QUÉ HACEMOS

Entrega de Vacunas

Estrategia

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Niños en la ceremonia de lanzamiento de una nueva vacuna contra la meningitis en Uagadugú, Burkina Faso. (Fotografía © PATH / Gabriel Bienczycki)

NUESTRA META:

eliminar las enfermedades prevenibles por vacunación en todo el mundo.

El desafío

EN RESUMEN

Las vacunas están entre las inversiones más rentables de la salud global y salvan aproximadamente 2,5 millones de vidas cada año. Sin embargo, cada 20 segundos muere un niño por una enfermedad que se podría prevenir mediante vacunación, como la diarrea o la neumonía.

Casi 200 países han apoyado una visión compartida, conocida como la Década de las Vacunas, para hacer llegar los beneficios de las vacunas a todas las personas de aquí al año 2020.

La Fundación trabaja para garantizar que las vacunas existentes que pueden salvar vidas se entreguen donde más se necesitan. Apoyamos además el desarrollo de nuevas vacunas, y de nuevas tecnologías y estrategias de suministro.

La Fundación se ha comprometido a destinar 2,5 miles de millones de dólares estadounidenses a la Alianza Mundial para Vacunas e Inmunización (GAVI), una organización global público-privada que ha sido fundamental para ampliar el acceso a las vacunas existentes y agilizar la introducción de nuevas vacunas en los países en desarrollo.

Nuestra estrategia de entrega de vacunas, actualizada en 2012, es encabezada por el director, Orin Levine, y forma parte de la División de Desarrollo Global de la Fundación.

Las vacunas salvan millones de vidas al año y están entre las intervenciones de salud más rentables que se hayan desarrollado jamás. La vacunación ha permitido erradicar la viruela, reducir en un 74 por ciento la mortalidad infantil por sarampión en la última década y erradicar casi totalmente la polio.

A pesar de estos grandes avances, sigue siendo una necesidad urgente que todos los niños reciban vacunas que salvan vidas. Uno de cada cinco niños en el mundo no recibe ni siquiera las vacunas más elementales. Esto hace que aproximadamente 1,5 millones de niños mueran anualmente (uno cada 20 segundos) a causa de enfermedades prevenibles por vacunación, como la diarrea y la neumonía. Decenas de miles de otros niños padecen enfermedades graves o que provocan incapacidad permanente.

Generalmente, las vacunas son caras para los países más pobres del mundo, y la escasez de suministros junto con la falta de trabajadores de la salud capacitados constituyen desafíos frecuentes. Los sistemas de transporte y centros de almacenamiento poco confiables dificultan, a su vez, la conservación de vacunas de alta calidad que necesitan refrigeración.

La oportunidad

La cobertura de vacunación global nunca ha sido tan alta. Más de 100 millones de niños son vacunados cada año contra la tuberculosis, la polio, el sarampión, la difteria, el tétanos, la tos ferina, la hepatitis B, la hemophilus influenzae tipo B y, en algunos países, la fiebre amarilla. Estas vacunas salvan aproximadamente 2,5 millones de vidas cada año.

Los beneficios de las vacunas trascienden la mera protección de los niños contra las enfermedades. Un estudio reciente en Filipinas demostró que los niños que han sido vacunados no solo eran más sanos durante toda su infancia, sino que tenían además un mejor desempeño en las pruebas de idiomas, matemáticas y razonamiento verbal.

Casi 200 países en todo el mundo han apoyado una visión compartida, conocida como la Década de las Vacunas, para hacer llegar los beneficios de las vacunas a todas las personas de aquí al año 2020, salvando así más de 200 millones de vidas. La erradicación de la polio es una prioridad temprana e importante. Esta colaboración internacional ha generado el Plan de Acción Mundial de Vacunas (GVAP), una hoja de ruta para ampliar la entrega de un paquete básico de vacunas, logrando así que las vacunas disponibles en los países más ricos sean accesibles en los países en vía de desarrollo, y se apoye la investigación y el desarrollo de vacunas.

