Alo largo de mi trayectoria tanto en software como filantrópica—y en todas y cada una de mis cartas anuales—he insistido mucho en que la innovación es la clave para mejorar el mundo. Cuando los innovadores trabajan en los problemas urgentes y proporcionan soluciones a las personas necesitadas, los resultados pueden ser mágicos.
Ahora mismo, más de 1.000 millones de personas—alrededor del 15 por ciento de la población mundial— viven en extrema pobreza. Casi todos los días les preocupa si sus familias van a tener suficientes alimentos para comer. Resulta irónico, puesto que la mayoría vive y trabaja en granjas. El problema es que sus granjas, que suelen ser menores que una hectárea, no producen la suficiente comida para alimentar a una familia.
Que un 15 por ciento del mundo sufra extrema pobreza en realidad es una gran mejora. Hace cincuenta años, alrededor del 40 por ciento de la población mundial era pobre. Después, en las décadas de 1960 y 1970, se produjo la denominada “Revolución verde”, en la que Norman Borlaug y otros investigadores crearon nuevas variedades de semillas de arroz, trigo y maíz que ayudaron a que muchos agricultores aumentaran enormemente sus cosechas. En algunos lugares, por ejemplo, Asia oriental, la ingesta de alimentos ascendió incluso hasta un 50 por ciento. A nivel mundial, el precio del trigo disminuyó en dos tercios. Estos cambios salvaron innumerables vidas y ayudaron al desarrollo de las naciones.
Tenemos la capacidad de acelerar este progreso histórico. Podemos ser más innovadores en la prestación de soluciones que ya existen a los agricultores que las necesitan. El conocimiento sobre la gestión de la tierra y las herramientas como el riego por goteo pueden ayudar hoy mismo a que los campesinos produzcan más alimentos. También podemos descubrir nuevas soluciones y crear nuevas herramientas para transformar radicalmente la vida de los agricultores. Pero no avanzaremos si no proveemos de fondos a la innovación agrícola y me preocupa seriamente de dónde obtener tales fondos con la actual situación política y económica.
"Esta carta anual constituye
un argumento para que
decidamos ayudar a personas
extremadamente pobres a
conseguir ser autosuficientes."
- bill gates
El mundo debe hacer una clara elección. Si invertimos cantidades relativamente modestas, muchos agricultores pobres podrán alimentar a sus familias. Si no lo hacemos, una de cada siete personas seguirá viviendo innecesariamente al borde de la inanición. Esta carta anual constituye un argumento para que decidamos ayudar a personas extremadamente pobres a conseguir ser autosuficientes.
Mi preocupación no solo radica en la agricultura, se extiende también a todas las áreas de desarrollo mundial y salud global en las que trabajamos. Con el uso de las soluciones más recientes—semillas, vacunas, fármacos contra el SIDA y anticonceptivos, por ejemplo—hemos obtenido un progreso impresionante. Sin embargo, si no difundimos ampliamente las noticias sobre los éxitos obtenidos, no generaremos los compromisos de financiación necesarios para progresar y salvar vidas. Nos jugamos las perspectivas de futuro de mil millones de seres humanos.
Innovation in Agriculture
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innovación en agricultura
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SECCIÓN
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El mercado privado desempeña una labor estupenda en la innovación en muchas áreas, especialmente para las personas con dinero. El objetivo de la fundación que presido con Melinda es promover la innovación en las áreas que, teniendo menos oportunidad de obtener un beneficio, suponen un enorme impacto para quienes lo necesitan. Por eso hemos destinado casi 2.000 millones de dólares para ayudar a las familias campesinas pobres, en su mayoría a cargo de mujeres, para que impulsen su productividad y al mismo tiempo preserven la tierra para las futuras generaciones. Esos fondos se invierten en muchas áreas de innovación, desde la gestión sostenible de la tierra hasta mejores vías de formación para los agricultores y su conexión con los mercados activos.
Y lo hacemos con un objetivo en mente: ayudar a personas como Christina Mwinjipe, una campesina que conocí el año pasado en Tanzania. Para sostener a su familia, Christina cultiva yuca, un alimento básico que constituye la dieta base de 500 millones de personas de todo el planeta. (Una vez seca y molida, la yuca recibe el nombre de tapioca). En los dos últimos años, la cosecha de Christina ha sido infectada por dos enfermedades de la yuca. Las hojas de algunas de sus plantas se retuercen y secan, cubriéndose de moscas blancas que transmiten la enfermedad del mosaico. Las raíces de otras plantas se pudren debido a la raya marrón de la yuca. Por culpa de estas enfermedades, está agotando sus ahorros para comprar yuca con la que alimentar a sus tres hijos. El mayor acaba de pasar los exámenes para entrar en el instituto, pero Christina no sabe de dónde va a sacar el dinero para pagarlo. No está segura de lo que va a hacer para poder comer cuando se le acaben los ahorros.
Christina Mwinjipe revisa su cultivo de mandioca
(aldea de Mapinga, Tanzania, 2012).
Para Christina y otros pequeños agricultores—y cientos de millones de personas extremadamente pobres que viven en chabolas en las grandes ciudades—conseguir comida es la preocupación diaria más acuciante. Y la comida esta fuertemente conectada a otra preocupación constante: la salud básica. La falta de nutrición adecuada es una de las causas principales de muerte en los niños sin recursos por enfermedades como la diarrea, algo que son capaces de combatir los niños mejor alimentados y con más dinero. La mala nutrición en la infancia también impide el desarrollo del cerebro y del cuerpo, limitando de forma grave e irreversible la capacidad de crecimiento y aprendizaje de los niños para convertirse en adultos productivos y sanos. En definitiva, hay muy poco en la vida de Christina—o en la de sus hijos—que no dependa de su cosecha de yuca.
