Trabajamos con una variedad de socios, incluyendo organismos gubernamentales, organizaciones multilaterales, organizaciones no gubernamentales (ONG), instituciones académicas, organizaciones de la comunidad y el sector privado, en diferentes ámbitos con el objeto de promover el control, la eliminación y, en última instancia, la erradicación de la malaria.
Medicamentos y diagnósticos
El actual tratamiento de la malaria se compone de terapias combinadas basadas en artemisinina (ACT). Este tipo de terapias es eficaz y bien tolerado por los pacientes, pero, dado su alto costo, los pacientes suelen comprar medicamentos más económicos, de menor eficacia, medicamentos de mala calidad o imitaciones, todo lo cual puede aumentar el riesgo de que surjan cepas de la malaria resistentes a los medicamentos. Ya se ha observado cierta resistencia en el sudeste asiático.
A fin de mejorar la versatilidad de los tratamientos y, en definitiva, desarrollar una cura de una sola dosis para la malaria, es importante diversificar los procesos empleados para producir el medicamento e invertir en el descubrimiento y desarrollo de tratamientos eficaces que no estén basados en la artemisinina.
Nuestra estrategia respalda la entrega efectiva de terapias combinadas basadas en artemisinina, la eliminación de la resistencia a la artemisinina y el descubrimiento de otros medicamentos novedosos contra la malaria. La Operación Medicamentos Antipalúdicos (MMV) es nuestro principal subvencionado en esta iniciativa. MMV ha desarrollado la mayor línea de procesos de la historia dedicada a conseguir medicamentos contra la malaria. También apoyamos campañas que busquen mejorar el uso de herramientas de diagnóstico efectivas a fin de asegurar que la gente esté correctamente diagnosticada y reciba el tratamiento adecuado.
Nuestras inversiones incluyen:
- Desarrollar nuevos medicamentos no basados en artemisinina para fines tales como la prevención (incluyendo la profilaxis de largo plazo), el tratamiento de la infección mientras se encuentra en el hígado y el bloqueo de la transmisión.
- Asegurar un suministro estable de artemisinina de calidad garantizada, mediante la introducción de artemisinina biosintética y de plantas de alto rendimiento.
- Asegurar un mayor acceso a terapias combinadas basadas en artemisinina que sean asequibles, en especial mediante el sector privado.
- Evitar la diseminación de la resistencia mediante la eliminación de los medicamentos de mala calidad o de imitación, así como las monoterapias, y mejorando los sistemas de vigilancia y los programas de control de la malaria.
- Aumentar el uso de herramientas de diagnóstico para el tratamiento, la supervisión y la eliminación de la malaria.
Determinaremos el éxito en esta iniciativa según la eficacia de los medicamentos y diagnósticos desarrollados y utilizados, y según la capacidad de estas herramientas para reducir la transmisión de la malaria Asimismo, evaluaremos su impacto sobre los parásitos resistentes a la artemisinina en el sudeste asiático.
Herramientas para el control de vectores
El rociado residual de ambientes interiores y los tules tratados con insecticida de larga duración para cubrir las camas son, actualmente, las dos intervenciones más eficaces para reducir e interrumpir la transmisión de la malaria. Lamentablemente, su eficacia se ve amenazada por la creciente resistencia de los mosquitos a los pesticidas empleados. Además, los productos empleados para rociar los ambientes y los tules que se usan para recubrir las camas no son eficaces contra las especies de mosquitos que actúan fuera de las casas o que pican en horas del día.
Apoyamos las campañas que buscan mejorar las herramientas de control de vectores actuales y desarrollar otras nuevas que puedan interrumpir la transmisión en todas las circunstancias. Nuestras inversiones incluyen:
- Mejorar los métodos actuales de control de vectores mediante el desarrollo de insecticidas de mayor duración para los aerosoles residuales de interiores, insecticidas que puedan sobrepasar la resistencia y componentes activos que eviten los mecanismos de resistencia conocidos.
- Aprovechar los aspectos novedosos de la ecología o el comportamiento de los mosquitos vectores mediante el uso de nuevas herramientas y estrategias, tales como los repelentes espaciales, las trampas con carnada de azúcar y los tratamientos de animales.
