Nuestra causa

Neumonía

Estrategia

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Al inmunizar a los niños de los países más pobres del mundo contra el neumococo podemos salvar millones de vidas.

NUESTRA META:

reducir drásticamente la mortalidad infantil a causa de la neumonía.

El reto

A grandes rasgos

La neumonía es la causa principal de mortalidad entre menores de cinco años, y más del 99 % de las muertes se producen en países en desarrollo.

Estas muertes se pueden evitar con el suministro conjunto de vacunas, procedimientos de diagnóstico y tratamientos existentes.

Nos proponemos mejorar el desarrollo y el suministro de vacunas antineumocócicas y difundir el uso de procedimientos de diagnóstico y de antibióticos en el tratamiento de esta infección.

Prestamos nuestro apoyo al Plan de acción mundial integrado para la prevención y el control de la neumonía y la diarrea, una iniciativa conjunta de la Organización Mundial de la Salud y el UNICEF.

Keith Klugman, en calidad de director, coordina nuestra estrategia antineumocócica, que se enmarca en la División de Salud Mundial de la Fundación.

Aunque en el transcurso de las dos últimas décadas los casos de mortalidad infantil a escala mundial han decrecido de 12,6 a 6,6 millones, la neumonía sigue siendo la causa principal de mortalidad entre niños menores de cinco años. En el 2011, a pesar de todas las intervenciones, la neumonía se cobró la vida de 1,3 millones de niños y constituyó la causa del 18 % de las muertes infantiles del mundo (de las cuales casi la mitad se produjeron en países en desarrollo, particularmente en el África subsahariana y en Asia meridional).

Dado que los virus y las bacterias que causan la neumonía son múltiples, cabe desplegar un gran número de intervenciones para reducir la mortalidad infantil derivada de esta enfermedad. Ya existen vacunas efectivas contra las bacterias Streptococcus pneumoniae (o neumococo) y Haemophilus influenzae tipo B (Hib), las causas más comunes de neumonía en niños después de su primer mes de vida. No obstante, algunos virus y bacterias patógenos de esta enfermedad causan la muerte de un sinnúmero de niños antes de que estos estén inmunizados.

Las muertes infantiles a causa de la neumonía se pueden evitar con el suministro conjunto de vacunas, procedimientos de diagnóstico y tratamientos; el problema, sin embargo, radica en los obstáculos relacionados con la disponibilidad, el acceso y el costo que surgen en los países en desarrollo. Se estima que casi la mitad de las muertes por neumonía que ocurren durante la primera infancia son consecuencia de la imposibilidad de acceder al diagnóstico y tratamiento adecuados, o de la tardanza en recibirlos. En contextos de escasez de recursos, factores como la malnutrición, la infección del VIH y la contaminación del aire en espacios cerrados hacen aumentar el riesgo de que los niños contraigan neumonía.

Oportunidades

La comunidad de salud mundial ya dispone de las herramientas adecuadas (e incluso está desarrollando herramientas aún más efectivas) para proteger a los niños de los países en desarrollo contra la neumonía.

Hasta ahora, la vacunación ha contribuido a reducir de forma considerable la incidencia de neumonía infantil. Pero todavía queda mucho camino por recorrer respecto a la cobertura vacunal y la reducción de costos en los países de mayor incidencia, como la India y Nigeria. Vacunar a las mujeres embarazadas tiene el potencial de proteger a los recién nacidos, puesto que los anticuerpos naturales se transmiten de madre a hijo. Sin embargo, la inmunización maternoinfantil todavía no es una práctica generalizada fuera del ámbito de la prevención neonatal del tétanos. Con todo, la Organización Mundial de la Salud la está promoviendo en el marco de su estrategia para evitar las muertes ocasionadas por la gripe, al recomendar la vacunación antigripal de las mujeres durante el embarazo. El tratamiento precoz es fundamental para salvar vidas. La neumonía infantil, si se diagnostica correctamente, puede combatirse de forma efectiva con un tratamiento antibiótico de tres días a un bajo costo de entre 21 y 42 centavos de dólar.