La agricultura es un gran ejemplo de algo fundamental para los necesitados a lo que se presta muy poca atención en los países ricos. En el siglo XIX, la ocupación principal de la población de Estados Unidos era la agricultura. En la actualidad, menos del 2 por ciento de los trabajadores se dedica a la agricultura y los consumidores de EE. UU. emplean en alimentos menos del 15 por ciento de su gasto. Los problemas relacionados con el campo prácticamente no llegan a las noticias, a excepción de los casos de alimentos contaminados, los debates de los subsidios agrarios o cuando se produce una hambruna como la que se vive actualmente en el Cuerno de África.
A pesar de la distancia que separa al mundo rico de la agricultura, los problemas relacionados con los alimentos son importantes para todos. En las décadas de 1960 y 1970, cuando estaba en el instituto, la gente se preocupaba porque no podríamos cultivar suficientes alimentos para alimentar a todos los habitantes del planeta. En 1968 se publicó un libro muy popular, La explosión demográfica de Paul Ehrlich, que comenzaba con esta frase: “La batalla para alimentar a toda la humanidad se ha perdido. En la década de 1970, cientos de millones de personas morirán de hambre, pese a cualquier programa de prevención que se pueda poner en marcha ahora. A estas alturas, nada puede impedir un sustancial incremento en la tasa de mortalidad mundial…” Afortunadamente, y gracias en gran medida a la Revolución verde, esta funesta predicción resultó errónea.
Pero el éxito del mundo protegiéndose de la hambruna llevó a la complacencia. Con el tiempo, los gobiernos de los países tanto desarrollados como en vías de desarrollo empezaron a prestar menos atención a la agricultura. Las ayudas a la agricultura en los países ricos pasaron del 17 por ciento en 1987 a solo el 4 por ciento en 2006. En los 10 últimos años, la demanda de alimentos ha aumentado debido al crecimiento de la población y al desarrollo económico—a medida que las personas se hacen más ricas, tienden a comer más carne, lo que aumenta indirectamente la demanda de cereales. No ha seguido el mismo ritmo el crecimiento en la producción, lo que ha provocado unos precios más elevados. Mientras tanto, la amenaza del cambio climático se está volviendo más evidente. Los estudios preliminares demuestran que solo la subida de la temperatura mundial podría reducir la productividad de las cosechas principales en más de un 25 por ciento. El cambio climático también aumentará el número de sequías e inundaciones que puedan exterminar las cosechas de toda una estación. Cada vez hay más personas que plantean la conocida duda de si el mundo será capaz de mantenerse a sí mismo en el futuro, a medida que la población se encamina a los 9.300 millones de personas previstos para 2050.

Considero que estas nuevas funestas predicciones también pueden estar equivocadas. Podemos ayudar a que los campesinos sin recursos aumenten de forma sostenible su productividad, de modo que puedan alimentarse a sí mismos y a su familias. Al hacerlo, contribuirán a la seguridad alimentaria mundial. Pero eso solo pasará si damos prioridad a la innovación agrícola.
Investigación agrícola
Dado el papel fundamental que tiene la alimentación en el bienestar humano y la estabilidad nacional, es abrumador—por no decir corto de miras y potencialmente peligroso—el poco dinero que se emplea en la investigación agrícola. En total, solo se invierten 3.000 millones de dólares al año en investigación de las siete cosechas más importantes. Esta cifra se desglosa en una inversión de 1.500 millones por parte de los países, 1.200 millones por parte de empresas privadas y 300 millones provenientes de un organismo denominado Grupo Consultivo sobre Investigaciones Agrícolas Internacionales (CGIAR, por sus siglas en inglés). Aunque el dinero del CGIAR solo constituye el 10 por ciento del gasto, es fundamental puesto que se concentra en las necesidades de los países pobres. Del gasto en que incurren los países y las empresas privadas, apenas nada se ocupa de las prioridades de los pequeños agricultores de África o de Asia meridional.
"Podemos ayudar a que los
campesinos sin recursos
aumenten de forma sostenible
su productividad, de modo
que puedan alimentarse a
sí mismos y a sus familias.
Pero eso solo pasará si
damos prioridad a la
innovación agrícola."
- bill gates
Esta falta de fondos para la investigación es especialmente preocupante por el número cada vez mayor de plagas que afectan a los cultivos, como las que destruyeron las plantas de yuca de Christina Mwinjipe. Al igual que los humanos, las plantas reciben el ataque de virus, bacterias y hongos. También han de defenderse de insectos o animales pero, al contrario que los seres humanos, no pueden huir de sus depredadores. Las plantas han desarrollado sofisticados sistemas de defensa que apenas empezamos a comprender. Un descubrimiento sorprendente es que, en algunas especies, cuando una planta resulta atacada, emite un aroma que comunica a las otras plantas que deben emplear su energía en defenderse, en lugar de crecer.
Como los agricultores plantan semillas que les proporcionan las mayores cosechas, la diversidad de variedades en los campos es muy limitada. Esto crea unas condiciones perfectas para que una plaga se extienda. Un famoso ejemplo de esto es el mildiú de la patata que se propagó en Europa en la década de 1840 y produjo una hambruna en Irlanda. Menos conocida es la marchitez bacteriana del maíz o enfermedad de Stewart que se propagó por Estados Unidos a principios de la década de 1970. Afortunadamente, en este último caso, Estados Unidos contaba con las reservas estratégicas suficientes como para evitar una crisis.
Norman Borlaug, ganador del Premio Nobel y padre de la Revolución verde, se implicó por primera vez en la ciencia de las plantas después de asistir a la conferencia de un profesor llamada “Estos pequeños enemigos cambiantes que destruyen nuestras cosechas alimentarias”. La Fundación Rockefeller convenció a Borlaug para que se trasladara a México, donde creó nuevas variedades de trigo que eran resistentes a un hongo denominado roya del trigo. Solo después de hacerlo se planteó las estrategias adicionales para incrementar la productividad de trigo. A Borlaug nunca dejó de preocuparle que aparecieran nuevas formas de roya del trigo. Desafortunadamente, en 1999 se demostró que tenía razón cuando se localizó en Uganda una roya de trigo nueva y extremadamente virulenta denominada Ug99. Aunque la Ug99 sigue radicada principalmente en África, ha pasado el mar Rojo y ahora aparece en Irán y Yemen, de camino a India.
