Campañas de vacunación contra la polio
A través de mejoras en difusión, personal, innovación técnica y programática, y recolección y análisis de datos, las campañas de vacunación contra la polio pueden alcanzar la cobertura de vacunación necesaria para cumplir las metas de la GPEI. Nuestra prioridad es mejorar la calidad de las campañas en Nigeria, Afganistán y Pakistán, así como otras áreas de África que están en riesgo de importar la polio.
Un pilar de la estrategia de erradicación de la polio de la GPEI es la meta de llegar a todos los niños durante el primer año de vida en los países de alto riesgo con dosis múltiples de la vacuna oral contra la polio (VOP), a través de campañas de vacunación tanto nacionales como locales. Las iniciativas incluyen vacunación puerta a puerta en las áreas donde se sabe o se sospecha que circula el poliovirus, así como también en áreas que están en riesgo de reimportación, con acceso limitado a cuidados de salud, alta densidad y movilidad de población, saneamiento deficiente y baja cobertura de vacunación de rutina.
Apoyamos el trabajo para comprender y superar las barreras sociales, culturales, políticas y religiosas para mejorar la cobertura de la vacunación, además de que buscamos maneras de atraer la cooperación y el apoyo de los líderes políticos así como también de los profesionales de la salud, incluyendo los médicos particulares y las asociaciones médicas. También son prioridades la ampliación del personal y la capacitación de los equipos de vacunación, además de una mayor asistencia técnica.
Promovemos el uso de herramientas de trazado de mapas y seguimiento sofisticadas para ayudar a identificar hogares en las aldeas y ayudar a los equipos de vacunación a localizar niños que aún no han recibido la VOP. Esas herramientas también ayudan a los equipos de vacunación a hacer un seguimiento de las poblaciones nómadas para poder llevarles la vacuna.
Sistemas de vacunación de rutina
Junto con nuestros socios, estamos trabajando para fortalecer los programas exhaustivos de vacunación de rutina que incluyen la polio así como una gama de otras enfermedades prevenibles por vacunación, entre ellas: la difteria, el tétanos, la tosferina y el sarampión. Actualmente, el 20 por ciento de los niños del mundo no recibe ningún tipo de vacunación.
Llegar a todas las comunidades con vacunación de rutina implica la comprensión de las barreras locales de acceso así como la implementación de herramientas sofisticadas de seguimiento y planificación. Un sistema de vacunación fuerte y coordinado también puede servir como plataforma para otras intervenciones de salud importantes. Otros equipos de la Fundación están trabajando para unir todos los componentes necesarios de un sistema de ese tipo, y buscan maneras de ampliar y modificar los programas de capacitación y las herramientas de lucha contra la polio para que se puedan usar en la vacunación de rutina contra una amplia gama de enfermedades.
Vigilancia y seguimiento
Es esencial determinar dónde y de qué manera el poliovirus está circulando y verificar la erradicación del virus. Un sistema de vigilancia sólido y sensible es esencial para elegir el destino de las campañas con precisión, hacer ajustes programáticos de manera oportuna y eficiente, además de identificar y contener las epidemias rápidamente.
La vigilancia de la polio representa un desafío especial dado que solo un porcentaje reducido de las infecciones deriva en una enfermedad paralizante evidente clínicamente. La infección con el poliovirus se confirma mediante la recolección de muestras de materia fecal de quienes se sospecha tienen la infección y el análisis en un laboratorio para ver si el poliovirus está presente.
Estamos realizando inversiones para evaluar y mejorar las iniciativas actuales de vigilancia, concentrándonos en las áreas de más riesgo. Un área que se puede mejorar es la vigilancia ambiental, que consiste en la recolección y el análisis de muestras de agua de las redes cloacales y otras fuentes de agua para buscar rastros de la transmisión del poliovirus en la comunidad circundante. Hemos invertido en una tecnología que promete muestras más sensibles con un menor volumen de especímenes, así como una recolección más higiénica. También financiamos iniciativas para desarrollar herramientas de diagnóstico en laboratorio más económicas y confiables, como un paquete de diagnóstico que permita que laboratorios locales más pequeños puedan descartar rápidamente las muestras negativas y enviar las muestras positivas a laboratorios de referencia más grandes para obtener una confirmación.
