Nuestra causa

Desarrollo agrícola

Estrategia

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Una cultivadora de maíz en Tanzania, cuya producción ha aumentado con el uso de mejores semillas.

NUESTRA Objetivo:

erradicar el hambre y la pobreza de millones de familias agricultoras en el África subsahariana y en Asia meridional aumentando su productividad agrícola de forma sostenible. 

El reto

A Grandes rasgos

Casi mil millones de personas en el mundo entero se ven afectadas por hambre y pobreza extremas. Muchos son agricultores que obtienen sus alimentos e ingresos de pequeñas parcelas de tierra, que miden aproximadamente de uno a dos acres.

Nuestro objetivo consiste en ayudar a estas familias agricultoras a producir más alimentos e incrementar sus ingresos, mientras preservan el suelo para las generaciones futuras.

Centramos nuestra labor en los cultivos y el ganado de mayor importancia para las familias agricultoras en el África subsahariana y en Asia meridional.

Una de nuestras prioridades consiste en ayudar a las mujeres agricultoras porque ellas realizan gran parte de las labores agrícolas y su bienestar repercute en la salud, el bienestar y la educación de sus hijos.

Nuestra estrategia de desarrollo agrícola, actualizada en el 2011, es liderada por Chris Elias, director interino, y forma parte de la División de Desarrollo Mundial de la Fundación.

Desde la década de los sesenta hasta la década de los ochenta, en Asia y América Latina se llevó a cabo la revolución verde, una iniciativa de amplio alcance dirigida a transformar los métodos de trabajo agrícola y a mejorar cultivos básicos como el maíz, el trigo y el arroz. Este esfuerzo contribuyó a doblar la producción de alimentos y salvó la vida de cientos de millones de personas.

Posteriormente, numerosos gobiernos y donantes orientaron su atención a otros asuntos porque creyeron que ya se había resuelto el problema del suministro insuficiente de alimentos en los países en desarrollo. Sin embargo, este problema persistió en el África subsahariana, donde fracasaron las estrategias de la revolución verde que se habían puesto en marcha.

Entre tanto, en los años transcurridos, el crecimiento de la población, el aumento de los ingresos, la disminución de los recursos naturales y el cambio climático han dado lugar al incremento de los precios de los alimentos, y esto ha significado una nueva carga para la productividad agrícola.

Muchos de los afectados son pequeños agricultores. Tres cuartas partes de los habitantes más pobres del mundo obtienen sus alimentos e ingresos de las labores que realizan en parcelas del tamaño de un campo de fútbol. La mayor parte de ellos apenas logra mantenerse porque tienen que lidiar con tierras improductivas, enfermedades de las plantas, plagas y sequías. En varios casos, su ganado es débil o se enferma con frecuencia. Por otra parte, les resulta difícil encontrar mercados fiables para sus productos e información fidedigna sobre precios, y las políticas gubernamentales casi nunca redundan en su beneficio.

A su vez, debido a estos factores, millones de familias corren el riesgo de caer en la pobreza y de sufrir tanto hambre como desnutrición, el problema de salud más grave del mundo y, por sí sola, la causa principal de mortalidad infantil. Asimismo, una consecuencia de la primera revolución verde —la contaminación del agua por el uso excesivo de fertilizantes— destaca la importancia de la sostenibilidad si se quiere garantizar la salud ambiental y humana.

Oportunidades

La forma más eficaz de erradicar el hambre y la pobreza a largo plazo consiste en ayudar a las familias agricultoras a aumentar su producción de forma sostenible y a vender una mayor cantidad de cultivos cosechados.

Cuando los campesinos producen más alimentos y generan mayores ingresos, son más capaces de procurar la nutrición de sus familias, atender sus necesidades de salud, enviar a sus hijos a la escuela e invertir en sus granjas. Todo ello les brinda mayor capacidad económica y mayor estabilidad a sus comunidades.

Los campesinos lecheros de Bangladesh están aprovechando programas que los ayudan a aumentar su producción y a brindar mejor atención veterinaria a su ganado.

