QUÉ HACEMOS

Respuesta a Emergencias

Estrategia

Imprimir

Niños haitianos en un refugio temporal después del devastador terremoto de 2010.

NUESTRA META:

reducir el sufrimiento y salvar vidas en las regiones afectadas por desastres naturales y emergencias complejas.

El desafío

PANORAMA GENERAL

En la década pasada, se han producido más de 300 desastres naturales al año. En el año 2011 solamente, los desastres naturales fueron la causa de la muerte de más de 30 000 personas, afectaron a más de 244 millones y provocaron daños económicos por un valor estimado de 366 000 millones de dólares estadounidenses.

Nuestras subvenciones apoyan las tareas de asistencia en respuesta a desastres naturales de inicio rápido tales como ciclones y terremotos, a crisis de inicio lento como las que produce una hambruna o una sequía, y a emergencias complejas agudas tales como aquellas relacionadas con la violencia y las revueltas políticas.

Los organismos de asistencia que respaldamos entregan alimentos y agua limpia, mejoran el saneamiento, brindan atención médica y refugio, previenen o minimizan las epidemias de enfermedades, administran los programas de trabajo pago en efectivo y prestan otros servicios en respuesta a necesidades urgentes.

Nuestra estrategia también incluye inversiones de largo plazo para ayudar a que nuestros socios mejoren la velocidad y el rendimiento de sus tareas de asistencia, y para que ayuden a las comunidades a estar mejor preparadas para los desastres que pudiesen ocurrir.

Nuestra estrategia de respuesta a emergencias, actualizada por última vez en el año 2012, está dirigida por Valerie Nkamgang Bemo, Responsable Principal de Programa, y forma parte de la División de Desarrollo Mundial de la Fundación.

Prácticamente todos los días hay emergencias que afectan a miles de comunidades de todo el mundo y dejan a las personas con una necesidad urgente de sobrevivir y recuperarse. Si bien algunas emergencias, como el terremoto de Haití y las inundaciones provocadas por el monzón en Pakistán en el año 2010, tuvieron gran cobertura de la prensa, muchas otras son muy poco conocidas y reciben escasa atención pública. Las circunstancias pueden abarcar desde la irrupción rápida y catastrófica de un desastre natural o una epidemia de alguna enfermedad hasta el avance lento de las crisis planteadas, por ejemplo, por la escasez de alimentos, la sequía, la violencia de género y el desplazamiento de poblaciones enteras debido a la guerra y las revueltas civiles.

La oportunidad

En caso de emergencia, la asistencia rápida puede salvar vidas. Con apoyo financiero inmediato, los organismos de asistencia y las organizaciones locales que actúan como primeros intervinientes pueden prestar ayuda en tan solo días, que es cuando las necesidades son más apremiantes y la respuesta inmediata es crítica.

En el caso de las emergencias de inicio más lento, como sucede con las crisis de alimentos debido a una sequía, también se requiere apoyo especial para ayudar a que las personas se recuperen y se preparen para desarrollar la capacidad de resiliencia y puedan lidiar mejor con futuras adversidades.

Nuestra estrategia

El programa Respuesta a Emergencias de la Fundación Bill & Melinda Gates tiene por objeto reducir el sufrimiento, las enfermedades y la muerte en los países afectados por desastres naturales y emergencias complejas. Además de responder directamente a las emergencias, contamos con una estrategia a más largo plazo para ayudar a mejorar la velocidad y el desempeño de nuestros socios en las primeras horas críticas de una emergencia y para ayudar a que las comunidades estén preparadas para casos de desastre a fin de que puedan recuperarse más rápidamente después de una emergencia.

Las emergencias a las que respondemos, que suelen ser varias decenas al año, han incluido inundaciones en Nigeria, tormentas tropicales en Vietnam, una sequía en la región del Sahel en África subsahariana, brotes de cólera en Sierra Leona, terremotos en Guatemala y el desplazamiento interno de personas en el noreste de la India.

Áreas de interés

Respuesta directa a emergencias

Ofrecemos subvenciones para ayudar a que nuestros socios respondan a tres tipos generales de emergencias:

  • Emergencias de inicio rápido. La mayor parte de nuestras subvenciones por temas de emergencia está asignada al financiamiento de vía rápida para asistir en casos de desastres de alto impacto. Dentro de las 24 a 48 horas siguientes al desastre, aprobamos el financiamiento para socios seleccionados y ya evaluados que cuentan con la capacidad local y nacional para responder de manera efectiva. Por ejemplo, dos días después del terremoto de Haití que se produjo el 12 de enero de 2010, otorgamos 1 millón de dólares estadounidenses a los Servicios Católicos de Socorro (CRS) para que brindaran inmediatamente refugio, comida, agua, saneamiento, atención médica y otros servicios. Un día más tarde, asignamos 500 000 dólares estadounidenses a Partners in Health (Socios en Salud, PIH) destinados a la atención médica inmediata y en el mediano plazo que se brindaría a través de los 10 centros de salud y clínicas móviles existentes de PIH en Haití y para el suministro de insumos médicos, carpas, frazadas, agua y otros elementos esenciales.
  • La sequía y la hambruna en Somalia han hecho que cientos de miles de personas busquen refugio en Etiopía.