Nuestra estrategia

En la Fundación Bill & Melinda Gates, todas las inversiones que realizamos en vacunas y vacunación contribuyen a lograr los objetivos de la Década de las Vacunas. Como una de las entidades dentro de la amplia comunidad de las vacunas (que incluye a gobiernos nacionales, otros donantes, organizaciones internacionales, el sector privado, instituciones académicas, organizaciones de la sociedad civil, organizaciones religiosas y comunidades locales), trabajamos para garantizar que las vacunas existentes que pueden salvar vidas lleguen a los países donde las personas más las necesitan, y apoyamos la innovación que se requiere para desarrollar nuevas vacunas y suministrar tecnologías y enfoques.

Áreas de atención

Vacunación de rutina

En definitiva, toda la labor que desarrollamos en relación con las vacunas depende de la existencia de sistemas sólidos dentro de los países. Por tanto, invertimos en socios cuyos programas fortalezcan y apoyen dichos sistemas; entre estos socios se encuentran la Organización Mundial de la Salud (OMS), Unicef, la alianza GAVI y organizaciones de la sociedad civil.

Una enfermera en Accra, Ghana, prepara una vacuna que protege contra múltiples enfermedades.

También invertimos en herramientas de investigación, incluidas iniciativas para mejorar la recopilación y el análisis de datos relacionados con vacunas, la medición de los avances del trabajo de vacunación y el desarrollo de nuevas herramientas de diagnóstico, destinadas a ayudar a los trabajadores de la salud a evaluar la inmunidad contra enfermedades.

El fortalecimiento de las cadenas y la logística de suministro es otra prioridad. Apoyamos el desarrollo de nuevas herramientas y nuevos enfoques que puedan ayudar a los países a mejorar el transporte, el suministro y la administración de vacunas. Esto es especialmente fundamental a medida que los países se preparan para entregar vacunas más nuevas y más caras a un mayor número de personas. Muchas vacunas son sensibles a la temperatura y necesitan almacenamiento, transporte y manipulación especiales para poder ser entregadas de manera segura y eficaz.

En lo concerniente a la vacunación de rutina, consideramos que el control del sarampión merece mayor atención. Proponemos que existan sistemas rutinarios más sólidos para la entrega de vacunas contra el sarampión y campañas de orientación bien planeadas y dirigidas. Hay que dar particular atención a países específicos (incluidos la India, Nigeria y Etiopía) que tienen gran cantidad de niños no vacunados, y en donde tenemos sólidas relaciones con gobiernos y una gran variedad de otras inversiones.

En la India, centramos nuestra atención en los estados de Bihar y Uttar Pradesh. En Bihar, continuamos los esfuerzos exitosos para aumentar la cobertura de vacunación y estamos apoyando programas para evaluar una serie de innovaciones, incluidas tecnologías de registro, rastreo y mapeo de vacunas. También invertimos en nuevas formas de generar demanda de vacunaciones y de crear conciencia al respecto entre los proveedores de atención de la salud y las familias.

La introducción de vacunas

Una de nuestras colaboraciones más importantes es la que tenemos con la alianza GAVI, una organización global público-privada de científicos, expertos en salud, líderes gubernamentales, empresarios y organizaciones de filantropía cuya meta es vacunar a todos los niños del mundo. GAVI proporciona financiamiento para la compra de vacunas destinadas a los países más necesitados, y les ofrece apoyo técnico. Desde 1999, la Fundación ha destinado 2,5 miles de millones de dólares a la alianza GAVI.

Trabajadores de la salud en la ceremonia de lanzamiento de la vacuna MenAfriVac contra la meningitis, en Uagadugú, Burkina Faso. (Fotografía © PATH / Gabriel Bienczycki)

La alianza GAVI ayuda a los países a introducir vacunas contra la enfermedad neumocócica y el rotavirus, las principales causantes de la neumonía y la diarrea grave, respectivamente, que constituyen una las principales causas de mortalidad infantil en los países en desarrollo. La alianza GAVI también apoya proyectos piloto para planificar la introducción de la vacuna contra el VPH, que ayuda a proteger contra el cáncer de cuello uterino, una de las principales causas de mortalidad cancerígena entre las mujeres en los países en desarrollo.

Un niño recibiendo una vacuna en Silte, Etiopía.

Históricamente, han sido necesarios entre 15 y 20 años para que las vacunas disponibles en los países más ricos lleguen a las naciones más pobres del mundo. Este plazo se está reduciendo, en parte gracias a la labor de la alianza GAVI con el sector industrial, con lo cual se ha logrado reducir el precio de las vacunas.

