Trabajamos para poner término a la falta de vivienda en el Estado de Washington
En una noche cualquiera en el Estado de Washington, pueden encontrarse más de 20 000 personas sin techo, y casi la mitad de esas personas son familias. La Fundación Bill & Melinda Gates realizó sus primeras inversiones para hacer frente a la falta de vivienda en el estado en el año 2000 con el objetivo principal de triplicar la oferta de viviendas transitorias en los tres condados más poblados del estado: King, Pierce y Snohomish. En el transcurso de varios años, las iniciativas de la Fundación dieron origen a la creación de más de 1 400 viviendas transitorias para familias que venían de haber estado sin techo.
Sin embargo, una vez finalizada esta iniciativa, en la región había más familias sin techo que al comienzo del trabajo. A partir de esta experiencia, la Fundación concluyó que el solo hecho de incrementar la cantidad de viviendas no tendría como resultado las reducciones esperadas en la cantidad de familias sin techo en general, a pesar de beneficiar a familias individuales. Más bien, si se desea terminar con las familias sin techo se requeriría un enfoque sistemático y coordinado a fin de ayudar a una amplia gama de sistemas de apoyo y proveedores de vivienda a trabajar juntos de manera que se refuercen mutuamente. Por ejemplo, al analizar las iniciativas locales para hacer frente a la falta de vivienda, la Fundación descubrió que las familias que quedaban sin hogar en el Estado de Washington debían ponerse en contacto con diferentes organismos para obtener distintos tipos de asistencia y que muchas familias quedaban en largas listas de espera durante meses. Con frecuencia, una sola familia podía interactuar con diversos asistentes sociales que no contaban con los medios para compartir información entre sí ni para coordinar sus esfuerzos.
La Fundación comenzó a buscar una organización social que pudiera ayudarle a alinear las iniciativas públicas y privadas a fin de hacer frente a la falta de vivienda en el estado y pudiera alentar a gobiernos, proveedores de servicios y filántropos a colaborar en la implementación de enfoques innovadores de todo el país. La elegida fue Building Changes, una pequeña asociación sin fines de lucro situada en Seattle que se creó varias décadas antes para centrarse en las necesidades en materia de vivienda de las personas que tienen SIDA. La organización, que en ese entonces se conocía como AIDS Housing of Washington, también administraba un programa de subvenciones a nivel estatal para abordar la falta de vivienda, el cual se denominaba Washington Families Fund.
Forcejeo caritativo
En un periodo de tres años a partir del año 2007, la Fundación y Building Changes trabajaron arduamente para preparar a la organización sin fines de lucro, en términos de infraestructura, dotación de personal, experiencia y planificación comercial para asociarse con ella en la implementación de las prioridades de la Fundación en el ámbito de las familias sin techo. En el transcurso de dicho proceso, que a criterio de David Wertheimer, funcionario de la Fundación, fue “interesante, a veces desafiante y en ocasiones, doloroso para ambas organizaciones”, las dos partes lograron forjar una relación basada en la confianza, sinceridad, transparencia y flexibilidad.
“Con el tiempo, pasó a ser un proceso de planificación sumamente compartido”, señala Wertheimer, quien es Director Adjunto del programa Noroeste del Pacífico de la Fundación y supervisa el trabajo de la Fundación en el ámbito de la falta de vivienda. Building Changes desarrolló la fortaleza para insistir cuando era necesario, y la Fundación se tornó más flexible y colaboradora. “No somos necesariamente los pensadores más inteligentes en el área”, señala David sobre la Fundación. “Debemos estar abiertos a las perspectivas que difieren de las nuestras, y eso solo puede suceder si escuchamos a nuestros socios. Ellos trabajan en un entorno muy complicado”.
“Como socios, tenemos nuestra propia función y autoridad”, dice Alice Shobe, Directora Ejecutiva de Building Changes. Alice describe la relación como un “forcejeo caritativo” en el que Building Changes tuvo que ser sincero y pedir de forma clara y directa lo que necesitaba. “Dicha situación promovió el acuerdo mutuo y una alianza de colaboración entre la Fundación y Building Changes”, agrega Alice.
Lanzamiento de una estrategia
La estrategia que comparten la Fundación y Building Changes se lanzó oficialmente en 2009 con el objetivo de reducir a la mitad la cantidad de familias sin techo en la región a más tardar en el año 2020. Las prioridades incluyen servicios para evitar que las familias queden sin techo, un solo punto de acceso para todos los servicios de vivienda y apoyo, asignación rápida de viviendas permanentes, servicios a la medida para atender las necesidades específicas de cada familia y programas destinados a ayudar a las personas a capacitarse y a buscar trabajos estables. Las iniciativas están centradas en los condados de King, Pierce y Snohomish, lo que significa que la colaboración con los gobiernos de dichos condados es esencial para el éxito de la estrategia.
David reconoce que Building Changes asumió un enorme riesgo al aceptar trabajar con la Fundación. “Se vieron enfrentados a la tarea de cambiar en esencia quiénes eran como organización y de trabajar con una teoría de cambio completamente nueva para abordar el problema de la falta de vivienda”, señala David. “Fue una gran apuesta para ellos, que realmente hizo que tanto ellos como nosotros nos superáramos de formas nuevas y desafiantes”.
Él señala que la relación ha llegado a ser tan transparente que la Fundación incluso comparte con Building Changes los documentos de revisión de estrategias internas que cada año elaboran los líderes de la Fundación, que anteriormente eran de naturaleza confidencial. “Este nivel de confianza y sinceridad ha tardado años en labrarse”, agrega David. “Tenemos que hacer nuestro mejor esfuerzo para salir del desequilibrio de poder que se percibe entre el subvencionado y el patrocinador a fin de lograr ese nivel de comunicación. Todo es cuestión de hacer el mejor uso de la tensión creativa y los desacuerdos que ofrecen la oportunidad para adquirir conocimientos y crecer”.