Para ayudar a los agricultores a mejorar su producción es preciso tener un enfoque integrado que comprenda el uso de semillas más resistentes a enfermedades, inundaciones y sequía; información proveniente de fuentes locales fiables relacionada con técnicas y tecnologías agrícolas más productivas; mayor acceso a mercados, y políticas gubernamentales concebidas para beneficiar a las familias agricultoras.

El desarrollo agrícola también debe abordar la disparidad de género. En el África subsahariana y en Asia meridional, las mujeres desempeñan un papel fundamental en las labores agrícolas. No obstante, como tienen menor acceso a semillas mejoradas, a mercados, y a mejores técnicas y tecnologías, el nivel de producción de sus parcelas es, por lo general, del 20 % al 40 % menor que el nivel de producción de las parcelas trabajadas por hombres. Es preciso abordar esta disparidad si se quiere ayudar a los grupos familiares a ser más productivos y a reducir la malnutrición de las familias pobres.

Estrategia

El desarrollo agrícola constituye una de las principales iniciativas de la Fundación Bill y Melinda Gates. Hasta la fecha, hemos destinado más de 2 000 millones de dólares a iniciativas en materia de desarrollo agrícola, principalmente en el África subsahariana y en Asia meridional. Nuestro enfoque se basa en los siguientes principios:

  • escuchar a los agricultores y atender sus necesidades concretas. Hablamos con los agricultores sobre lo que quieren cultivar y comer, así como sobre los retos particulares que se les presentan. Nos asociamos con organizaciones que, además de entender estos retos, cuentan con los recursos para abordarlos. Además, invertimos en investigación para hallar soluciones apropiadas que estén al alcance de los agricultores y que ellos estén dispuestos a adoptar;
  • aumentar la productividad agrícola. Con vistas a ayudar a que los pequeños agricultores prosperen, favorecemos un enfoque integrado que les permita acceder a semillas más resistentes, herramientas y prácticas de gestión agrícola más eficaces, conocimientos propios del ámbito local, tecnologías digitales emergentes y mercados fiables. También promovemos políticas que colaboran con los agricultores que procuran una mejor alimentación, tanto para ellos mismos como para sus comunidades;
  • fomentar prácticas agrícolas sostenibles. En esta época de recursos cada vez más escasos y de crecientes repercusiones del cambio climático, alentamos a los agricultores a que adopten prácticas sostenibles que los ayuden a obtener mejores cosechas en terrenos más pequeños o usando menos agua, fertilizantes y otros insumos costosos, mientras preservan los recursos naturales para las generaciones futuras;
  • lograr el mayor impacto posible aprovechando al máximo las relaciones de colaboración. Nos hemos dado la tarea de comunicar nuestra estrategia de forma más eficaz y compartir lo que hemos aprendido con beneficiarios de subvenciones y otros colaboradores, como gobiernos, organizaciones no gubernamentales, donantes tradicionales y emergentes, así como el sector privado. Si bien contamos con recursos considerables, estos son solo una fracción de los que se necesitan. La colaboración eficaz maximiza las repercusiones colectivas de nuestra labor de ayuda a familias agricultoras.

Ámbitos de actuación

Invertimos en los siguientes ámbitos de importancia estratégica que, según creemos, nos ayudarán a hacer frente a los retos y las realidades propias de cada lugar que se les presentan a las familias agricultoras en los países en desarrollo.

Investigación y desarrollo

Los investigadores buscan medios para combatir las enfermedades de las plantas, como las que infectan a las plantas de mandioca en esta granja de Tanzania.

Financiamos investigación que tiene por objeto desarrollar variedades más productivas y más nutritivas de aquellos cultivos básicos que producen y consumen las familias agricultoras. Entre ellas se cuentan las variedades adaptadas a las condiciones del entorno que ofrecen los beneficios concretos que desean los agricultores, como una mayor producción, una mejor nutrición y la tolerancia a la sequía, inundaciones y plagas. Destinamos fondos a la investigación dirigida a gestionar mejor el suelo y los recursos hídricos, así como a reducir la pérdida de cultivos por deterioro, malezas, plagas, enfermedades u otras amenazas.