Tallos de trigo en un vivero con el hongo Ug99. ©University of Minnesota, David L. Hansen
La respuesta a la Ug99 comenzó lentamente, pero un grupo de expertos, que incluye investigadores de Etiopía y Kenia, ha realizado un estupendo trabajo que ha producido nuevas variedades de trigo con cierta resistencia. Se está haciendo un enorme esfuerzo para asegurarse de que se adoptan ampliamente las nuevas variedades resistentes antes de que la plaga llegue a Asia o América.
Otra área que los científicos deben estudiar profundamente es los efectos del cambio climático en la productividad agrícola. Al parecer, existen algunas especies de arroz y otros cultivos que pueden soportar mejor las altas temperaturas y las variaciones meteorológicas que las plantas actuales. De hecho, algunas variedades se pueden beneficiar del aumento de los niveles de CO2, aunque no existen datos claros de la importancia que puede tener esto. Determinados estudios preliminares sobre el efecto invernadero parecían muy prometedores, pero en los estudios de campo los efectos han resultado mucho menores. El mundo debe invertir en una diversidad de técnicas para ayudar a que los granjeros sin recursos puedan afrontar los impactos meteorológicos mucho mejor de lo que lo hacen en la actualidad.
Dr. Abdel Ismail examina las variedades de arroz que se están evaluando para conocer su tolerancia a la inmersión
(Laguna, Philippines, 2008).
©IRRI, Ariel Javellana
Por ejemplo, cuando estuve en India en marzo, conocí a unos 20 productores de arroz que habían cambiado recientemente a una nueva semilla denominada Swarna-Sub1, que además de ser muy productiva puede resistir las inundaciones. Estos agricultores sufren la inundación de los campos de arroz cada tres o cuatro años, y las inundaciones del pasado apenas les dejaron nada para comer. Ahora pueden alimentar a sus familias sin que les afecten las condiciones meteorológicas. En la actualidad, todos los años se pierden 4 millones de toneladas de arroz en Bangladesh e India por las inundaciones. Pero a medida que los agricultores de la región adopten la Swarna-Sub1, cosecharán suficiente arroz extra para alimentar a 30 millones de personas.
Afortunadamente, hay motivos para pensar que la falta de fondos crónica para la investigación agrícola está empezando a cambiar y que habrá más innovaciones como la semilla Swarna-Sub1. Un enfoque que parece prometedor son las asociaciones innovadoras con empresas privadas, en las que estas donan derechos de propiedad intelectual a los que han invertido cientos de millones de dólares, así como su experiencia, para ayudar a que las variedades adecuadas estén disponibles libres de royalties para los agricultores sin recursos. Otros socios clave están aflorando rápidamente en países como Brasil y China, proporcionando no solo nuevos recursos, sino también una profunda experiencia en ayudar localmente a los agricultores desfavorecidos. Brasil es líder en soja, yuca y suelos tropicales. China es líder en arroz y formación de agricultores. Este año, nuestra fundación ha suscrito contratos marco para trabajar con ambos países.
También se está produciendo una revolución extraordinariamente importante en botánica, basada en la comprensión de los genes vegetales. Las herramientas que posibilitan esta revolución se crearon para ayudar a solventar las enfermedades humanas. El campo de la agricultura ahora está en el proceso de averiguar cómo aprovecharlas, pero es evidente que acelerarán en gran medida el ritmo de la investigación de las plantas. Es difícil exagerar la importancia que para el estudio de las plantas tiene contar con todas las herramientas increíbles que se utilizan para estudiar las enfermedades humanas.
Históricamente, incrementar la productividad de una cosecha suponía localizar dos variantes de semilla con unas características concretas deseables y no deseables, y cruzarlas hasta obtener una combinación que poseyera la mayoría de las buenas características de sus dos antecesores. Para hacerlo era necesario germinar cientos de miles de plantas para comprobar su desarrollo en distintas condiciones a lo largo del tiempo, por ejemplo, cuando se dispone de mucha agua o poca.

Ahora el proceso es bastante diferente. Utilicemos la analogía de una gran biblioteca pública con salas llenas de libros. Solíamos valernos de un catálogo de tarjetas y deambular entre los libros para localizar la información que necesitábamos. Ahora conocemos con exactitud la página que contiene la información concreta que necesitamos. Del mismo modo, podemos localizar con precisión qué planta contiene el gen que confiere una característica concreta. Así, el desarrollo de las plantas se producirá a un ritmo mucho más veloz. El sector privado ha sido el más rápido a la hora de utilizar los nuevos enfoques, pero los grupos académicos, incluido el grupo chino BGI, que tiene una capacidad de secuenciación superior a cualquier otro grupo del mundo, lo están alcanzando.
En Tanzania, cuando conocí a Christina Mwinjipe, también conocí al Dr. Joseph Ndunguru, un botánico que dirige un proyecto para luchar contra las plagas del virus del mosaico y la raya marrón de la yuca que atacan las cosechas de Christina. El Dr. Ndunguru forma parte de una nueva generación de científicos africanos que está desarrollando la capacidad de practicar ciencia innovadora en África. El Dr. Ndunguru rechazó un trabajo con un elevado salario en Sudáfrica para seguir trabajando en el programa nacional tanzano. Le pregunté cuáles eran sus motivos y contestó que el trabajo que realizaba con el programa nacional era el mejor modo que tenía para conectar la ciencia de vanguardia con las necesidades de los agricultores locales.
Dr. Joseph Ndunguru estudia las muestras de cultivo en su laboratorio
(Dar es Salaam, Tanzania, 2012).
