Nuestra causa

Estado de Washington

Carencia de vivienda y estabilidad familiar

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Una familia frente a su casa, en Croft Place (West Seattle).

Nuestra meta: 

reducir el número de familias sin hogar y optimizar los programas de asistencia a familias que experimentan problemas de vivienda en los condados de King, Pierce y Snohomish. 

El reto

A grandes rasgos

Las familias con niños representan casi la mitad de las 20 000 personas sin hogar que hay en el estado de Washington una noche cualquiera.

Alrededor de uno de cada cuatro niños pertenece a una familia que tiene dificultades para hacer frente a los gastos de primera necesidad, como de comida y vivienda.

Building Changes, una organización sin ánimo de lucro con sede en Seattle, es el principal asociado de la Fundación y colabora con los gobiernos locales y del estado para reducir drásticamente el número de familias sin hogar.

La problemática de la carencia de vivienda y la estabilidad familiar es una de las principales áreas de actuación de la Fundación en el marco de nuestra labor en el estado de Washington.

El estado de Washington es un centro de la innovación y la sede de algunas de las empresas más prósperas del mundo, pero las problemáticas de desigualdad social y pobreza persisten. Demasiadas familias con niños carecen de vivienda. De hecho, un recuento realizado por las escuelas del estado de Washington (por cumplimiento de la ley McKinney-Vento) durante el año académico 2011-2012, detectó más de 27 000 alumnos sin hogar.

La falta de vivienda tiene un gran impacto en la salud y la educación de los niños, así como en las probabilidades de que los padres puedan encontrar un empleo y mantenerlo. La proporción de niños sin hogar con problemáticas emocionales y de comportamiento (como la ansiedad, la depresión y el retraimiento) es dos veces más alta que la de los niños con hogar.

Las familias pueden quedarse sin hogar por múltiples razones. La aún débil coyuntura económica actual supone que cada vez haya más familias sin empleo, con salarios que se han visto reducidos o que han perdido su vivienda como resultado de una ejecución hipotecaria. Otros factores (como la violencia doméstica, los problemas médicos, los trastornos mentales y las adicciones) aumentan la vulnerabilidad de las familias a quedarse sin hogar. Incluso en épocas de bonanza económica, las familias cuyos miembros no tienen empleos calificados experimentan dificultades para acceder a una vivienda asequible.

Oportunidades

En el año 2000, la Fundación dio su primer paso para abordar la problemática de la carencia de vivienda en el estado de Washington al lanzar la iniciativa Sound Families (familias fuertes), un programa de ocho años de duración y una inversión de 40 millones de dólares destinado a triplicar la oferta de viviendas de transición y poner en marcha servicios de asistencia en los tres condados más poblados del estado: King, Pierce y Snohomish. Al término de la iniciativa, en el 2008, se habían creado más de 1400 viviendas de transición para familias sin hogar.

Con todo, el problema de la carencia de vivienda sigue vigente y queda todavía mucho por hacer. La reducción drástica del número de familias sin hogar requiere adoptar una estrategia sistemática y transversal que brinde asistencia a las familias en riesgo en el momento en que lo necesiten. Hasta hace poco, las familias que perdían su hogar en el estado de Washington tenían que ponerse en contacto con varios organismos para recibir los distintos tipos de asistencia disponibles. Además, muchas personas permanecían en listas de espera durante meses, y aquellos que conseguían una vivienda temporal, a menudo tenían que esperar más de un año para acceder a una vivienda permanente.

Poco a poco, todo esto está empezando a cambiar. En el 2009, nuestros asociados en los condados de King, Pierce y Snohomish anunciaron su audaz compromiso de reducir drásticamente el número de familias sin hogar. Se asociaron con el sector privado, organizaciones sin ánimo de lucro y el estado de Washington, para firmar un memorando de entendimiento en virtud del cual se comprometían a redoblar sus esfuerzos para reducir el número de familias sin hogar durante el próximo decenio. Con Building Changes, una organización sin ánimo de lucro con veinte años de experiencia en este ámbito, dispuesta a encabezar esta labor, había llegado el momento de brindar una respuesta integral al problema de la carencia de vivienda.

