Nuestra causa

VIH

Estrategia

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Un médico analiza muestras de sangre en un laboratorio de un hospital de Lusaka, en Zambia.

NUESTRo objetivo:

reducir significativamente la incidencia de las infecciones por el VIH y prolongar la vida de las personas que viven con el VIH.

El reto

a grandes rasgos

Más de 33 millones de personas viven actualmente con el VIH y más de treina millones han muerto a causa de complicaciones relacionadas con el VIH.

El número de nuevas infecciones por VIH se ha reducido en un 20 % en la última década, pero cada año el número de nuevas personas infectadas duplica el de las personas que logran acceder a algún tipo de tratamiento.

En la actualidad tan sólo reciben tratamiento contra el VIH la mitad de las personas que lo necesitan.

La Fundación apoya la investigación y el desarrollo de vacunas y productos de prevención basados en antirretrovirales, fomenta un uso más extendido de los métodos de prevención que se han mostrado eficaces, y persigue la ampliación de la prestación de servicios y la mejora de herramientas de diagnóstico y tratamiento, todo ello con el objetivo de lograr una reducción aún más drástica en las infecciones por VIH y de prolongar la vida de las personas que viven con el VIH.

Nuestra estrategia contra el VIH, actualizada en 2011, está liderada por Trevor Mundel, director interino, y está integrada en la División de Salud Pública Mundial de la Fundación.

Más de 33 millones de personas en todo el mundo viven actualmente con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), y más de 30 millones han muerto debido a complicaciones relacionadas con el VIH desde que se detectaron los primeros casos en la década de los ochenta. Aunque durante la última década se han logrado grandes avances en el acceso al tratamiento del VIH y en algunas zonas se ha reducido considerablemente el número de nuevas infecciones por VIH, la pandemia sigue desbordando los intentos de controlarla. Cada año, el número de nuevas personas infectadas duplica el de las personas que logran acceder a algún tipo de tratamiento.

Derrotar el VIH exigirá una respuesta integral y requerirá ampliar el alcance de los programas efectivos ya existentes, tanto para tratar a personas ya infectadas como para evitar nuevas infecciones. Se necesitan nuevas herramientas para derrotar la pandemia, por lo que las inversiones en investigación y desarrollo de nuevos productos sigue siendo un elemento clave.

Oportunidades

Durante las últimas décadas, las iniciativas lideradas por los países del tercer mundo, el Fondo mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria (Fondo mundial), el Plan de Emergencia del Presidente de los Estados Unidos de América para luchar contra el sida (PEPFAR), organizaciones de la sociedad civil y comunidades afectadas por el VIH han logrado avances significativos en la lucha contra el virus. La incidencia global del VIH ha experimentado una reducción del 20  % desde que tocó techo a mediados de la década de los noventa, y casi la mitad de las personas que se han podido beneficiar de algún tipo de terapia antirretroviral (que suprime el virus) están recibiendo tratamiento.

Nuestros socios internacionales pueden contribuir a seguir avanzando más garantizando el mantenimiento de las inversiones que permiten ampliar el acceso al tratamiento y la prevención contra el VIH, maximizando el impacto de cada dólar invertido en el VIH mediante mejoras con respecto a la eficacia de los programas contra el VIH, así como ayudando a financiar la investigación de nuevos métodos de tratamiento y prevención.

Nuestra estrategia

El VIH es una de las grandes prioridades de la Fundación Bill y Melinda Gates. El objetivo de nuestro programa es apoyar proyectos vuyo objetivo es reducir de forma significativa y continua la incidencia mundial del VIH , y ayudar a las personas infectadas por el VIH a vivir mucho tiempo de forma saludable y plena. Concentramos nuestros esfuerzos en los países más pobres e hiperendémicos del África subsahariana, donde consideramos que nuestros recursos pueden tener un mayor impacto. Hasta la fecha, la Fundación ha destinado más de 2 500 millones de dólares a subvenciones para organizaciones de todo el mundo que se dedican a luchar contra el VIH. También hemos comprometido más de 1 400 millones de dólares al Fondo mundial. Además de estas y otras inversiones directas, también abogamos por garantizar un financiamiento constante y más sustancioso para proyectos de prestación de servicios contra el VIH.

