personas coinfectadas con VIH y TB.

Por otra parte, abogamos por una financiación adecuada para la lucha contra la tuberculosis y apoyamos las iniciativas para obtener los fondos necesarios para sufragar las actividades de investigación y desarrollo. Asimismo, trabajamos con instituciones financieras mundiales como el Fondo Mundial de lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria y el Mecanismo Internacional de Compra de Medicamentos (UNITAID) con vistas a reducir el costo de las tecnologías innovadoras y a acelerar su adopción.

Ámbitos de actuación

Mejores vacunas

Invertimos en iniciativas en materia de desarrollo de vacunas más eficaces contra la tuberculosis, así como en lo relativo a su aprobación por parte de las autoridades. Nuestra meta es tener una vacuna experimental en ensayos clínicos de fase III para el año 2016 y aumentar la cantidad de otras vacunas experimentales contra la TB.

Asimismo, intentamos eliminar los obstáculos que impiden el descubrimiento y el desarrollo de vacunas antituberculosas. En primer lugar, no se entienden bien los mecanismos de protección contra la TB que proporciona la vacuna. Por otra parte, no se conocen los marcadores biológicos capaces de predecir la eficacia de una vacuna antituberculosa experimental. Eso se traduce en ensayos de desarrollo de vacunas que acaban siendo largos y costosos.

Para afrontar estos desafíos, creamos el programa para la promoción del desarrollo de vacunas contra la TB con el fin de identificar conceptos de vacunas prometedores que ofrezcan alternativas a las vacunas en desarrollo y nos permitan mejorar en gran medida nuestra comprensión sobre la enfermedad y desarrollar una vacuna más eficaz. 

Farmacoterapias más eficaces

La tuberculosis puede volverse resistente rápidamente a un único fármaco, por lo que el tratamiento siempre requiere una combinación de estos. Sin embargo, el desarrollo de fármacos convencional exige que cada nuevo medicamento antituberculoso se evalúe por separado en ensayos clínicos, por lo que los nuevos fármacos solo pueden someterse a prueba en combinación luego de haberse aprobado cada uno de ellos en forma individual. En consecuencia, la creación de farmacoterapias antituberculosas más eficaces podría llevar decenios. Para hacer frente a este reto, la Fundación se unió a asociados para concebir la iniciativa de fase crítica de farmacoterapias antituberculosas (Critical Path to TB Drug Regimens, CPTR), que reúne a empresas farmacéuticas líderes, expertos en salud pública, organizaciones no gubernamentales, autoridades estadounidenses y otros organismos regulatorios para acelerar las pruebas de combinaciones de fármacos experimentales prometedores, así como identificar nuevos mecanismos regulatorios y otras formas de acelerar el proceso de desarrollo de nuevos fármacos.

Se necesitan, además, nuevos fármacos que reduzcan drásticamente la duración del tratamiento. Financiamos un programa para la promoción del desarrollo de fármacos contra la TB que tiene por objeto identificar nuevas maneras de atacar las bacterias resistentes a las farmacoterapias actuales, diseñar nuevos instrumentos para el desarrollo de fármacos y descubrir nuevos fármacos que permitan crear regímenes de tratamiento acelerados. 

Nuevas herramientas de diagnóstico

La sala de microscopios de un hospital especializado en tuberculosis y enfermedades respiratorias en Nueva Delhi (India).

Estamos diseñando herramientas de diagnóstico menos costosas y más eficaces que puedan llegar a una mayor parte de la población de pacientes con TB y que puedan emplearse en el centro de atención médica en lugar de requerir la intervención de un laboratorio lejano. Parte de esta tarea implica investigar nuevos marcadores biológicos de la infección por TB y las respuestas al tratamiento para mejorar la detección y el tratamiento clínico de la TB. GeneXpert, una tecnología nueva financiada por la Fundación, podría aumentar significativamente la rapidez y exactitud del diagnóstico de la TB. Debemos encontrar formas de ampliar el acceso a esta herramienta, ya que un diagnóstico rápido y preciso es esencial para que los pacientes obtengan tratamiento adecuado en forma oportuna y para evitar una mayor transmisión de la enfermedad.

Difusión de enfoques innovadores para el control de la TB

Estamos realizando una serie de estudios piloto sobre herramientas innovadoras para el control de la TB y sobre novedosos métodos de suministro en la India, la China y Sudáfrica, y usamos los hallazgos para dar a conocer los enfoques más eficaces en todo el mundo. Uno de nuestros proyectos se centra en encontrar maneras rentables de poner en uso en Sudáfrica una herramienta de diagnóstico más rápida y precisa. En la India, hemos respaldado diferentes actividades para reunir al gobierno de ese país, la Organización Mundial de la Salud (OMS), la USAID y al Banco Mundial en un esfuerzo mancomunado de apoyo a las iniciativas innovadoras de control de la TB. También en la India, incentivamos al sector privado para que participe en las tareas de investigación y desarrollo para el diagnóstico y el tratamiento de la TB. En la China, gracias a nuestra labor de defensa de la causa, la tuberculosis multirresistente (TB-MR) fue clasificada como una enfermedad altamente reembolsable según los esquemas de seguro médico de ese país, lo que significa que los pacientes chinos con esta enfermedad tendrán más probabilidades de recibir asistencia financiera para pagar su tratamiento.

Acceso, eficacia y reducción de costos

Colaboramos con asociados de la esfera de la salud pública mundial, tales como el Fondo Mundial de lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria; la OMS, y UNITAID, para aprovechar al máximo sus recursos e inversiones y, de ese modo, reducir el costo de las tecnologías innovadoras, atraer una cantidad de fabricantes suficientes que garanticen precios estables y asequibles para las nuevas tecnologías antituberculosas, y acelerar la adopción de enfoques nuevos y eficaces para combatir esta enfermedad.

Defensa de la causa

Personal del hospital Coptic Mission de Lusaka (Zambia) que cuenta con programas especiales para tratar la TB y el VIH.

Abogamos por un mayor compromiso político y financiamiento para luchar contra la TB; en particular, para las tareas de investigación y desarrollo en las últimas fases de los ensayos clínicos. Creemos que el fortalecimiento de las alianzas con los gobiernos y las instituciones multinacionales donantes, con el sector farmacéutico y biotecnológico, y con los gobiernos de los países donde la TB es endémica es fundamental a la hora de luchar contra esta enfermedad. Estas asociaciones pueden generar mayor inversión en investigación y desarrollo, así como en el suministro de herramientas nuevas y existentes.

Viste nuestro blog

Conectar