Nuestra estrategia

Para reducir a la mitad los indicadores clave relativos a la carencia de vivienda en la zona de Puget Sound antes del 2020, creemos que hay que cambiar el funcionamiento de los sistemas actuales dedicados a abordar esta problemática. La Fundación está invirtiendo en una nueva estrategia basada en prometedoras prácticas ya aplicadas en otras regiones de los EE. UU. y en lecciones aprendidas a partir de nuestra labor local. Colaboramos con Building Changes y los gobiernos de los condados de King, Pierce y Snohomish para optimizar el rendimiento de las inversiones y los servicios procedentes de múltiples fuentes.

Trabajaremos en colaboración con nuestros asociados para reducir a la mitad, antes de que termine el 2020, el número de familias que experimentan problemas de carencia de vivienda, el periodo de tiempo que pasan sin hogar y el número de familias que acaban quedándose sin hogar por segunda vez.

Con estos objetivos en mente, nuestra labor también pretende tener un efecto en otros indicadores del bienestar de las familias y los niños en situaciones de crisis.

Para poder realizar mejoras integrales, hemos identificado cinco principios que han contribuido satisfactoriamente a reducir el número de familias sin hogar en otras comunidades estadounidenses. Estos principios rigen nuestras inversiones y la labor de nuestros asociados comunitarios:

  • Prevención.Podemos ayudar a las familias a mantener su vivienda y evitar que la pierdan mediante servicios como la mediación con el arrendador, el apoyo para asumir pagos retrasados de la renta y de los servicios públicos, así como la ayuda de urgencia con alimentos, ropa y servicios de cuidado de niños y transporte.
  • Registro único. Tener una vía única y simple de acceso a todos los servicios de asistencia, es decir, un único lugar al que dirigirse, permite que las familias obtengan la ayuda que necesiten lo antes posible, y disminuye las redundancias y la ineficacia del sistema.
  • Asignación rápida de viviendas. Queremos reducir el periodo de estancia de las familias en los centros de acogida gracias a una rápida asignación de viviendas de carácter permanente, a menudo junto a la adjudicación de subsidios de renta diseñados en función de las necesidades específicas de cada familia.
  • Programas personalizados. Brindar servicios de asistencia flexibles, coordinados entre sí y adaptados a las necesidades específicas de cada familia es esencial para ayudarlas a recuperar y mantener la estabilidad y la autosuficiencia familiares.
  • Oportunidades de empleo. Mantener la vivienda depende de tener un empleo de calidad, permanente y estable. Al relacionar los servicios de asistencia a las familias sin hogar con programas educativos, de empleo y de asistencia financiera, podemos ayudar a las personas a encontrar trabajo y a mantener su vivienda.

Estamos convencidos de que la aplicación de estos principios nos permitirá sacar el máximo partido de toda la gama de recursos existentes, al tiempo que maximizamos la eficiencia económica y el rendimiento de las viviendas y los servicios vigentes.

Ámbitos de actuación

Planesde condado

Los condados de King, Pierce y Snohomish están poniendo en marcha planes integrales de asistencia a las familias sin hogar de acuerdo con los cinco principios descritos en la sección anterior. El objetivo de estos planes de condado es evitar que las familias pierdan su hogar y, en caso de que lo pierdan, proporcionarles una vivienda permanente, todo ello acompañado del apoyo necesario para que puedan estabilizarse y prosperar económicamente.

Building Changes trabaja codo con codo con sus alianzas de cada condado para coordinar los esfuerzos de las esferas pública y privada en la aplicación de dichos planes de condado. También insta a los gobiernos de todos los niveles, a los proveedores de servicios y a los donantes filantrópicos a contribuir en el desarrollo y la promoción de enfoques innovadores, así como a trabajar para que los distintos sistemas de asistencia a las familias se retroalimenten.

Una familia de Tacoma encontró una vivienda asequible gracias al apoyo de los Servicios Comunitarios Católicos.