Un trabajador en el campo de la salud explica sobre el terreno un ensayo clínico con microbicidas a residentes de una comunidad de las afueras de Durban, en Suráfrica.

Aunque la Fundación dispone de recursos considerables, estos representan tan sólo una pequeña parte de los fondos que se dedican a la lucha contra el VIH en todo el mundo, la mayoría de los cuales proceden de gobiernos donantes y de los países en desarrollo. Para garantizar que nuestras inversiones complementen otras vías de financiamiento, concentramos nuestros recursos en áreas donde los fondos existentes son escasos y donde, por lo tanto, nuestra aportación puede tener potencialmente un efecto catalizador, así como también en ámbitos donde estamos relativamente en mejores condiciones que otros para asumir riesgos. Nuestra estrategia tiene en cuenta los ámbitos dónde consideramos que la Fundación está mejor posicionada (en relación con un amplio espectro de agentes) para lograr un cambio de tendencia en la lucha contra el VIH.

Ámbitos de actuación

Invertimos en seis áreas para fomentar el desarrollo y la difusión de nuevos métodos de prevención contra el VIH, al tiempo que velamos por la mejora de la eficacia y la efectividad de las actividades de prevención y tratamiento ya existentes. La Fundación trabaja con un gran número de colaboradores, entre ellos organismos gubernamentales de países contribuyentes y países del tercer mundo, organizaciones multilaterales, ONG, instituciones académicas, organizaciones comunitarias y empresas privadas.

Investigación y desarrollo de vacunas

La parte más sustancial de las inversiones de la Fundación se destina a descubrir y desarrollar una vacuna contra el VIH. Recientemente hemos asistido a una serie de nuevos hallazgos y al surgimiento de iniciativas sobre prometedoras vacunas potenciales que han generado un clima de optimismo ante la posibilidad de encontrar una vacuna segura y eficaz que pueda reducir de forma radical la incidencia global del VIH. La Fundación brinda su apoyo a dichas iniciativas mundiales para hallar la vacuna del VIH a muchos niveles. En la primera fase de investigación, invertimos en una serie de nuevos conceptos de vacunas en el marco del programa Exploraciones de Grandes Retos de la Fundación. También ofrecemos financiamiento para acercar las ideas más novedosas sobre productos a la fase de ensayo clínico en humanos; entre estas ideas se encuentran la réplica de vectores, vacunas que generan inmunidad mucosa, la inmunización pasiva o el desarrollo de inmunogenes capaces de producir anticuerpos protectores. Por otro lado, invertimos también en ensayos clínicos que se encuentran ya en la última fase, como los de la Asociación público-privada sobre la proteína de la viruela (conocida como P5: Pox-Protein Public Private Partnership), con el objetivo de lograr que las vacunas potenciales que sean prometedoras obtengan los permisos necesarios. Finalmente, para consolidar y potenciar el progreso en el ámbito de las vacunas contra el VIH, invertimos también en consorcios de investigación, en en plataformas de desarrollo y fabricación de productos.

Métodos de prevención antirretrovirales

El desarrollo de nuevos métodos de prevención es fundamental a la hora de reducir los contagios por VIH. La Fundación presta su apoyo a los proyectos encaminados a desarrollar, evaluar e implementar enfoques innovadores capaces de proteger poblaciones en situación de riesgo de infección por VIH.

Información sobre el VIH en una sala de espera de una clínica rural en Kivumu (Ruanda).

Entre estos enfoques se incluyen compuestos antirretrovirales tópicos y sistémicos, así como productos de acción prolongada, como inyecciones y anillos vaginales, que no dependen tanto de la implicación activa y diaria por parte del usuario. También nos interesan los métodos de protección dual, que combinan microbicidas con métodos anticonceptivos eficaces. Asimismo, destinamos esfuerzos a determinar cuál es la mejor forma de incrementar el potencial preventivo secundario del tratamiento del VIH (es decir, el tratamiento como prevención). Nuestro objetivo es ayudar a gobiernos nacionales y socios globales a identificar los enfoques más eficaces a la hora de integrar el tratamiento como prevención en programas de prevención de alcance más amplio, en los que las intervenciones preventivas primarias, como el uso de condones o la circuncisión masculina, se combine con intervenciones selectivas destinadas a modificar los hábitos de la población.