Desarrollo de productos y acceso al mercado
A pesar de que las vacunas y las herramientas de detección actuales han demostrado ser muy eficaces para eliminar el poliovirus salvaje, pueden no ser adecuadas para lograr la erradicación completa. Estamos trabajando con socios para mejorar la eficacia de las herramientas existentes a la vez que aceleramos el desarrollo de vacunas más seguras, mejores herramientas de diagnóstico, nuevos medicamentos antivirales y otros productos. También trabajamos con socios, proveedores y Gobiernos para garantizar suficiente oferta y demanda de vacunas y para fomentar la competencia de mercado.
La VOP, la vacuna oral contra la polio se utiliza en la mayor parte de los países en vía de desarrollo, es segura, eficaz, fácil de administrar y económica. Pero la VOP está compuesta por virus vivos atenuados que, en contadas ocasiones (1 de cada 2,7 millones de dosis iniciales de la vacuna) pueden causar parálisis. En lugares con muy baja cobertura de VOP, los virus de la VOP también pueden mutar y comenzar a circular entre la población, al igual que los poliovirus salvajes.
Apoyamos el desarrollo de nuevas fórmulas de VOP que no se relacionen con el riesgo de mutación así como vacunas alternativas a la VOP. Una de las alternativas más prometedoras es la vacuna inactivada contra la polio (VIP), que se utiliza de manera rutinaria en la mayoría de los países desarrollados, pero que no se ha utilizado ampliamente en otros lugares debido a su mayor costo y a la necesidad de que la inyecte un proveedor de salud capacitado. Apoyamos los esfuerzos de reducción del costo de la VIP y de implementación de la infraestructura de capacitación, suministro, entrega y comunicaciones necesaria para ampliar su uso. También apoyamos las iniciativas del desarrollo de medicamentos antivirales para responder a la reintroducción futura, accidental o intencional, del poliovirus en la etapa posterior a la erradicación.
Nuestras inversiones también contemplan el desarrollo de mejores herramientas para medir la inmunidad contra la polio. Para medir directamente la inmunidad contra la polio, el único método disponible en la actualidad es el muestreo de la sangre, pero el análisis de sangre a gran escala se ve impedido por obstáculos como la necesidad de aprobación gubernamental para tomar muestras de sangre. Apoyamos el desarrollo de un dispositivo simple y de bajo costo para analizar fluidos orales o cualquier otra muestra de fácil acceso para medir el estado inmune de los niños contra la polio, el tétanos y el sarampión.
Toma de decisiones sobre la base de datos
La recolección y el intercambio de datos son esenciales para lograr la erradicación de la polio. Trabajamos para mejorar el acceso a los datos y el uso de éstos para informar a los encargados de la toma de decisiones, hacer un seguimiento del avance, mejorar la vigilancia ambiental y guiar el desarrollo de vacunas y herramientas de diagnóstico. Trabajamos con un consorcio de elaboradores de modelos, dirigidos por la Universidad de Pittsburgh a través de la Iniciativa de Modelado de Vacunas, para desarrollar un marco general de decisión para los esfuerzos de erradicación de la polio que identifique áreas clave de decisión, los datos necesarios para informar las decisiones, y el personal y los socios necesarios para analizar los datos y crear modelos.
También estamos trabajando con socios de la GPEI para dejar de usar los casos de polio para calcular el avance y el riesgo, y adoptar el uso de la inmunidad de la población como medida. Apoyamos a Kid Risk, un grupo sin fines de lucro con amplia experiencia en el modelado del riesgo de la polio que está desarrollando un sistema para generar cálculos continuos de inmunidad de la población. El sistema está en la etapa piloto y usa datos de Nigeria y la India, y se ampliará a todos los países prioritarios en 2013. También estamos trabajando con Global Good, con sede en Seattle, para desarrollar un modelo de inmunidad y proyecciones para detener la transmisión de la polio en Nigeria y Pakistán según los datos de las muestras.
Para incrementar el acceso a datos y el intercambio de estos, estamos desarrollando una plataforma de acceso a datos en la OMS y en la que se almacenará información clave sobre la polio, que sea normalizada, con garantía de calidad y que esté disponible para su análisis de modo que facilite la toma de decisiones.