Cuando hablo de innovación, a algunas personas puede resultarles abstracto. Pero la relación directa entre los desafíos a los que se enfrenta Christina cuando su cosecha se pierde y las soluciones en las que está trabajando el Dr. Ndunguru a diario hacen que resulte muy concreta. La yuca resistente a las enfermedades es una respuesta a las plegarias de Christina, y espero con impaciencia el día en que el trabajo del Dr. Ndunguru concluya y pueda volver a Tanzania y ver el campo de Christina tupidamente cubierto de plantas de yuca sanas. Por eso sostengo que la innovación ha sido y seguirá siendo la clave para mejorar el mundo.
Salud global
La mayoría de los recursos de la fundación van destinados a cuestiones de salud global y los principios que nos guían en esas inversiones son los mismos que para la agricultura: la innovación es el medio, la equidad es el objetivo final. Cuando Melinda y yo pusimos en marcha esta empresa hace más de una década, nos movía la convicción de que “todas las vidas valen lo mismo”. Por eso, una de las primeras cosas en que invertimos fueron las vacunas, que protegen a todos los niños que las reciben, con independencia de lo ricos o pobres que sean. En resumen, las vacunas funcionan. Hace dos años, Melinda y yo pedimos a la comunidad de salud global que esta fuera la “Década de las vacunas”.
La organización responsable de ayudar a los países pobres a introducir nuevas vacunas salvadoras se llama GAVI Alliance. El verano pasado, GAVI convocó una reunión para obtener compromisos de donaciones de países y organizaciones. El objetivo era conseguir al menos 3.700 millones de dólares en un plazo de cinco años, y todos éramos conscientes de que no era el mejor momento para pedir ese dinero. Durante la primavera, no sabíamos si lo íbamos a conseguir. Por último, pocas semanas antes de que comenzara la conferencia, los compromisos comenzaron a llegar, uno a uno, pero todos en la franja superior de nuestras expectativas. El último día, nos dedicamos a hacer las cuentas a medida que llegaban para calcular a cuánto iba a ascender el total. Finalmente, GAVI recibió compromisos por un valor de 4.300 millones de dólares.
Unos niños esperan para vacunarse con una nueva vacuna que les protegerá contra la meningitis A
(Ouagadougou, Burkina Faso, 2010).
©PATH, Gabriel Bienczyck
Con ese dinero, los niños más pobres del planeta empezarán a recibir las mismas vacunas que los niños de los países ricos. Gracias a la generosidad de los donantes y a un importante descuento por parte de los fabricantes de vacunas, GAVI ahora financia dos vacunas relativamente nuevas: contra el rotavirus (que previene la principal causa de diarrea) y contra el neumococo. Para 2015, estas vacunas habrán evitado 190.000 muertes por diarrea y 480.000 por fallos respiratorios, además de mejorar en general la salud de cientos de millones de niños. En 2015, el dinero comprometido a GAVI habrá salvado 4 millones de vidas.
Por eso considero que el 13 de junio de 2011, la fecha de la conferencia de compromisos, es una fecha histórica para la equidad en salud global. Melinda y yo nos sentimos emocionados. Nos llenó de felicidad comprobar que nuestra fundación había participado en ayudar al mundo a alcanzar ese hito. Pero lo que más nos conmovió fue el hecho de que tantos socios compartieran nuestra visión de un mundo equitativo y que estuvieran dispuestos a avalarla con dinero, pese a tratarse de unos momentos difíciles. Cuando la gente sepa el tipo de impacto que tiene su generosidad, no solo querrá ayudar, sino que estará ansiosa por hacerlo.
El año pasado también hubo otros hitos enormes en salud global. También se produjeron algunos contratiempos. En este apartado de mi carta, me detendré a considerar esos hitos y contratiempos, los desafíos que nos esperan y las soluciones que más me apasionan.
Vacunas
"Con ese dinero, los niños
más pobres del planeta
empezarán a recibir las
mismas vacunas que los
niños de los países ricos."
- bill gates
Tenemos años de trabajo por delante para introducir las vacunas contra la diarrea y la neumonia en todos los paises. Es mas, la cobertura mundial de vacunas infantiles basicas se situa en alrededor del 80 por ciento, una buena cifra si la comparamos con otras intervenciones sanitarias aunque deja a uno de cada cinco ninos sin proteccion. Necesitamos volver a crear el enfoque politico de alto nivel que esta cuestion recibio en la decada de 1970, cuando los esfuerzos dedicados consiguieron que la cobertura pasara de solo el 20 por ciento a un 80 por ciento en la mayoria de los paises en solo una decada.
Cuando en mayo me dirigi a la Asamblea Mundial de la Salud, anuncie la creacion del premio Gates Vaccine Innovation Award. Nos ha encantado recibir 117 nominaciones que corresponden a una gran cantidad de trabajo impresionante. Las vacunas son el unico producto de alta tecnologia que debe llegar a cada nino sin excepcion. Para no saltarse ni a un nino, es necesario un ingenio increible, por eso creamos el premio.
Melinda se reúne con el Dr. Asm Amjad Hossain, galardonado con el primer premio a la innovación en vacunas Gates Vaccine Innovation Award
(Dhaka, Bangladesh, 2012).