Prestación eficaz de servicios

En los últimos años se ha observado una reducción del crecimiento de las ayudas internacionales para la lucha contra el VIH, algo que, en cambio, no ha sucedido con la demanda servicios relacionados con el VIH. Aproximadamente la mitad de las personas que necesitan tratamiento para el VIH no lo reciben, y el virus infecta a más de dos millones de personas al año. Para seguir ampliando la calidad del tratamiento y de la prevención, debemos asegurarnos de maximizar los resultados derivados de cada inversión. Para ello, la Fundación invierte en cinco ámbitos interrelacionados con el objetivo de ampliar el acceso a servicios relacionados con el VIH. Nuestros esfuerzos se centran en:

  • reducir el costo de los tratamientos antirretrovirales esenciales mejorando la forma de abordar la química de proceso, la optimización de dosis y la producción de fármacos;
  • evaluar de forma rigurosa todas las combinaciones de intervenciones preventivas para identificar qué estrategias combinadas resultan más eficaces;
  • colaborar con nuestros principales socios en la lucha contra el VIH y potenciar su capacidad a la hora de invertir en los programas más eficaces y con una mejor relación entre costo y eficacia.
  • poner en ejecución estudios de modelo para ayudar a los países a asignar de forma más efectiva los recursos que destinan a la lucha contra el VIH
  • evaluar las estrategias de gestión de los programas de lucha contra el VIH para mejorar los programas de prevención y tratamiento.

Circuncisión médica masculina voluntaria

Las investigaciones apuntan a que la circuncisión masculina generalizada podría tener una influencia crucial en la limitación de la propagación del VIH en partes del África subsahariana donde el virus está ya muy extendido. Sin embargo, la falta de recursos materiales y la poca demanda de circuncisión masculina han reducido el impacto preventivo de esta intervención. La Fundación invierte en campañas de circuncisión masculina a dos niveles: por una parte, presta su apoyo en tareas de planificación y coordinación de campañas de circuncisión en catorce países africanos concretos y, por otra, fomenta el desarrollo e introducción de dispositivos que puedan facilitar la circuncisión no quirúrgica de baja tecnología y bajo costo.

Mejoras en los métodos de diagnóstico 

El desarrollo de herramientas de diagnóstico rápidas, precisas y de bajo costo susceptibles de ser utilizadas en centros de atención en contextos de falta de recursos puede potenciar en gran medida el impacto de los programas de tratamiento y prevención contra VIH. Los dispositivos que permiten un diagnóstico rápido del VIH pueden permitir a las personas con HIV buscar atención y tratamiento de forma más temprana. Las pruebas rápidas y precisas de CD4 y de carga viral pueden ayudar a mejorar la atención al paciente. También apoyamos programas que mejoran las mediciones de incidencia del VIH.

Demostración de que es posible reproducir los programas de lucha contra el VIH a gran escala

La Fundación ha colaborado con iniciativas de diversos países encaminadas a desarrollar y ofrecer servicios para combatir el VIH entre poblaciones de alto riesgo en India, China, Myanmar y Botsuana para demostrar que es posible prestar servicios eficaces a gran escala. Durante los últimos diez años, hemos colaborado con organizaciones nacionales que coordinan programas de lucha contra el sida, gobiernos locales y ONG de base en estos cuatro países para reproducir a gran escala programas de prestación de servicios esenciales contra el VIH. El programa Avahan, puesto en marcha en India, ha tenido un éxito considerable y, de hecho, algunas evaluaciones independientes indican que ha ayudado a prevenir 100 000 nuevas infecciones por el VIH en la India. Asimismo, estamos colaborado para facilitar una transferencia fluida de dichos programas, de modo que gobiernos nacionales y colaboradores locales puedan administrarlos de forma sostenible.

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