El mundo no mejorará por sí solo; tenemos que proponernos objetivos de envergadura y comprometernos con cada paso que demos. Sue Desmond-Hellmann, Directora General

Nuestro trabajo

Para lograr dar lugar al tipo de transformaciones que ayudan a las personas a gozar de mejor salud y de vidas más productivas, nos proponemos entender las desigualdades que existen en el mundo. Ya se trate de cultivos poco productivos en África o de un bajo índice de graduación en Los Ángeles, ante cada reto, aspiramos a escuchar e informarnos para identificar cuáles son los problemas más apremiantes a los que no se les presta la suficiente atención. Acto seguido nos preguntamos si podemos aportar un cambio significativo gracias a nuestra influencia y nuestras inversiones, ya sea en forma de subvención o de contrato.

Todas nuestras estrategias, que ya suman más de una veintena, han tomado forma a partir de este proceso, que consiste en identificar primero qué queremos lograr y dónde podemos ejercer la mayor influencia posible. Una vez que nos comprometemos en abordar un ámbito de necesidad, definimos los objetivos principales y trazamos una trayectoria definidad para poder cumplirlos.


NUESTRO TRABAJO SOBRE EL TERRENO

Nos interesamos por una gran variedad de problemáticas, pero todas ellas tienen algo en común: son dinámicas y complejas, y están fuertemente arraigadas en la realidad. Es imposible solucionarlas de manera rápida y sencilla, y nuestras iniciativas por sí solas no van a poder abordarlas.

Es por eso por lo que colaboramos estrechamente con nuestros subvencionados y asociados, que asumen riesgos con nosotros, se esfuerzan por encontrar soluciones innovadoras y sacan partido del potencial transformador de la ciencia y la tecnología. Aspiramos a construir una relación con nuestros subvencionados y asociados basada en la confianza, la franqueza y la transparencia. Nuestros esfuerzos colectivos también dependen del apoyo y los recursos de Gobiernos, del sector privado, de las comunidades y de personas a título individual.

Definición de nuestras estrategias

Para cada una de nuestras divisiones, marcamos objetivos y estrategias antes de desembolsar recursos e inversiones. Nunca dejamos de recopilar y compartir datos sobre nuestro progreso, de reflexionar sobre las lecciones aprendidas y de corregir el cauce de nuestras acciones según sea necesario. Una de las claves de este proceso es el diálogo constante que mantenemos con subvencionados y asociados, subyacente a cada una de nuestras estrategias durante su ciclo de vida.

Actualmente, dada la madurez de la Fundación, todas las divisiones y las estrategias están ya definidas. Sin embargo, anualmente volvemos a reflexionar sobre cada una de ellas y revisamos los planes de implementación para lograr los objetivos definidos.

Concesión de fondos

En el marco de cada estrategia, que va de la mano de una asignación de recursos, elaboramos las propuestas en colaboración con los subvencionados y las organizaciones asociadas que mejor encajen con nuestras prioridades estratégicas y con las capacidades y áreas de interés de cada organización. En esta etapa del proceso, nos proponemos llegar a un consenso sobre qué entendemos por una inversión de fondos exitosa.

Concretamos todas las subvenciones y contratos basándonos en un proceso de cuatro fases, cuya duración dependerá del nivel de complejidad de cada proyecto y de la capacidad y la ubicación geográfica del posible asociado.

Primera fase: desarrollo del concepto. Los responsables del programa identifican las ideas que mejor encajan con nuestras prioridades estratégicas, en colaboración con otros profesionales de la Fundación, investigadores, encargados de formular políticas y otros asociados que trabajan sobre el terreno. Esta fase concluye cuando internamente se decide que el concepto encaja con una estrategia en concreto y que ya se puede pasar a la labor de desarrollo.

Segunda fase: propuesta preliminar. Nos servimos de una multiplicidad de métodos para analizar y pulir los conceptos que definimos, y para hacerlo contamos con la ayuda de las organizaciones especializadas que trabajan sobre el terreno. Sea cual sea el enfoque elegido, nunca perdemos de vista la necesidad de adoptar las perspectivas de los demás para redefinir una propuesta de trabajo. Esta fase concluye cuando se decide emitir una solicitud de oferta de subvención o de una propuesta de contrato.

-Solicitud de oferta directa. Cuando estamos convencidos de que una organización es la adecuada para llevar a cabo un proyecto, solicitamos directamente una propuesta o memorando del concepto de la subvención o el contrato en la fase preliminar.

-Debate.En algunos casos, invitamos a una o más organizaciones a debatir el concepto propuesto con nosotros para que podamos determinar qué grado de interés y qué capacidad tiene cada organización para llevar a cabo un proyecto. Si una organización cuenta con la experiencia, la capacidad y el interés adecuados, la invitamos a presentar una propuesta o memorando del concepto de la subvención o el contrato.