Me complace anunciar que el primer premio reconocera el trabajo del Dr. Asm Amjad Hossain, un funcionario medico de vacunacion de distrito en Bangladesh. En 2009, se asignaron al Dr. Hossain dos distritos en los que las tasas de inmunizacion eran del 67 y del 60 por ciento, respectivamente. En 2010, llegaron al 85 y al 79 por ciento. Esta rapida mejora fue el resultado del innovador enfoque del Dr. Hossain sobre como abordar un programa de inmunizacion. Establecio un proceso de registro de mujeres embarazadas que incluia la fecha prevista del parto, la ubicacion y el numero de telefono, de modo que los vacunadores podian saber cuando nacian los ninos y donde estaban, y disponian de una forma sencilla para ponerse en contacto con sus madres. Proporciono calendarios anuales de jornadas de vacunacion para dotar de mayor responsabilidad a los vacunadores frente a la comunidad, a los cuales insto a inscribir sus numeros de telefono en las cartillas de vacunacion de los pequenos de modo que sus padres pudieran ponerse en contacto con un trabajador sanitario. Pueden parecer innovaciones pequenas, pero demuestran que considerar los viejos problemas de una forma nueva puede marcar una profunda diferencia. Las mejoras de este tipo se estan extendiendo a otros lugares gracias al compromiso y la creatividad del Dr. Hossain y muchas otras personas como el. El suministro de vacunas salvadoras conlleva la dedicacion de muchos afamados participantes, como GAVI, la Organizacion Mundial de la Salud y UNICEF; los organismos gubernamentales y quienes quizas sean mas importantes, los cientos de miles de heroes en primera linea como el Dr. Hossain.
Polio
La prioridad principal de la fundación sigue siendo ayudar a erradicar definitivamente la polio, quizás la enfermedad evitable mediante vacuna que mejor se conoce del mundo. He dedicado mucho tiempo a informarme sobre la enfermedad y he abogado por tomar las medidas necesarias para erradicarla. A principios de 2011, el virus de la polio se seguía extendiendo por tres áreas: 10 países de África (con virus que se originaban principalmente en Nigeria), Afganistán y Pakistán, e India.
Los encargados de vacunar contra la polio cruzan el río Ganges el último día de la campaña contra la polio
(Bihar, India, 2010).
India acaba de lograr un gran hito. El país solo presentó un caso en 2011, registrado el 13 de enero en Bengala Occidental. De modo que, el 13 de enero de 2012 India ha celebrado su primer año sin polio. El desafío en India nos deja pasmados. Es difícil imaginar cómo diseñar una campaña contra la polio que alcance a cada niño indio. En el país viven más de 1.000 millones de personas. El número de familias que emigran constantemente para encontrar trabajo es enorme. Uno de los estados más grandes, Bihar, suele sufrir inundaciones. En algunos casos, la vacuna no funcionaba igual de bien que en otras partes del mundo, probablemente por la desnutrición, la diarrea y otras enfermedades. Pero el gobierno siguió concienciando a la población y mejorando la calidad de sus campañas, incluso en los sitios más difíciles. El gobierno indio merece un reconocimiento especial por este logro.
Una niña recibe una gota de polio en la aldea de Fulani en Mashakeri
(Kebbi, Nigeria, 2011).
En 2012 debemos conseguir que no vuelvan a infectarse India ni los demás lugares en los que se ha erradicado la polio. Nuestro principal objetivo para 2012 es mejorar las campañas de vacunación contra la polio en Nigeria, Chad, República Democrática del Congo, Afganistán y Pakistán. He visitado recientemente Chad y Nigeria para reunirme con sus líderes, y es evidente que contamos con apoyo político de alto nivel. Sin embargo, va a requerir un gran esfuerzo la implantación de equipos de vacunación de gran calidad y la educación de los padres para que ningún niño deje de vacunarse. En Nigeria, nuestros mayores problemas son unas campañas deficientes y el hecho de que algunos padres no confían en que la vacuna sea segura. En Pakistán, estos problemas se agravan con la situación relativa a la seguridad.
Va a ser todo un desafío seguir consiguiendo los 1.000 millones de dólares anuales que aproximadamente se necesitan para desarrollar la campaña global. El año pasado Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Japón, Canadá, Noruega, Arabia Saudí, el Príncipe de Abu Dabi y Rotary International efectuaron contribuciones sustanciosas. Rotary sigue poniendo el alma en la erradicación de la polio, apoyando el programa directamente al mismo tiempo que también desempeña un papel mayor al estimular que otros donantes aporten más. Un nuevo socio, el FC Barcelona, está difundiendo el mensaje de la erradicación de la polio a millones de aficionados al fútbol de todo el mundo.
Seguimos invirtiendo en estudios sobre cómo se transmite la polio e intentamos conformar un modelo sobre dónde se deben intensificar las campañas de vacunación. También estamos trabajando en nuevas vacunas. Encontrar cada último virus de polio exige buenas herramientas y trabajadores formados y motivados en todos los países sin excepción.
Los obstáculos son enormes, pero el éxito en el programa de erradicación de la polio en India y en otros 90 países me da la seguridad de que podemos triunfar en los países que aún faltan y terminar con la polio de una vez por todas.
El SIDA y el Fondo Mundial
La comunidad del SIDA tiene tres grandes objetivos:
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Reducir el número de personas que se contagian. Para 2015 queremos reducir las infecciones a 1 millón por año, lo que podría representar una disminución de un 68 por ciento del pico alcanzado hace una década.
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Proporcionar medicamentos a todos los que los necesitan, para que los enfermos de SIDA puedan vivir más y mejor. El año pasado murieron de SIDA 1,8 millones de personas.
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Encontrar una cura. Aunque se está trabajando para encontrar una cura, se considera tan difícil que no podemos contar con que esta vaya a aparecer en algún momento.
Bayeza Manzini, de diecinueve años, comenta con los jugadores de fútbol los beneficios de la circuncisión
(Matsafa, Suazilandia, 2010).
Hay muchas maneras de afrontar el primer objetivo: reducir los contagios. Estos métodos pueden funcionar tanto individualmente como combinados. Una línea de actuación es convencer a la gente de que evite los comportamientos arriesgados. Los esfuerzos educativos son importantes y cada vez están más dirigidos a la población en riesgo, pero su impacto es incierto.