- Reconocer qué herramientas, solas o en combinación con otras, son las más eficaces para eliminar la malaria en entornos determinados.
Junto con nuestros socios, en especial con el Innovative Vector Control Consortium (Consorcio Innovador para la Lucha contra los Vectores), estaremos atentos al éxito que se obtenga en este ámbito según la eficacia de las herramientas empleadas, ya sean nuevas o mejoradas. Del mismo modo, supervisaremos los avances que se hagan en pos de reconocer los mejores paquetes de herramientas para el control de vectores que permitan interrumpir la transmisión de la malaria.
Vacunas
Una vacuna eficaz podría ser una herramienta poderosa contra la malaria, pero, para desarrollar una, se necesitaría un gran esfuerzo científico que se pueda sostener durante muchos años. En los ensayos clínicos recientes de Fase III, la vacuna RTS,S contra la malaria presentó una eficacia inferior a la deseada, pero los datos demostraron que es posible administrar una vacuna contra un parásito, algo que representa un avance importante.
Más allá de los candidatos a vacuna actuales que podrían desempeñar un papel importante para reducir la malaria en varios grupos meta, para que una campaña de erradicación de la malaria tenga éxito requerirá, en última instancia, de vacunas de segunda generación más eficaces que puedan bloquear la transmisión en toda la extensión de las poblaciones en riesgo. En este momento, el proceso de desarrollo de una vacuna se ha vuelto más lento por la falta de conocimiento sobre los mecanismos de la inmunidad.
Invertimos en iniciativas para desarrollar vacunas que puedan interrumpir la transmisión de la malaria, incluyendo una vacuna de segunda generación o vacunas nuevas basadas en antígenos bloqueadores de la transmisión. También apoyamos la investigación que pueda guiar un proceso de desarrollo de vacunas más eficiente.
Intervenciones integradas
Hay ciertas intervenciones que resultan muy eficaces contra la malaria, pero persisten las dudas sobre dónde y cómo implementarlas para que tengan el mejor efecto: ¿Cuál es el impacto de intensificar estas intervenciones? ¿En qué países la eliminación es actualmente viable? ¿Qué combinación de herramientas sería la ideal para eliminar la malaria en entornos de transmisión específicos?
Respaldamos análisis que permitan responder a estas cuestiones, además de capturar y compartir las lecciones aprendidas sobre el impacto de incrementar y sostener las intervenciones. Asimismo, invertimos en trabajos que nos permitan saber de qué manera sostener mejor nuestro financiamiento y nuestro compromiso con las iniciativas de lucha contra la malaria.
Defensoría, políticas y financiamiento
La lucha contra la malaria se ha intensificado, gracias a un marcado crecimiento en los socios, la voluntad política y el financiamiento, pero es necesario que esto se sostenga a largo plazo. Se necesitan más recursos para permitir un mayor avance en las tareas de I+D y para apoyar a los países en sus campañas de prevención y tratamiento.
En la última década, el financiamiento para el control de la malaria se incrementó de 300 millones de dólares estadounidenses en el año 2003 a 2 000 millones de dólares estadounidenses en el año 2011. Este importante aumento fue posible gracias al Fondo Mundial de lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria (Fondo Mundial) y a compromisos de la Iniciativa Presidencial Estadounidense contra el paludismo, el Departamento de Desarrollo Internacional del Reino Unido, UNITAID, el Banco Mundial y otros organismos bilaterales y multilaterales.
Aun así, el Plan de Acción Mundial contra el Paludismo estima que se necesita un financiamiento adicional de 5 000 millones de dólares estadounidenses para lograr y sostener una cobertura universal, y continuar con las tareas de investigación y desarrollo. Nuestra estrategia incluye inversiones para alentar compromisos de financiamiento continuo por parte de los principales donantes, movilizar a nuevos donantes para las tareas de I+D contra la malaria, y respaldar esfuerzos que permitan hacer un seguimiento del avance que hace cada país contra la malaria.
Los avances que se logren respecto de las políticas y defensoría para la lucha contra la malaria se evaluarán según el nivel de financiamiento global para I+D y para el control de la malaria proveniente de fuentes bilaterales, multilaterales y privadas. El avance también se evaluará según la adopción que hagan los países de políticas efectivas para mejorar el control de la malaria.