-Convocatoria de propuestas. Cuando nos interesa ampliar nuestra red de asociados o subvencionar a más de una organización para un proyecto en concreto, a veces abrimos una convocatoria de propuestas. Las solicitudes de propuestas públicas se difunden a través de nuestra página web; las privadas, se remiten directamente a organizaciones concretas.

Tercera fase: propuesta de la inversión.Todos los solicitantes disponen de pautas y plantillas para elaborar una propuesta, un presupuesto y un marco de resultados y de seguimiento de dichos resultados. Un responsable de programa evaluará las solicitudes, junto con expertos internos (y, en alguna ocasión, externos), y posteriormente trabajará con el solicitante para introducir los cambios recomendados en la propuesta. En esta fase, procedemos con la diligencia debida: evaluamos la situación fiscal de la organización solicitante, definimos la estructuración de la transacción y sopesamos los riesgos. A menudo, nuestros equipos de análisis jurídico y financiero participan en esta fase.

Las propuestas de asignación de fondos se revisan a distintos niveles, e incluso contamos con niveles de revisión adicionales para subvenciones y contratos de gran complejidad. Un miembro de la junta directiva de la Fundación toma la decisión final sobre si se va a financiar o no una propuesta de subvención o de contrato. Antes de que se pueda iniciar ningún tipo de actividad financiada, la Fundación y la organización asociada firman un contrato en el que se especifican los resultados esperados, las metas, los logros importantes o la presentación de los resultados tangibles obtenidos, así un calendario de desembolso del financiamiento.

Cuarta fase: gestión y cierre. A lo largo del ciclo de vida de una inversión, el responsable de programa y la organización asociada debaten cómo colaborarán y cómo se mantendrán constantemente en contacto para analizar el progreso y los retos que plantee el trabajo en curso. Gracias a interacciones de calidad y a una comunicación transparente y constante, ambas partes podrán expresar sus comentarios muy a menudo y desde el principio. De vez en cuando, un responsable de programa o cualquier otro miembro de la Fundación participará en algún comité consultivo de la organización asociada o incluso formará parte de su consejo de administración de manera temporal.

Al final del proyecto, la organización asociada colaborará con el responsable de programa para entregar un informe final que resuma los resultados logrados y las lecciones aprendidas.

Medición y evaluación de resultados

Desde el principio del proceso en materia de concesión de subvenciones, colaboramos con los asociados para definir los resultados generales que nos proponemos lograr y los datos de los que nos serviremos para medir dichos resultados. A este enfoque lo denominamos inversión orientada a resultados.

Ahora bien, para que nuestros asociados gocen de flexibilidad para lograr los resultados propuestos, no les exigimos que nos informen acerca de todas las actividades que llevan a cabo, sino que nos centramos intencionadamente en los parámetros fundamentales a medir que marcan el progreso, lo que nos permite seguir aprendiendo, redefinir las iniciativas emprendidas y hacer encajar cada proyecto con las necesidades identificadas. Eso sí, la naturaleza y la frecuencia de dicha medición dependerá del tipo de proyecto. Los proyectos de investigación científica, por ejemplo, se cuantifican de forma muy distinta que las iniciativas para ampliar la cobertura vacunal.

Asimismo, creemos que la evaluación es una herramienta de aprendizaje colaborativo que nos brinda la información necesaria, tanto a nosotros como a nuestros asociados, a fin de poder mejorar nuestra labor, adaptar nuestras actuaciones y determinar cuál es la mejor forma de lograr resultados. Trabajamos para garantizar que nuestros asociados dispongan de la capacidad y el apoyo para generar pruebas de calidad.

La política de evaluación de la Fundación establece una serie de parámetros de evaluación y explica cómo y por qué nos servimos de la evaluación y en qué momento desviarse de dichos parámetros está justificado. Además, estamos al corriente del debate actual acerca de los métodos de evaluación que existe en muchos de los campos en los que trabajamos. Queremos evitar recomendaciones prescriptivas generalizadas y en su lugar pretendemos hacer de la evaluación selectiva y de gran calidad una parte integral de nuestra labor.

Perfil de los beneficiarios de subvenciones

  • Alianza para una Revolución Verde en África

    La Alianza para una Revolución Verde en África
    (AGRA)
    trabaja para combatir la pobreza y el hambre en África al ayudar a que pequeños productores agrícolas incrementen la productividad y los ingresos de sus emprendimientos.

  • Building Changes

    Building Changes trabaja para solucionar la falta de vivienda en el Estado de Washington fomentando la alineación de sistemas de apoyo públicos y privados, y alentando el uso de estrategias innovadoras provenientes de todo el país.

  • Campaña ONE

    ONE genera conciencia mundial sobre la pobreza, el hambre y las enfermedades mediante iniciativas de defensa de políticas, movilización de las organizaciones locales, comunicaciones y campañas creativas.

Viste nuestro blog