Esta labor incluye potenciar las inversiones ya comprometidas por parte del Departamento de Servicios Sociales y de Salud, las autoridades de vivienda pública y las proveedores privados sin ánimo de lucro de viviendas asequibles, las instituciones de perfeccionamiento de la mano de obra y de búsqueda de trabajo, los sistemas de la seguridad social infantil y de violencia doméstica, los institutos de educación terciaria, los distritos escolares, el programa de Asistencia temporal para las familias necesitadas y la Ley de asistencia sanitaria asequible, mecanismos de financiación que incluyen programas de asistencia a las familias sin hogar. En la medida de sus posibilidades, los condados y sus asociados también aprovechan nuevos recursos.

Los tres condados reciben apoyo financiero a través de las subvenciones para la innovación de sistemas concedidas por Building Changes. Estas subvenciones proporcionan a los condados financiación para analizar cómo apoyan todos los sistemas condales a las familias sin hogar, en vez de para estudiar cómo una organización o un departamento de un condado proporcionan ayuda a la población necesitada. Por ejemplo, actualmente Building Changes y el condado de King están trabajando para ofrecer subvenciones en materia de capacitación a organizaciones locales dispuestas a pasar de brindar viviendas temporales de transición a un nuevo enfoque de realojamiento inmediato que ayuda a las familias a encontrar rápidamente una vivienda permanente.

A continuación ofrecemos algunos ejemplos de los avances de cada condado.

  • Registro único. Los condados de King, Pierce y Snohomish han puesto en marcha registros únicos y transversales con el objetivo de integrar las distintas iniciativas locales. El modelo que ha seguido cada condado está específicamente diseñado para aprovechar de la forma más eficiente sus propios recursos. Sin embargo, todos los modelos responden a un mismo objetivo: crear una vía única de acceso a los servicios sociales para facilitar y agilizar los trámites. Con la introducción del registro único, las personas desamparadas no tendrán que llamar a decenas de organismos para solicitar ayuda, y los proveedores de servicios podrán brindar asistencia de forma más eficiente.

    El condado de Pierce fue el primero en poner en marcha un programa de registro único a principios del 2011. Los primeros resultados son prometedores: cada vez hay más familias que recuperan la estabilidad rápidamente, y el porcentaje de viviendas de acogida y de transición vacías ha disminuido de un altísimo 15 % a casi cero.
  • Asignación rápida de viviendas. Las estadísticas ponen de manifiesto que realojar a las familias de forma casi inmediata las ayuda a alcanzar la autosuficiencia más rápidamente. Esta medida, llamada realojamiento casi inmediato, muchas veces resultaría más económica que una vivienda de acogida o de transición durante largos periodos de tiempo. Según los trabajos de investigación más recientes, la gran mayoría (el 85 % o más) de las familias realojadas de forma casi inmediata nunca vuelven a perder la vivienda. Los programas de realojamiento casi inmediato suelen brindar asistencia en materia de búsqueda de casa, renta y servicios de apoyo personalizados.

Los tres condados están trabajando para ampliar los programas de realojamiento casi inmediato para ayudar a las familias locales a recuperar la estabilidad más rápidamente. Al disminuir la dependencia de las viviendas de transición, que suelen representar un gran gasto para los proveedores y los condados, la comunidad ahorra y puede ayudar a más familias. Esta estrategia también permite brindar asistencia y servicios (como el suministro de viviendas permanentes o de transición) a un menor número de familias con necesidades más complejas y acuciantes.

Aprendiendode la experiencia

La Fundación brinda apoyo a un riguroso programa de evaluación para dar seguimiento a los logros en cuanto a la disminución del número de familias sin hogar. Cada condado colabora con la empresa de investigación Westat, Inc. y la organización Building Changes con el propósito de aprender qué iniciativas funcionan. Los logros se evaluarán en función de tres baremos:

  • Familias. Gracias a una variedad de mecanismos de evaluación, trabajaremos en equipo para constatar si cada vez hay menos familias que pierden sus viviendas. También analizaremos el grupo de familias que se quedan sin hogar y calcularemos si lograron establecerse en una vivienda durante más tiempo, accedieron a los servicios de asistencia más deprisa, tuvieron que dar a menos niños en adopción provisional y gozaron de un salario más alto.
  • Cambios organizativos. Al colaborar con los proveedores de servicios, podremos corroborar si las familias han gozado de unos servicios sociales más eficientes o no.
  • Cambios en el sistema.Analizaremos cómo se complementan los distintos sistemas para mejorar la coordinación entre las distintas partes que prestan atención a las familias sin hogar.