Métodos innovadores fundamentados en el mercado

Para llevar las nuevas y más prometedoras vacunas a quienes las necesitan, participamos en sociedades innovadoras que engloben el ciclo que va desde el descubrimiento hasta el desarrollo y la entrega. Por ejemplo, ofrecimos nuestro apoyo a una asociación de gran envergadura entre PATH, la OMS, el Serum Institute of India y gobiernos africanos para el desarrollo de una vacuna asequible que evitara la meningitis A. MenAfriVac es la primera vacuna diseñada especialmente para su uso en África, y en menos de un año desde su introducción, produjo una sensible disminución de infecciones de meningitis A. Actualmente existen vacunas prometedoras para evitar la malaria y el dengue, que están en su última etapa de desarrollo y podrían tener una gran repercusión en el combate contra estas enfermedades.

Trabajadores en el Serum Institute of India, un gran productor de vacunas asequibles y utilizadas en los países en vía de desarrollo.

La Fundación también invierte en investigación y desarrollo para mejorar las vacunas existentes. Las mejoras incluyen el uso de coadyuvantes que fortalecen la respuesta inmunitaria y reducen la cantidad de antígeno necesario por dosis, lo que permitiría disminuir el costo de las vacunaciones. Otras mejoras reducen el número de dosis necesarias y facilitan la administración de vacunas. También apoyamos la investigación para simplificar el suministro de vacunas mediante innovaciones tales como sistemas de entrega sin aguja y vacunas estabilizadas por calor, que no necesitan refrigeración.

Junto con la oferta y la demanda, el precio es un elemento fundamental para el lanzamiento exitoso y el uso sustentable de cualquier vacuna nueva. Sin una idea clara de la demanda que existe de una vacuna y de la forma en que puede entregarse, las empresas farmacéuticas tienen pocos incentivos para invertir en el desarrollo y la fabricación de un producto. Para atender este desafío, estamos trabajando con el sector privado en mecanismos de financiamiento innovadores y fundamentados en el mercado, a fin de garantizar que las vacunas sean desarrolladas al menor costo posible.

Estos mecanismos de financiamiento han permitido reducir los precios de la vacuna antirrotavírica y la antinuemocócica, así como el precio de la vacuna pentavalente, que protege contra cinco enfermedades mortales a través de una sola inyección. Trabajamos para garantizar el suministro suficiente de estas vacunas a fin de satisfacer la demanda de países en todo el mundo.

La nueva competencia también reducirá el costo de las vacunas. Apoyamos el desarrollo de centros de producción y nuevos actores en el mercado para garantizar la producción de vacunas de calidad, en cantidades suficientes y a un menor costo. Los productores de vacunas en Brasil, India y China han ido aumentando continuamente la calidad de sus productos, lo que ayudará a disminuir los precios internacionalmente.

La toma de decisiones basada en evidencias

Los funcionarios de los países en vía de desarrollo deben tener en cuenta una serie de factores antes de decidir qué vacunas nuevas deben introducir y cuándo. Deben estudiar la repercusión de la enfermedad en su país, si una nueva vacuna será eficaz en una población determinada y cuáles serán sus beneficios en comparación con otras intervenciones de salud.

El primer bebé en la India que recibe una vacuna pentavalente introducida por la alianza GAVI. (Fotografía © GAVI Alliance)

Invertimos en la entrega de información y análisis confiables para ayudar a los funcionarios a estudiar nuevas vacunas y así agilizar su toma de decisiones. Es fundamental tener datos precisos sobre la carga financiera de una enfermedad para calcular con exactitud la rentabilidad de las vacunaciones. Además, los países necesitan información precisa sobre precios y productos para adquirir el mejor producto al menor precio posible. En esta situación, nuestros socios pueden ayudar a los encargados de tomar decisiones a planificar la introducción de vacunas.

Defensoría

Trabajamos a nivel internacional, nacional y local para garantizar que las vacunas sigan siendo una prioridad. Estamos comprometidos con el apoyo y fortalecimiento de la alianza GAVI y de nuestros otros socios que trabajan para mejorar y aumentar la vacunación.

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