Una segunda línea de actuación es la circuncisión masculina, que reduce la transmisión del VIH hasta en un 70 por ciento. Por fin se está priorizando en la dotación de fondos para la circuncisión, puesto que su coste es bastante bajo y la protección dura toda la vida. Se ha circuncidado a más de un millón de varones de entre 15 y 49 años en 14 países de África oriental y meridional con importantes epidemias de SIDA, pero eso supone únicamente el 5 por ciento del número total de los que podrían beneficiarse del procedimiento. Incluso en la antigua práctica de la circuncisión, la innovación puede marcar una gran diferencia. Los nuevos dispositivos PrePex y Shang Ring simplifican el procedimiento evitando la cirugía. Los primeros estudios sugieren que ambos dispositivos son seguros y eficaces. (Como quiero que esta carta sea apta para todos los públicos, no incluyo imágenes sobre cómo funcionan). Botswana, Kenia, Sudáfrica y Tanzania están empezando a mostrar su liderazgo transmitiendo a todos los jóvenes el mensaje de que es importante circuncidarse. Kenia ha realizado los mayores progresos: se ha circuncidado al 70 por ciento de los hombres incluidos en el grupo objetivo. Sería toda una decepción que, para 2015, la cifra de jóvenes que hubieran elegido protegerse a sí mismos y a sus parejas por medio de la circuncisión fuera inferior a 15 millones.
Una tercera línea de actuación para la prevención es descubrir una inyección, píldora o gel que reduzca el riesgo de infección. En los últimos 18 meses se han conocido los resultados finales de diversas soluciones de este tipo. En algunos estudios en los que los pacientes utilizaron la solución en cuestión siguiendo correctamente las instrucciones, los resultados fueron bastante buenos. No obstante, en la mayoría de los estudios, los niveles de uso fueron bajos y por ello los resultados generales resultaron decepcionantes. Esto ha provocado un planteamiento firme sobre cómo motivar un seguimiento mejor o cómo crear una solución que exija menos esfuerzo al paciente. Un ejemplo que está en sus fases iniciales de desarrollo es una inyección que dura de 30 a 90 días. Creo que solucionaremos los problemas de seguimiento, pero vamos a tener que conseguir que científicos médicos, científicos sociales, representantes de la comunidad y legisladores trabajen conjuntamente. Tenemos que desarrollar y probar sistemas de suministro generales, que incluyan comunicación, soporte e incentivos y vayan más allá de lo que normalmente realiza un ensayo médico.
Una cuarta línea de actuación, denominada tratamiento de prevención, consiste en proporcionar fármacos antirretrovirales (ARV) a las personas con SIDA de forma precoz en el curso de la enfermedad, con lo que se reduce en gran medida las posibilidades de que contagien a otros. Ya se ha hecho con embarazadas para reducir el riesgo de que infecten al niño durante el parto o al darle el pecho. En este campo se ha establecido el objetivo de que para 2015 se suministren fármacos al 90 por ciento de las madres seropositivas y así terminar prácticamente con el contagio de madre a hijo. El principal problema con el tratamiento de prevención es que la mayoría de la gente no sabe que está contagiada de SIDA (y lo transmite), de modo que, por el desconocimiento, no se les puede proporcionar fármacos. Para aprovechar todo el potencial del tratamiento de prevención, necesitamos fomentar la generalización de las pruebas de SIDA, lo que requerirá el desarrollo de un test de saliva, fiable y económico, que se pueda utilizar de forma privada.
"Más de 6,6 millones de
personas están vivas
actualmente gracias a los
fármacos ARV. Hace diez
años parecía que
aprácticamente todas ellas
morirían porque los fármacos
solo estaban disponibles
en los países ricos."
- bill gates
Otra línea de actuación más para la prevención es la vacuna contra el SIDA. En este tema, las noticias de este año son bastante similares a las del año pasado. El conocimiento científico sobre el virus del SIDA—su forma, cómo se introduce en las células y cómo podemos utilizar anticuerpos para bloquearlo—ha avanzado más de lo esperado. Sin embargo, los planes para los ensayos de las distintas fórmulas aún no son tan agresivos como debieran, teniendo en cuenta lo revolucionaria que podría ser una vacuna. Todavía podemos obtener una vacuna en los próximos 12 años, aunque exigirá algo de suerte y una planificación mejor.
Es apasionante contar con tantas líneas de actuación preventivas y estar progresando en la mayoría de ellas. La financiación sigue siendo una importante preocupación, pero soy optimista y creo que se desarrollarán líneas de actuación combinadas para disminuir de forma importante la tasa de infección.
Mientras tanto, también se han producido progresos impresionantes en el segundo gran objetivo de la comunidad del SIDA: la ampliación del tratamiento. Esto es obra principalmente del Fondo Mundial de lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria y del programa estadounidense denominado PEPFAR (President’s Emergency Plan for AIDS Relief, Programa Presidencial de Emergencia de Asistencia para el SIDA). Más de 6,6 millones de personas están vivas actualmente gracias a los fármacos ARV. Hace diez años parecía que prácticamente todas ellas morirían porque los fármacos solo estaban disponibles en los países ricos.

Entre 2008 y 2010, el Fondo Mundial empleó 8.000 millones de dólares para luchar contra el SIDA (57 por ciento), la malaria (29 por ciento) y la tuberculosis (14 por ciento). Después del programa PEPFAR for AIDS, el Fondo Mundial es el mayor donante para luchar contra estas tres enfermedades. Proporcionó los fondos para los 230 millones de mosquiteras para camas que han sido clave en la reducción de un 20 por ciento de las muertes por malaria en la última década. También costeó el tratamiento de 8,6 millones de casos de tuberculosis. Este año no voy a referirme específicamente a la malaria o a la tuberculosis, puesto que la lucha contra ambas enfermedades ha tenido un buen progreso, en el que ha resultado clave el Fondo Mundial.
Zabibu Athumani y su hijo descansan debajo de un mosquitero tratado con insecticida
(Bagamoyo, Tanzania, 2011).