Año a año, iremos disponiendo de datos más precisos que nos ayudarán a entender mejor las complejidades de la problemática de las familias que carecen de vivienda. Así, podremos diseñar intervenciones más útiles para evitar que las familias vulnerables experimenten problemas de vivienda o, en caso de que lo hagan, para brindarles asistencia inmediata. Las lecciones aprendidas sirven para mejorar nuestra labor en todo el estado para que, en el futuro, las comunidades tengan la capacidad de ofrecerle a cada familia la oportunidad de desplegar al máximo su potencial y de garantizar que ningún niño carezca de un hogar seguro.

Iniciativas

Violencia doméstica

La violencia doméstica es la causa principal por la cual las mujeres y los niños se quedan sin hogar, porque muchas mujeres que huyen de sus maltratadores no tienen adónde ir, son víctimas de la discriminación y pierden el trabajo. Con el propósito de evitar que la vivienda se convierta en una razón por la cual una mujer no pueda salir de una relación de maltrato, nos asociamos con la Coalición contra la Violencia Doméstica del estado de Washington y un grupo de proveedores de servicios de todo el estado en el marco de un programa denominado Domestic Violence Housing First (Violencia doméstica, el hogar es lo primero).

Este programa está destinado a ayudar a las supervivientes a quedarse en su hogar o a acceder a una vivienda permanente de forma rápida, muchas veces sin tener que acudir a un centro de acogida. Las supervivientes y sus hijos también reciben servicios personalizados de acuerdo con sus necesidades específicas, como la asistencia en materia de transporte, capacitación profesional y ayuda financiera temporal para que puedan quedarse en su vivienda de forma segura.

El programa brinda asistencia a las familias que se enfrentan a obstáculos para alcanzar la estabilidad de vivienda, como los inmigrantes y refugiados recién llegados o las familias que viven en zonas rurales o en reservas tribales donde escasean las opciones de vivienda asequible. Hasta la fecha, alrededor del 80 % de las familias que se han beneficiado de este programa han podido mantener o acceder a una vivienda permanente.

Protección de la infancia

Los datos más recientes indican que casi el 40 % de las familias sin hogar del estado de Washington están relacionados de algún modo de los servicios de protección de la infancia. Un estudio reciente realizado en los condados de King, Pierce y Snohomish revela que el 25 % de familias sin hogar tienen a algún hijo separado de los padres, ya sea por voluntad propia o por orden judicial a instancias de los servicios de protección de la infancia. Con el afán de dar respuesta a las necesidades específicas de este gran contingente de familias, prestamos apoyo a una relación colaborativa sin precedentes entre los servicios estatales de protección de la infancia y más de quince autoridades de la vivienda para poder unir recursos destinados a mejorar la capacidad de estas familias para alcanzar y mantener la estabilidad de vivienda para beneficio de sus hijos.

Esta asociación entre el sector de la vivienda y el de los servicios de protección infantil fue uno de los componentes de la solicitud de exención del título IV-E que el gobierno federal nos concedió. Dicha exención flexibilizará la asignación de recursos de los servicios de protección infantil para garantizar reunificaciones familiares seguras y viviendas permanentes para los niños y sus familias.

Defensa de la causa

No podemos terminar con el problema de la carencia de vivienda sin unir las voces de los distintos grupos del estado con el fin de aumentar la visibilidad de esta realidad y priorizar las respuestas más eficaces. Por este motivo, en el marco de nuestra estrategia participamos en un gran abanico de actividades de defensa de la causa, entre las cuales destacan las iniciativas para aumentar la financiación a nivel local y estatal en materia de vivienda asequible.

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