Políticas agrícolas

La información puntual, pertinente y exacta resulta esencial para los agricultores. Quienes elaboran las políticas en los países en desarrollo también necesitan datos fiables en los que basarse a la hora de tomar decisiones. Prestamos nuestro apoyo a la recopilación de datos, la investigación, y el análisis de políticas con el fin de evaluar el impacto de los distintos enfoques, hacer llegar información exacta a los agricultores y determinar los efectos de las políticas agrícolas del ámbito nacional e internacional. Nuestra investigación también evalúa el progreso logrado gracias a nuestras subvenciones para garantizar que estas últimas les brinden los beneficios previstos a las familias agricultoras.

Ganado

El ganado es un componente fundamental de las actividades agropecuarias que se realizan en los países en desarrollo. De hecho, es esencial para la subsistencia de más de 900 millones de personas en el África subsahariana y en Asia meridional. Mejoramos la zoogenética y la atención veterinaria para apoyar las iniciativas encaminadas a lograr que el ganado y los animales de granja —en particular, pollos, cabras y vacas— estén más sanos y sean más productivos. Con el propósito de garantizar que los campesinos obtengan los beneficios que ofrecen las tecnologías de salud animal y zoogenética, evaluamos modelos que les brindan los conocimientos y los recursos que necesitan para aumentar su producción y acceder a mercados estables. En concreto, nuestro trabajo tiene por objeto aumentar las oportunidades de generación de ingresos de las mujeres, quienes pueden tener escaso control sobre los recursos productivos como los terrenos, pero, en muchos casos, tienen a su cargo su propio ganado, en particular aves de corral y cabras.

Sistemas de acceso y de mercado

Gracias a nuevos programas, los agricultores pueden acceder a información relacionada con cultivos por medio de un teléfono celular

Prestamos nuestro apoyo a iniciativas para lograr que los agricultores accedan a prácticas agropecuarias y a recursos novedosos y adecuados, como semillas mejoradas y mejores suelos, agua y soluciones relacionadas con el ganado. Buscamos formas de reforzar el intercambio de conocimientos mediante el uso de tecnologías como el teléfono celular y el radio. También trabajamos en colaboración con organizaciones de agricultores para ayudar a sus miembros a mejorar sus capacidades de gestión comercial, adquirir mayor poder adquisitivo, tener mayor influencia en materia de comercialización, y perfeccionar sus competencias de gestión de cultivos y de recursos. También consideramos prioritario ayudar a los agricultores a mejorar sus actividades de almacenamiento y posteriores a la cosecha, cumplir con sus compromisos en la debida cantidad y con la debida calidad, vincularse con mercados de gran escala y fiables, y entablar relaciones de colaboración con compradores, transformadores y organizaciones de agricultores.

Asociaciones estratégicas y defensa de la causa

A fin de alcanzar la productividad agrícola sostenible deseada, nuestra estrategia se basa en fuertes vínculos de colaboración con países donantes, instituciones multilaterales, fundaciones privadas y otras organizaciones. Mientras fortalecemos las relaciones de colaboración que tenemos en la actualidad, establecemos nuevas alianzas con países como Brasil y la China, que han desarrollado sus propios sectores agrícolas valiéndose de innovaciones en materia de política y tecnología y que adquieren una importancia cada vez mayor en lo que respecta al crecimiento agrícola de las regiones en las que desempeñamos nuestra labor. Nuestras inversiones y actividades de defensa de la causa nos permiten buscar soluciones innovadoras para retos en materia de política agrícola. Por otra parte, nos esforzamos por promover la voluntad política y obtener apoyo público para superar dichos retos. Nuestro objetivo general consiste en garantizar que las inversiones y políticas de los donantes y de los países en desarrollo apoyen la productividad sostenible de los pequeños agricultores.

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