Afortunadamente, la concepción de que la neumonía constituye una problemática de salud mundial de primer orden está cada vez más extendida. En el 2013, la Organización Mundial de la Salud y el UNICEF lanzaron el Plan de acción mundial integrado para la prevención y el control de la neumonía y la diarrea (GAPPD, por sus siglas en inglés), una iniciativa para hacer frente a las enfermedades. El GAPPD apuesta por intervenciones cuya efectividad ha sido demostrada, como la vacunación contra el sarampión, la tos ferina, la neumonía y el Hib; la lactancia exclusiva durante los primeros seis meses; y una mejor asistencia individualizada en las comunidades.

Nuestra estrategia

La estrategia antineumocócica de la Fundación Bill y Melinda Gates es espejo del marco de actuación de protección, prevención y tratamiento que propone el GAPPD. La Fundación se centra principalmente en las causas más prevalentes de neumonía infantil — el neumococo, la gripe y el virus sincitial respiratorio (VSR)—, al tiempo que da continuidad a las inversiones que ha realizado durante muchos años en vacunas contra el meningococo, que aunque no cuenta entre las causas principales de neumonía, sigue causando meningitis epidémica. Por otro lado, estamos desarrollando una plataforma de inmunización maternoinfantil para proteger a las madres y a los recién nacidos de patógenos que provocan una cifra desmesurada de muertes durante el periodo neonatal, como el VSR, la gripe, la tos ferina, el tétanos y el estreptococo del grupo B.

Una enfermera prepara la vacuna antineumocócica en una clínica de Nairobi (Kenia).

Nuestro asociado clave para expandir el acceso a la vacunación antineumocócica es la Alianza GAVI, una entidad público-privada que financia vacunas para los niños de los países más pobres del mundo. La inmunización infantil contra el Hib y el neumococo en los países pobres puede salvar 2,9 millones de vidas y evitar que 52 millones de niños contraigan neumonía.

Nuestra prioridad principal es fomentar la administración a gran escala de las vacunas antineumocócica y meningocócica, y contribuir al desarrollo de nuevas vacunas con miras a ampliar la cobertura vacunal y ganar en eficacia, seguridad y rentabilidad.

Hemos constatado que la incidencia de neumonía sigue siendo alta, dado que las vacunas por sí solas no pueden evitar todas las infecciones. Por este motivo, estamos trabajando para mejorar el acceso a métodos adecuados de diagnóstico y tratamiento en los sistemas de salud tanto públicos como privados. Garantizar el acceso al diagnóstico y al tratamiento constituye una necesidad de primer orden para salvar vidas en los países donde la difusión de las vacunas está muy rezagada. Para ello cabe apostar por la intervención en múltiples etapas dentro del continuum de los servicios de salud: mejorar los hábitos de acudir a los servicios médicos o capacitar a los proveedores informales de cuidados de salud para que lleven a cabo una mejor gestión de las enfermedades son algunos ejemplos de intervención.

Dentro de nuestras prioridades también se encuentran la optimización de la recopilación de datos relacionados con la neumonía, la movilización de la comunidad internacional para obtener más financiación, y la investigación sobre la correlación entre la neumonía y la contaminación del aire en espacios cerrados.

Esta estrategia complementa muchas otras iniciativas de la Fundación enmarcadas en distintos programas, como aquellos destinados al suministro de vacunas, la nutrición, la salud materna, neonatal e infantil, y las enfermedades entéricas y diarreicas.

Ámbitos de actuación

Nuestra labor se divide en siete ámbitos prioritarios: neumococo, meningococo, diagnóstico y tratamiento, información estratégica y defensa de la causa, virus sincitial respiratorio, gripe y factores de riesgo. A pesar de que la neumonía afecta a personas de todas las edades, la Fundación se centra especialmente en los casos de niños menores de cinco años.