    Emergencias de comienzo lento. La sequía y la hambruna se encuentran entre las emergencias de inicio lento por las que trabajamos con nuestros socios. Por ejemplo, en el año 2011, otorgamos subvenciones por más de 8 millones de dólares estadounidenses para respaldar tareas de asistencia en respuesta a la gravedad de la sequía y la hambruna que estaba devastando el Cuerno de África. Las subvenciones se hicieron a diferentes socios con experiencia de larga data en la región: la Organización Mundial de la Salud, Mercy Corps, International Medical Corps, Oxfam-América, International Rescue Committee (IRC) y Save the Children. Desde el año 2010, también hemos asignado importantes subvenciones en respuesta a la sequía y la crisis de alimentos en el Sahel.
  • Emergencias complejas. Las emergencias de esta categoría incluyen un elemento de conflicto y suelen implicar fuerzas políticas y militares y la crisis de los sistemas nacionales, en algunos casos con un disparador relacionado con un fenómeno natural. Muchas de nuestras subvenciones se destinan al apoyo de tareas de asistencia básica: alimento, agua, atención médica y refugio, en las zonas de conflicto. Por ejemplo, a fines del año 2012, otorgamos una subvención de 1 millón de dólares estadounidenses a IRC para que respondiera a la crisis humanitaria en la República Democrática del Congo, donde el conflicto civil había ocasionado el desplazamiento de la población, muertes de civiles y violencia de género.

Fortalecimiento de las organizaciones de nuestros socios

Trabajamos para fortalecer la eficacia de quienes intervienen ante una emergencia desarrollando y divulgando métodos efectivos. Actualmente, estamos probando proyectos piloto en Bangladesh (India), Indonesia, Bolivia, Níger, Nigeria y el Cuerno de África.

También estamos atentos a las subvenciones existentes a fin de reunir datos sobre los modelos y las prácticas exitosas, y para cerrar las brechas significativas que existen en la investigación actual sobre recuperación de emergencias. Por ejemplo, varios meses después del terremoto de Haití, otorgamos más de 760 000 dólares estadounidenses a la Universidad Tulane para que hiciera un estudio que evaluara la respuesta humanitaria después del desastre. Los hallazgos obtenidos hasta el momento incluyen la necesidad de que exista una mejor coordinación entre las organizaciones de asistencia internacionales y los líderes e instituciones locales y nacionales, así como la necesidad de mayores protecciones contra la violencia de género una vez que el desastre ha dejado su tendal.

A principios de 2012, entregamos una subvención de 5 millones de dólares estadounidenses a Tulane para que creara el Disaster Resilience Leadership Program (Programa de Liderazgo para Resiliencia ante Desastres), que ayudará a que las universidades situadas en regiones propensas a sufrir desastres de África y Asia establezcan programas para la planificación para casos de desastre, la reducción de riesgos y el liderazgo en la respuesta a emergencias.

En el año 2009, otorgamos 2,5 millones de dólares estadounidenses a BRAC, una ONG internacional, para mejorar la respuesta a emergencias en Bangladesh. BRAC ha desarrollado un modelo muy exitoso que incluye procedimientos formales de respuesta a emergencias, capacitación para más de 400 000 personas a fin de que capaciten a otras personas en sus comunidades y un mejor proceso de presupuesto y aprobación para que puedan entregarse fondos inmediatamente para la respuesta a emergencias dentro de cada organización.

Otorgamos una subvención de 5 millones de dólares estadounidenses durante 5 años a CARE en el año 2008 para respaldar el proyecto Emergency Capacity Building (Fortalecimiento de Capacidades para Casos de Emergencia), que ha reunido a seis de las organizaciones humanitarias más grandes del mundo: CARE, CRS, Mercy Corps, Oxfam GB, Save the Children y World Vision, con la intención de mejorar la velocidad, la calidad y la eficacia de su respuesta a emergencias en todos los niveles.

También financiamos tareas realizadas por Oxfam Centroamérica y su socio local PROVIDA para brindar evaluaciones organizacionales, así como capacitación de gestión financiera y técnica a 200 organizaciones nacionales que actúan como primeros intervinientes en El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua.

Paquete de aprendizaje

Un centro de almacenamiento de vacunas refrigerado en Yamena, República de Chad.

Nuestro programa de Respuesta a emergencias colabora regularmente con otros programas de la Fundación para desarrollar y estudiar enfoques innovadores respecto de la asistencia en caso de desastres, incluidas nuevas herramientas y tecnologías. Por ejemplo, hemos trabajado con el programa Agua, Saneamiento e Higiene en nuevas tecnologías de saneamiento para usar en las zonas inundadas, incluyendo la región de Dakar en Senegal; con el programa Entrega de Vacunas para desarrollar maneras de almacenar y distribuir vacunas contra el cólera y la polio en la República de Chad; y con el programa Servicios Financieros Populares para implementar una banca móvil telefónica en Haití, donde más de un tercio de la infraestructura bancaria quedó destruida por el terremoto de 2010.

Viste nuestro blog

Conectar