El Fondo Mundial se emplea al máximo para asegurarse de que su dinero se gasta eficazmente. Dados los lugares en los que el Fondo Mundial trabaja, no es sorprendente que parte del dinero haya sido objeto de malversación. Sin embargo, el propio Fondo Mundial descubrió estas irregularidades y modificó la forma de hacer llegar las becas de formación, donde radicaba principalmente el problema. Desgraciadamente, las noticias sobre corrupción hacen que muchos ciudadanos piensen que todo el programa está mal gestionado y que una enorme cantidad del dinero se dilapida. Esta impresión fue acrecentada por titulares que mencionaban que alrededor de las dos terceras partes de las becas habían sido malversadas. De hecho, se desvió menos de un 5 por ciento de los fondos y con los nuevos procedimientos adoptados ese porcentaje será aún menor. Nuestra fundación es el mayor benefactor no gubernamental del Fondo Mundial, al que en estos años hemos dotado de 650 millones de dólares por el soberbio impacto que producen sus asignaciones económicas. Estoy seguro de que es uno de los mejores modos de emplear nuestro dinero cada año y siempre animo a otras fundaciones a que se unan a nosotros para conseguir el mayor rendimiento por su dinero.
Entre 2011 y 2013, siempre que todos los donantes cumplan sus compromisos, el Fondo Mundial desembolsará 10.000 millones de dólares. Esto supone un aumento de 2.000 millones, aunque no llega a los 12.000-14.000 millones de dólares que se necesitan y que se espera conseguir. Los ciudadanos de los países donantes deberían saber lo que se ha conseguido con su generosidad. El coste para financiar los medicamentes de un paciente de SIDA se ha reducido y parece que se puede lograr que ascienda a 300 dólares por paciente y año. Esto significa que con cada 300 dólares que invierten los gobiernos en el Fondo Mundial, se puede costear el tratamiento de una persona más durante un año. Cada 300 dólares que no lleguen supondrán que un enfermo quede excluido del tratamiento. La elección evidente. Creo que si las personas conocen cuáles son las opciones, pedirán a sus gobiernos que salven más vidas.
Planificación familiar
Melinda ha empleado gran parte del tiempo que dedica a la fundación en cuestiones de salud familiar, incluida la salud infantil y materna, la nutrición y la planificación familiar. A partir de 2012, tiene previsto hacer un verdadero hincapié en la planificación familiar, proporcionando a las mujeres las herramientas que necesitan para planificar cuántos hijos van a tener y cuándo. Va a hablar mucho más sobre cómo la capacidad de planificación cambia la vida de las mujeres y de sus familias, y mejora sociedades al completo. El año pasado, Melinda se reunió con mujeres de Korogocho, un poblado chabolista de las afueras de Nairobi, Kenia. Le conmovió cómo una mujer explicaba por qué quería ser capaz de ampliar el plazo entre un parto y otro: “Quiero poder dar lo mejor a un hijo antes de tener otro”.
Melinda se reúne con un grupo de madres en el barrio de Korogocho
(Nairobi, Kenia, 2011).
Algo sorprendente es que el deseo de los padres de dar lo mejor a sus hijos puede tener un enorme impacto en las economías locales. Melinda expuso ante el Banco Mundial cómo podrían beneficiarse los países en vías de desarrollo del denominado “dividendo demográfico”. La idea consiste en que, a medida que los padres reducen el tamaño de las familias, los países pueden invertir más en educar a los jóvenes. Cuando esos jóvenes alcancen la edad laboral, impulsarán la productividad y el crecimiento económico. Corea del Sur y Tailandia son dos ejemplos recientes de cómo los países que comprenden y capitalizan tales principios pueden transformar rápidamente sus economías.
En los próximos 40 años, está previsto que la población crezca solo en un 0,8 por ciento al año. Ya hemos pasado de los 7.000 millones de habitantes y, según la estimación media de las Naciones Unidas, llegaremos a los 9.300 en 2050. No obstante, la población de la mayoría de los países pobres, donde es mucho más duro alimentar y educar a los ciudadanos, será más del doble de aquí a 2050. Si comparamos la población por continente entre hoy y 2050, vemos que África duplicará la suya con creces (de 1.000 a 2.200 millones de habitantes), mientras que en Asia y América crecerá un 25 por ciento y en Europa apenas habrá crecimiento.
Si nos fijamos en las cifras por país, la imagen es aún más cruda. Pongamos solo un ejemplo: Nigeria, con la mayor población de África, pasará de 163 a 392 millones de habitantes, un incremento del 140 por ciento. Esto hará que la vida de las personas de este país tan pobre sea aún mucho más difícil.
Sin embargo, Melinda y yo creemos que si se toman las medidas adecuadas—no solo ayudando a las mujeres a planificar sus familias, sino también investigando cómo reducir la mortalidad infantil y mejorar la nutrición—en países como Nigeria la población crecerá mucho menos de lo previsto. Casi todos los programas globales de la fundación se centran en objetivos que nos ayudarán en este terreno.
A nivel mundial, más de 200 millones de mujeres manifiestan no querer tener un hijo en los próximos dos años, pero no utilizan anticonceptivos. Si las familias que desean espaciar más el nacimiento de los hijos o tener menos tuvieran acceso a las soluciones adecuadas, sucederían dos cosas. En primer lugar, tales familias afrontarían con más facilidad los retos de la pobreza. En segundo lugar, a medida que las tasas de crecimiento de la población nacional disminuyan, los gobiernos podrán satisfacer mejor las necesidades de sus ciudadanos.
Hay un importante número de mujeres que manifiestan que utilizarían los métodos de planificación familiar modernos si los tuvieran al alcance. Por desgracia, han sido escasos los fondos para adquirir estos métodos y abaratarlos, así como para proporcionar una información de calidad a las familias.
