Nos centramos en el subvencionamiento de cinco áreas complementarias: tecnologías transformadoras, mercados de saneamiento urbano, generación de demanda de saneamiento, políticas y defensoría, y vigilancia y evaluación.
Tecnologías transformadoras
Estamos trabajando para ayudar a desarrollar e implementar tecnologías innovadoras y asequibles que permitan mejorar radicalmente el saneamiento en los países en vías de desarrollo, en especial, en las áreas urbanas densamente pobladas. Una parte clave de nuestro trabajo es nuestro Desafío de reinvención del inodoro, que financia trabajos de investigación tendientes a desarrollar inodoros higiénicos, sin agua, que no necesitan una conexión a las cloacas ni electricidad y que cuestan menos de cinco centavos por usuario al día. La mayoría de estos proyectos emplean procesos de ingeniería química para recuperar energía y recursos a partir de los residuos de origen humano.
En agosto de 2012, se seleccionaron tres prototipos de la primera ronda de subvenciones como ganadores del desafío. El Instituto de Tecnología de California, Estados Unidos, recibió el primer lugar por un inodoro accionado con luz solar que genera electricidad. La Universidad de Loughborough, Reino Unido, ganó el segundo lugar por un inodoro que extrae carbón biológico, minerales y agua limpia de los residuos de origen humano. La Universidad de Toronto, Canadá, ganó el tercer lugar por un inodoro que sanitiza las heces y la orina, y recupera recursos y agua limpia. Seguimos otorgando otras subvenciones a través del Desafío de reinvención del inodoro.
Al mismo tiempo, estamos desarrollando maneras impulsadas por el mercado de poner fin al volcado de residuos fecales en el medio ambiente. El programa Omni-Ingestor está desarrollando tecnologías para que el mantenimiento y la conservación de la infraestructura de saneamiento existente, incluidas las fosas de letrina, los pozos negros y las cámaras sépticas, sean más fáciles y económicos para las empresas privadas, los servicios públicos y las municipalidades. El programa Omni-Processor está desarrollando enfoques con buena relación costo-beneficio para procesar los residuos fecales y para el procesamiento combinado de residuos fecales y desechos orgánicos urbanos. El objetivo es desarrollar un procesador que pueda servir para entre 1 000 y 5 000 residentes urbanos. Lo ideal sería que los residuos procesados puedan convertirse en productos que lograsen generar ingresos y, así, compensar los costos de recolección de residuos, alentar la aceptación y el uso de la tecnología, y aumentar el nivel de vida en las zonas urbanas.
Mercados de saneamiento urbano
Las nuevas tecnologías de saneamiento requieren nuevas estructuras de mercado y modelos de servicio. En los mercados urbanos clave, estamos evaluando el atractivo que las innovaciones tienen para la gente en entornos de la vida real. También estamos trabajando con gobiernos locales, proveedores de servicios y organizaciones de la comunidad para fomentar un entorno de políticas y reglamentaciones que respalde el uso de nuevos productos y métodos de implementación del saneamiento.
Vemos una especial promesa en las innovaciones que generar ingresos para proveedores del sector privado, quienes pueden beneficiarse con productos derivados que tienen valor de mercado, tales como la energía y los fertilizantes generados a partir de los residuos fecales. También sabemos que, en el corto plazo, tales ingresos no cubrirán totalmente los costos del tratamiento ni generarán tasas de retorno tradicionales, y que el sector público siempre tendrá un papel que desempeñar, no solo en cuanto a las normas y la supervisión del sistema, sino también como proveedor de algunos de los servicios.
Generación de demanda de saneamiento
Además de invertir en mejores tecnologías y condiciones del mercado urbano, apoyamos iniciativas que ayudan a estimular la demanda de un mejor saneamiento, con especial atención en las personas pobres de las zonas rurales. Parte de esta tarea implica trabajar con proveedores y socios de saneamiento para ayudarles a adoptar prácticas con mayor respaldo de evidencia a fin de que puedan brindar los servicios de saneamiento que las personas necesitan. También incluye promover cambios graduales en las normas sociales relacionadas con el uso del inodoro, a fin de que se incremente la demanda de mejores productos y servicios de saneamiento a medida que vayan estando disponibles.
Políticas y defensoría
Nuestro trabajo de políticas y defensoría está diseñado para alentar y apoyar las políticas de saneamiento destinadas a las personas de menos recursos. Parte de nuestra estrategia incluye esfuerzos por mejorar el ámbito de políticas y normas que rigen el saneamiento a través de alianzas con gobiernos, organizaciones multilaterales, organizaciones no gubernamentales y otros defensores del tema.
Vigilancia y evaluación
Invertimos en procesos de vigilancia y evaluación para comprender la eficacia de los diferentes métodos de saneamiento. Empleamos esta información para informar sobre nuestros avances, analizar el impacto de nuestro subvencionamiento y compartir las lecciones que aprendimos con nuestros socios.