Neumococo

Vacuna antineumocócica en una cámara frigorífica de Nairobi (Kenia).

El neumococo es la causa principal de neumonía y de al menos el 40 % de las infecciones entre menores de cinco años. Dirigimos nuestros esfuerzos a ampliar el acceso a las dos vacunas antineumocócicas conjugadas disponibles en el mercado. Asimismo, invertimos en el desarrollo, la aprobación reglamentaria y el suministro de vacunas nuevas y más eficientes.

Hemos colaborado con la Alianza GAVI en la iniciativa de compromiso anticipado de mercado para las vacunas antineumocócicas, un innovador mecanismo de financiación que permite acelerar la fase final del desarrollo y la fabricación de vacunas antineumocócicas para los países en desarrollo. Con el propósito de reducir el precio de estas vacunas tan costosas, especialmente en países con altas tasas de incidencia de la enfermedad, estamos colaborando con PATH y el Serum Institute de la India para diseñar e introducir al mercado nuevas vacunas antineumocócicas conjugadas.

Meningococo

Con el afán de erradicar la epidemia de la meningitis de tipo A en África, también contribuimos con un proyecto llamado Meningitis Vaccine Project, gestionado en colaboración con PATH, la Organización Mundial de la Salud, los ministros de Salud de distintos países africanos y el Serum Institute de la India. Fruto de dicho proyecto ha surgido la vacuna MenAfriVac (la primera diseñada pensando específicamente en África), que brinda protección perdurable contra la meningitis meningocócica, una grave infección bacteriana de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal.

Día de lanzamiento de la vacuna MenAfriVac en Burkina Faso (2010). (Fotografía © PATH / Gabe Bienczycki)

MenAfriVac se introdujo por primera vez en Burkina Faso en el 2010. Los datos iniciales relativos a más de cien millones de dosis administradas en el África subsahariana corroboran la efectividad de esta vacuna a la hora de reducir los brotes de meningitis meningocócica de tipo A. De hecho, ya se ha logrado una eliminación casi total de la bacteria patógena de esta enfermedad en las poblaciones vacunadas. Nuestra estrategia contribuye a hacer llegar la vacuna MenAfriVac a los niños, a promover su inclusión en los programas rutinarios de inmunización, a supervisar la evolución de la meningitis, y a analizar la necesidad potencial de complementar la introducción de la nueva vacuna con otras intervenciones.

Diagnóstico y tratamiento

Es necesario actuar de inmediato para garantizar que los niños que padecen graves enfermedades respiratorias tengan acceso al tratamiento adecuado. Muchos niños mueren porque sus familias no reconocen los síntomas de la enfermedad o bien no tienen la posibilidad de llevarlos rápidamente a un centro de salud. Por otro lado, los niños que sí tienen acceso a atención médica a menudo reciben un diagnóstico equivocado o una terapia inadecuada. Si la enfermedad avanza y se convierte en aguda, es probable que muchos no tengan acceso al equipo y los recursos necesarios para estabilizarla, como el oxígeno.

Colaboramos estrechamente con otros equipos de la Fundación para brindar a los niños enfermos un mayor acceso a tratamientos efectivos, especialmente en Nigeria, el norte de la India y Burkina Faso. Nuestra decisión de centrarnos en estas zonas geográficas se debe a los siguientes factores: la carga que representan las enfermedades infantiles en estos países, el potencial del país para innovar y las estrechas alianzas de la Fundación con organizaciones locales. Nuestra labor consiste en formar a los proveedores de salud en materia de indicios y síntomas de la neumonía; promover la autonomía de las mujeres para acudir a los servicios médicos y abogar por ellos; desarrollar procedimientos de diagnóstico y derivar rápidamente a los niños que padecen neumonía al especialista; apoyar las iniciativas para que los programas ya existentes de asistencia individualizada en las comunidades sean más viables, y mejorar la calidad de los servicios prestados por pequeñas clínicas privadas.

