Nuestras iniciativas pertenecen a cuatro áreas principales: el descubrimiento de vacunas, el descubrimiento de medicamentos, la salud materno-infantil y el control de los mosquitos transmisores de enfermedades.
El descubrimiento de vacunas
Existe una serie de problemas que dificulta el desarrollo de vacunas contra enfermedades infecciosas, incluidas la calidad y diversidad insuficientes de candidatos preclínicos, un lento avance hacia las pruebas de etapa temprana en humanos y el alto costo de los ensayos clínicos. Generalmente, se necesitan entre 15 y 20 años para avanzar del descubrimiento de un objetivo a la implementación de una nueva vacuna.
Invertimos en tecnologías que puedan identificar vacunas potenciales prometedoras y refinarlas antes de que ingresen a ensayos clínicos costosos y que insumen mucho tiempo. También invertimos en investigación para comprender mejor los factores de salud que afectan la susceptibilidad a enfermedades infecciosas y la eficacia de vacunas, como la malnutrición y las coinfecciones. Buscamos además modelos más eficaces de colaboración con los principales fabricantes de vacunas para identificar y procurar de mejor manera oportunidades de beneficio recíproco.
Nuestras iniciativas de descubrimiento de vacunas se centran en el desarrollo de tecnologías de vacunas y en el cierre de brechas de conocimientos para facilitar la erradicación de la polio, poner a prueba una nueva estrategia para el desarrollo de una vacuna contra el VIH/SIDA de eficacia amplia y permitir un desarrollo más racional y acelerado de vacunas potenciales contra la tuberculosis.
El descubrimiento de medicamentos
Los medicamentos antimicrobianos han sido el pilar del tratamiento contra las enfermedades infecciosas; sin embargo, se tienen disponibles relativamente pocas opciones de tratamiento para las enfermedades que generan la mayor repercusión en los países en vía de desarrollo. La resistencia de la tuberculosis y la malaria a los medicamentos también representan problemas en aumento.
Trabajamos para agilizar la identificación de los mejores medicamentos potenciales; además, de la misma forma que lo hacemos con el descubrimiento de vacunas, buscamos oportunidades para colaborar con empresas farmacéuticas en vista de sus recursos y experiencia únicos. De la misma forma, buscamos desarrollar tecnologías y métodos nuevos para retrasar la evolución y la propagación de la resistencia a los medicamentos, incluidas fórmulas y tecnología de administración de medicamentos alternativas.
Apoyamos las iniciativas para la creación de una nueva generación de medicamentos más eficaces y menos tóxicos para tratar la malaria, la tuberculosis, la leishmaniosis visceral, (fiebre negra), la tripanosomiasis africana humana (enfermedad del sueño), la oncocercosis (ceguera del río) y la filariasis linfática (elefantiasis), y para controlar la diarrea grave. A fin de aprovechar los grandes avances de la ciencia de los materiales, la biología y la química, invertimos en el desarrollo de nuevas tecnologías anticonceptivas, incluido el descubrimiento de medicamentos anticonceptivos no hormonales.
Salud materno-infantil
Se necesita un amplio espectro de estudios científicos para identificar la forma en que la salud materna, fetal, del recién nacido y del bebé se ve afectadas por factores que incluyen la nutrición, las infecciones y la exposición a toxinas ambientales.
Invertimos en investigación para descubrir las causas del nacimiento prematuro, que representa una de las principales causas de mortalidad infantil, y para desarrollar estrategias de prevención innovadoras. Financiamos proyectos para descubrir las causas del crecimiento deficiente en el útero y durante los primeros dos años de vida de un niño (un periodo en el que los problemas graves de salud pueden perjudicar el crecimiento y afectar la salud a largo plazo) y para desarrollar nuevas formas de prevenir y revertir el crecimiento no saludable caracterizado por los retrasos de crecimiento y el deterioro progresivo. Uno de estos proyectos busca desarrollar, en centros de todo el mundo, normas de crecimiento fetal a través de medidas de dicho crecimiento en condiciones óptimas. También invertimos en investigación para abordar los desafíos que enfrentan las madres y los recién nacidos desde el inicio del trabajo de parto hasta las 48 horas posteriores al nacimiento, el periodo más peligroso para la madre y el bebé. Las iniciativas incluyen un proyecto para desarrollar un polvo inhalable de oxitocina para tratar las hemorragias postparto.
El control de los mosquitos transmisores de enfermedades
Los mosquitos propagan muchas enfermedades graves, incluidas la malaria y la fiebre del dengue, a millones de personas cada año. Una estrategia primaria para combatir estas enfermedades es el uso de insecticidas para matar a los mosquitos transmisores de enfermedades, o vectores. Sin embargo, los mosquitos han desarrollado una resistencia cada vez mayor a los insecticidas disponibles, y algunos insecticidas no se pueden utilizar ampliamente por ser demasiado tóxicos. También es posible que sea necesario que las personas modifiquen su comportamiento para lograr la eficacia (utilizar tules para cama, por ejemplo) y se necesita financiamiento para mantener los sistemas de distribución.
Entre nuestras inversiones para el control de vectores se encuentran métodos biológicos y genéticos no tradicionales y nuevas intervenciones químicas diseñadas para acabar con las poblaciones de mosquitos transmisores de enfermedades o incapacitarlas. Un proyecto de control biológico para la fiebre del dengue que comenzó a través de nuestro programa de subvenciones Grandes Desafíos de Salud Pública Mundial ha avanzado a pruebas de campo en Australia, y actualmente se busca aprobación para pruebas de campo en Brasil, Indonesia, Vietnam y Tailandia.
Existen diversos proyectos de control de vectores financiados a través de nuestro programa de subvenciones denominado Exploraciones de Grandes Desafíos (incluido el uso de luz infrarroja como protección invisible y fácil de usar para camas) que podrían ayudar a lograr la meta de la erradicación de la malaria.