Cómo trabajamos

Cómo medimos el éxito

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Por qué medimos el éxito

Medimos los resultados de nuestro trabajo para informar a quienes implementan la estrategia, para mejorar lo que hacemos y, en definitiva, para mejorar la vida de más personas. Es por eso que nos alineamos con los subvencionados respecto de qué avances esperamos, cómo los mediremos y qué resultados informaremos. También usamos evaluaciones formales para recoger evidencia rigurosa sobre qué cosas funcionan y qué cosas no, y para que sirva como guía para las inversiones, las políticas y las prácticas de otros interesados en el campo. Al contar con estas señales de progreso, tenemos información sobre la que podemos actuar para hacer ajustes y tomar decisiones que nos acerquen a lograr nuestras ambiciosas metas.

Nuestras tareas de medición persiguen tres propósitos clave:

Hacer un seguimiento de nuestro avance: nos hacemos responsables por lo que hacemos y por cómo lo hacemos al medir las entradas, las actividades y las salidas de nuestro propio trabajo y del trabajo que realizan nuestros subvencionados y nuestros socios.

Informar sobre nuestras estrategias: sometemos nuestros supuestos a prueba y hacemos un seguimiento de los logros, midiendo los resultados y las repercusiones; y también comprendiendo cómo y por qué hemos tenido éxito o hemos fracasado. Los resultados son los cambios intermedios, pensados o logrados en tecnologías, sistemas, poblaciones o comportamientos. Las repercusiones son los cambios definitivos y sostenibles que buscamos.

Contribuir al campo: Colaboramos para lograr objetivos compartidos al asegurarnos de que la información sea oportuna para informar a quienes implementan esta estrategia y llevan a cabo iniciativas colectivas en el campo. Trabajamos codo a codo con nuestros subvencionados y socios para entender si las iniciativas conjuntas sirvieron para lograr cambios positivos en las poblaciones que asistimos, y cómo se lograron esos cambios.

Buscamos mejorar continuamente

Queremos medir, aprender y mejorar a cada paso del camino. Tenemos disciplina porque queremos maximizar la eficacia de nuestra labor y aprender de los resultados obtenidos por nuestros socios y subvencionados.

La recolección y el análisis de los datos y de las experiencias son los primeros pasos cruciales para actuar guiándonos por datos concretos y para tomar decisiones informadas. Pero estos elementos por sí solos no son suficientes para la acción. Medir los avances y la repercusión únicamente resulta útil si uno está dispuesto a actuar según los resultados obtenidos. Nuestra filosofía y nuestro enfoque enfatizan la medición para una acción o un propósito específicos. Reconocemos que la evaluación más elegante solo es significativa si sus hallazgos se utilizan para tomar decisiones informadas y para fortalecer nuestra labor a fin de mejorar la vida de las personas.

Estamos en el proceso de definir cuál es nuestro método de evaluación, que incluye la manera en que tomamos decisiones sobre cuándo evaluar y cómo hacerlo. A medida que continuamos fortaleciendo el enfoque de la Fundación respecto del proceso de medición y evaluación, compartiremos esta política de evaluación con nuestros subvencionados y socios en un espíritu de transparencia y alianza. Habrá novedades en este espacio. Manténgase conectado.

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