Desde el año 2008, la Fundación ha comprometido 134 millones de dólares estadounidenses para financiar proyectos y alianzas en África y en Asia tendientes a tratar la epidemia de tabaquismo. Una de nuestras mayores inversiones fue en la Bloomberg Initiative to Reduce Tobacco Use (Iniciativa Bloomberg para reducir el uso de tabaco), que ha estado a la vanguardia de la campaña mundial de lucha contra el uso del tabaco. En el año 2008, la Fundación y el Intendente de la ciudad de Nueva York, Michael Bloomberg, aportaron conjuntamente 375 millones de dólares estadounidenses para esta iniciativa.
África
A medida que los ingresos aumentan para un sector creciente de la población africana, el uso del tabaco podría duplicarse en los próximos años si no se implementan fuertes medidas de control del tabaquismo. Si bien la mayoría de los gobiernos de África se han comprometido con el FCTC, el control del tabaquismo sigue teniendo baja prioridad en comparación con otros desafíos para la salud, y los gobiernos no suelen contar con datos suficientes respecto de los problemas de salud relacionados con el uso del tabaco. Dado que la epidemia de tabaquismo en África se encuentra en una etapa relativamente temprana, ahora es un momento crítico para invertir en campañas y trabajos de investigación que respalden políticas que puedan prevenir una epidemia a gran escala.
Respaldamos dos centros de recursos en África: el Centre for Tobacco Control in Africa (Centro para Control del Tabaquismo en África), patrocinado por la OMS, y el African Tobacco Control Consortium (Consorcio Africano para Control del Tabaquismo), patrocinado por la Sociedad Americana contra el Cáncer (ACS). Estos centros trabajan con una variedad de socios regionales y nacionales, incluyendo gobiernos y organizaciones de la sociedad civil, para ofrecer asistencia técnica, recursos y orientación en la implementación de intervenciones para el control del tabaquismo en África. Además, sirven como modelo para la colaboración multidisciplinaria en la región. También apoyamos a economistas de la OMS y de la ACS que trabajan con gobiernos, defensores e investigadores africanos sobre los aspectos económicos del control del tabaquismo.
Asia
China es el mayor productor y consumidor de tabaco del mundo. Se estima que un 27 por ciento de la población (más de 350 millones de personas) es fumadora y que un millón de chinos mueren cada año por enfermedades relacionadas con el uso del tabaco. La cantidad exorbitante de alrededor de 100 millones de hombres chinos actualmente menores de 30 años morirán por causas relacionadas con el uso del tabaco.
Estamos trabajando con la Cruz Roja de China con el fin de generar respaldo para las iniciativas de control del tabaquismo entre los líderes de China y para alentar un cambio en las actitudes a fin de que tanto fumadores como no fumadores perciban el uso del tabaco como algo indeseable e inaceptable. A través de una alianza con la Baidu Charitable Foundation (Fundación Baidu de Beneficencia), estamos trabajando para resaltar los riesgos del humo de segunda mano. Según la Global Adult Tobacco Survey (Encuesta Mundial sobre Consumo Adulto de Tabaco) realizada en 2010, menos de un cuarto de los adultos chinos cree que el humo de segunda mano puede causar ataques al corazón, ataques cerebrovasculares y cáncer. También trabajamos con la Universidad de Emory y otros socios y donantes para el cambio de políticas en las ciudades, además de otras iniciativas en China.
En el Sudeste asiático, estamos financiando la Southeast Asia Tobacco Control Alliance (Alianza para el Control del Tabaquismo en el Sudeste Asiático), la cual alienta la colaboración regional, aboga por el cambio de políticas y brinda asistencia técnica a las campañas de control del tabaquismo que se desarrollan en Indonesia, Camboya, Laos, Filipinas y Vietnam. El proyecto busca demostrar la eficacia de los impuestos sobre el tabaco y las advertencias gráficas en los envases de cigarrillos, lo cual, a su vez, puede ayudar a respaldar un cambio de política más abarcador.
Evidencia
Sin información precisa respecto del tamaño y la naturaleza de los cambios y logros en el control del tabaquismo, los gobiernos de los países en vía de desarrollo se rehúsan, comprensiblemente, a gastar más dinero para tratar el tema del uso del tabaco y es muy difícil que puedan diseñar políticas eficaces. Además, los modelos de control del tabaquismo que se han utilizado con éxito en los países occidentales no siempre se aceptan fácilmente o tienen la misma eficacia en otros países. Los defensores del control del tabaquismo necesitan contar con información y datos locales para respaldar el caso que les presentan a los gobiernos, y para contrarrestar las campañas publicitarias de la industria tabacalera. Los países también necesitan análisis económicos nuevos y actualizados sobre la política impositiva, el consumo de tabaco y la carga que representan las enfermedades relacionadas con el uso del tabaco.
En conjunto con la Iniciativa Bloomberg, respaldamos una variedad de iniciativas tendientes a proporcionar a los defensores y a los responsables de formular políticas la evidencia que necesitan para promover el cambio en las políticas de los gobiernos. Por ejemplo, las encuestas mundiales sobre el uso del tabaco en jóvenes y en adultos, una serie de informes específicos por país donde se detalla el impacto económico del tabaco y de los impuestos sobre el tabaco, e investigaciones sobre las estrategias de marketing empleadas por la industria tabacalera, el contrabando de cigarrillos y la eficacia de las políticas contra el tabaquismo. Además, subvencionamos a los defensores para que realicen investigaciones esenciales, a fin de permitirles responder con rapidez y eficacia a las necesidades emergentes.