Política de contención
La contención y posterior destrucción de las cepas del poliovirus salvaje en laboratorios son un paso clave para evitar que el virus escape y la potencial reaparición de la enfermedad. Las directrices de contención más recientes de la OMS, conocidas como GAP III, han estado en forma de borrador desde 2009. Estas directrices y los procedimientos de seguridad se deben actualizar para que reflejen los avances recientes y deben finalizarse mucho antes de detener la transmisión de la polio.
Apoyamos a nuestros socios de la GPEI en la búsqueda urgente de consenso internacional acerca de temas, como la manipulación segura de poliovirus residuales, que serán esenciales para actividades como la producción de vacunas, la investigación y la producción de un reactivo de diagnóstico; procedimientos para realizar un inventario y destruir los virus, y criterios y procedimientos para responder a cualquier poliovirus emergente o reintroducido.
Otros temas esenciales incluyen la implementación de políticas pertinentes y la garantía de la infraestructura de implementación y gobierno adecuada a nivel global, regional y nacional.
Planificación heredada
Durante sus dos décadas de funcionamiento, la GPEI ha capacitado y movilizado a millones de voluntarios y miembros de personal, ha identificado y llegado a hogares y comunidades que nunca habían formado parte de otras iniciativas, y ha establecido una vigilancia global sólida, además de un sistema de respuesta.
A través de las iniciativas de erradicación de la polio, los socios de la GPEI han aprendido a superar barreras logísticas, geográficas, sociales, políticas, culturales, étnicas, de género, financieras y otras para trabajar con personas en las áreas más pobres y de acceso más difícil. La lucha contra la polio ha conducido a nuevas maneras de lograr un impacto real en la salud humana en los países en vía de desarrollo, ya sea a través de participación política, financiamiento, planificación y estrategias de administración, o investigación. Como consecuencia, la GPEI ha desarrollado una amplia gama de recursos, incluido un conocimiento detallado de los grupos de alto riesgo y los patrones de migración, procedimientos eficaces de planificación y seguimiento, personal técnico altamente capacitado, organismos asesores técnicos locales y regionales, y una masa crítica de compromiso político y de organizaciones que se basa en las asociaciones exitosas entre líderes internacionales, nacionales, religiosos y locales. Se ha apelado a estos recursos para responder a otras amenazas y emergencias de salud pública, incluida la meningitis en el oeste y el centro de África, la gripe H1N1 en África subsahariana y el subcontinente asiático, y los desastres naturales de inundaciones y tsunamis en el sur de Asia.
Estamos trabajando con la GPEI para identificar maneras en las cuales la infraestructura de la polio, incluidas las cadenas de suministro, la vigilancia y los sistemas de laboratorio, además de las redes de movilización social, se puedan usar para apoyar otras iniciativas de salud y programas de vacunación a largo plazo, en especial una vez que se haya erradicado con éxito la polio.
Defensoría y comunicaciones
Trabajamos de manera estrecha con socios de la GPEI para movilizar financiamiento y lograr impulso político nacional e internacional continuo para erradicar la polio. Esto implica el fomento de iniciativas para aumentar el financiamiento contra la polio proveniente de donantes gubernamentales así como conseguir donantes nuevos y no tradicionales. También alentamos a los Gobiernos y a los líderes de los países afectados por la polio para que continúen con su compromiso y se responsabilicen del éxito de las campañas contra la polio, y los ayudamos a identificar e implementar fuentes de financiamiento para dichas campañas.
También trabajamos para alinear y movilizar a otros defensores para apoyar la erradicación de la polio, entre ellos, miembros influyentes de la comunidad, como por ejemplo líderes religiosos, organizaciones de voluntarios y empleadores. Con socios que incluyen a Rotary International, Unicef y el Proyecto Global contra la Pobreza, usamos tanto los medios de comunicación tradicionales como las redes sociales para crear conciencia entre el público de manera que apoyen la erradicación de la polio y actividades de vacunación más amplias tanto en los países donantes como en los países en donde aún existe la polio, o donde hay riesgo de reintroducción. También apoyamos las iniciativas para adaptar las comunicaciones a contextos sociales, culturales y políticos específicos para crear la demanda de vacunación y para disipar malentendidos acerca de la seguridad y la eficacia de las vacunas.