Información estratégica y defensa de la causa

Destinamos fondos a la recopilación y aplicación de datos fiables relativos a las causas y la carga mundial de la neumonía, que se traducen de forma directa en ensayos de desarrollo de vacunas, mejores tratamientos, descubrimientos innovadores en materia de diagnóstico y tratamiento, y una mejor identificación de las causas mortales.

También trabajamos para situar la neumonía en la categoría de problemática crítica en salud infantil. Nuestra lista de prioridades incluye garantizar los recursos suficientes para el desarrollo de vacunas esenciales; apoyar la causa de defensa de las vacunas y la salud infantil; y fomentar el compromiso político tanto a escala mundial como nacional para impulsar iniciativas con base empírica de prevención y tratamiento de la neumonía. Tenemos también el propósito de aumentar la financiación destinada a programas de inmunización y de garantizar que los gobiernos sigan adelante con iniciativas fundamentales en materia de salud mundial, como el Plan de acción mundial sobre vacunas para el Decenio de las Vacunas.

Virus sincitial respiratorio

El virus sincitial respiratorio (VSR) es una de las causas más comunes de las infecciones infantiles de pulmón, especialmente en menores de seis meses. A diferencia de lo que ocurre con las otras causas de neumonía que aborda nuestra estrategia, no existe ninguna vacuna para combatir el VSR. Por lo tanto, nuestra contribución al desarrollo de vacunas contra el VSR para mujeres embarazadas es esencial. Otro de nuestros objetivos es mejorar los procesos de recopilación de datos mundiales sobre la mortalidad y la morbilidad relacionadas con el VSR y sobre las consecuencias a largo plazo de las infecciones agudas del VSR. Esta información permitirá evaluar el rendimiento y el impacto potenciales de las vacunas contra el VSR que se están desarrollando.

Gripe

Nos proponemos rellenar los vacíos de datos sobre la gripe en los países en desarrollo, evaluar las estrategias actuales para estimular la demanda de la vacuna contra la gripe estacional, y garantizar el acceso de las mujeres embarazadas y los niños de áreas de recursos limitados a vacunas asequibles y efectivas.

La vacunación antigripal es el pilar fundamental de nuestra estrategia de inmunización maternoinfantil, que probablemente allanará el camino para el desarrollo de otras vacunas indicadas para el embarazo. Colaboramos con alianzas mundiales para identificar y abordar los retos científicos, técnicos, regulatorios, operacionales y financieros que surgen a la hora de promover las iniciativas de inmunización maternoinfantil que pretenden proteger a las mujeres embarazadas y a sus bebés. También apoyamos proyectos de investigación para mejorar el conocimiento actual sobre los beneficios de la inmunización maternoinfantil contra la gripe para el feto en gestación, al tiempo que contribuimos a desarrollar vacunas antigripales más efectivas para niños menores de dos años.

Factores de riesgo

Complementamos nuestros objetivos de expandir la inmunización frente a la neumonía y de mejorar el tratamiento con el objetivo de disminuir los factores de riesgo contextuales. La nutrición y la lactancia adecuadas —asuntos que se abordan en la estrategia de nutrición de la Fundación— constituyen factores clave a la hora de garantizar que los sistemas inmunitarios de los niños estén en condiciones de no contraer infecciones.

Disminuir la contaminación del aire en espacios cerrados también puede contribuir a reducir el riesgo de contraer neumonía porque se minimizan las inflamaciones crónicas de pulmón. Destinamos recursos a la investigación, que es escasa, para rellenar vacíos de información fundamental acerca de la correlación entre la contaminación del aire en espacios cerrados y la neumonía infantil. También contribuimos a modernizar la tecnología de vigilancia para medir la exposición individual a las concentraciones de partículas en suspensión y así disponer de nuevos parámetros que tener en cuenta en futuros ensayos clínicos. Nuestra labor en este ámbito irá evolucionando a medida que se expanda nuestro conocimiento acerca de la correlación entre la contaminación del aire en espacios cerrados y la neumonía.

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