Los métodos con mayores probabilidades de adopción en el África subsahariana son los implantes o inyectables, y no los anticonceptivos orales tan populares en Estados Unidos. Indonesia ha difundido ampliamente los implantes y en la actualidad los utilizan más de 1.700.000 mujeres. La fundación ha colaborado en la financiación del control de calidad de un implante de bajo costo, Sinoplant II, que está registrado actualmente en más de 17 países y cuesta un 60 por ciento menos que las demás alternativas. También creemos que se pueden abaratar las inyecciones y prolongar sus efectos, además de presentarlas en un formato que permita que las mujeres se las administren ellas mismas. Debe darse un gran número de pasos para conseguir que los nuevos métodos no solo se aprueben y fabriquen, sino que se conozcan de modo que las mujeres puedan adoptar una decisión informada sobre los anticonceptivos. Nuestro objetivo es que cada mujer pueda elegir cuándo quiere tener hijos. El resultado serán madres e hijos más sanos y naciones más prósperas.
Educación en EE. UU.
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Educación en EE. UU.
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Nuestro trabajo en educación en EE. UU. se concentra en dos objetivos que están relacionados: asegurarnos de que todos los estudiantes que se gradúan en el instituto estén preparados para afrontar la universidad y que los jóvenes adultos que desean seguir estudiando tras finalizar la enseñanza secundaria tengan una vía para hacerlo.
En lo que se refiere a la educación primaria y secundaria, nuestra mayor prioridad es ayudar a que los colegios implanten un sistema de personal que mejore la eficacia de los docentes, puesto que la investigación muestra que una enseñanza eficaz es el factor intraescolar más importante para los logros académicos. Las escuelas públicas cuentan con un gran número de estupendos profesores y hay un gran número de profesores a los que les gustaría ser fabulosos, pero que carecen de las herramientas que necesitan. Si pudiéramos conseguir que el profesor medio fuera tan bueno como los mejores profesores, las ventajas para los estudiantes serían enormes.
"Si pudiéramos conseguir
que el profesor medio
fuera tan bueno como
los mejores profesores,
las ventajas para los
estudiantes serían enormes."
- bill gates
Un sistema de personal comprende la contratación, la retroalimentación específica, ayudar a los empleados a mejorar y crear calendarios de pagos, planes de beneficios y procedimientos de finalización. Todos estamos de acuerdo en que el sistema de personal actual de las escuelas públicas no funciona. Todos los elementos del sistema actual reciben críticas. No obstante, no hay mucho consenso sobre lo que hay que cambiar. En muchos estados se está abandonando la titularidad permanente, con el salario basado exclusivamente en la antigüedad y la titulación. Sin embargo, la mayoría de las medidas alternativas no incluyen apenas inversiones en la evaluación de los profesores, lo que les hace muy dependientes de la capacidad del director y de las calificaciones que obtengan los estudiantes para medir su eficacia didáctica.
Me sigue costando trabajo creer que el 95 por ciento de los profesores no reciban informes específicos sobre cómo mejorar. Aún más importante que un programa de pagos que recompense la excelencia es identificar y comprender esta de modo que los profesores sepan cómo mejorar. En todas las reuniones que he mantenido con profesores por todo el país, así como en los estudios que hemos realizado, ha quedado claro que la mayoría de los profesores desea recibir más comentarios y utilizarlos para mejorar, aunque las recompensas económicas por su rendimiento resulten modestas en comparación.
El ejemplo más notable que he visto de que este concepto puede funcionar estupendamente, tanto para los profesores como para los estudiantes, es el distrito académico de Tampa, Florida, que Melinda y yo visitamos el otoño pasado. Un elemento clave de consenso entre el sindicato de profesores y el supervisor fue asignar un 2 por ciento de los profesores para que evaluaran a sus compañeros. Estos profesores recibieron formación para observar el desarrollo de las clases y evaluar 22 componentes distintos. Los directores recibieron formación al respecto. Cada profesor obtiene un informe exhaustivo tanto del director como del compañero evaluador.
Estudiantes del instituto Thomas Jefferson llevan a cabo un experimento en el laboratorio de química
(Tampa, FL, 2011).
Tampa lleva haciéndolo tres años y ya se ha producido una gran diferencia. Los profesores nos comentaron lo valioso que les resultaba recibir las opiniones de dos fuentes distintas: el director, que conoce perfectamente el colegio, y el compañero, que conoce los desafíos de su trabajo concreto. La primera ronda de evaluación reveló que muchos profesores necesitaban fomentar en los estudiantes el desarrollo del pensamiento crítico y la resolución de problemas. El distrito comenzó a organizar su desarrollo profesional teniendo en cuenta estos hallazgos y los profesores han tenido la oportunidad de ser más eficaces en clase.
Cuando Melinda y yo nos reunimos con los estudiantes, nos manifestaron cómo habían sido testigos de un gran cambio durante su época en el colegio. El éxito aquí exigía un gran esfuerzo por parte de la supervisora Mary Ellen Elia, el presidente del sindicato Classroom Teachers Association, Jean Clements, y todos los profesores. Me impresionaron especialmente los evaluadores compañeros. Todos dijeron que, después de su trabajo de evaluación, comprendían mucho mejor en que consistía la buena enseñanza. Algunos evaluadores iban a volver a dar clases mientras que otros se asegurarían de que los nuevos profesores tuvieran una preparación mejor desde la universidad.
Después de comprobar lo valiosa que resulta la evaluación por parte de los compañeros, considero que debería formar parte de cualquier sistema de personal de los colegios públicos. Dedicar un 2 por ciento de los profesores a esta tarea supone una gran inversión. Puede conllevar el aumento del promedio de estudiantes por aula o de los gastos en un 2 por ciento. Teniendo en cuenta lo ajustado de los presupuestos, en la mayoría de los estado no se dotará de dinero extra para la evaluación, de modo que tendremos que considerar que merece la pena el pequeño incremento en el número de estudiantes por aula (menos de uno por clase de media). Sin esta inversión, no creo que un sistema de evaluación consiga la suficiente credibilidad ante los profesores o que proporcione las evaluaciones concretas suficientes para ayudar a los docentes a mejorar. Los resultados de las pruebas también son una fuente de información valiosa para la mayoría de los sujetos, aunque los datos de puntuación se limitan a identificar quién tiene éxito y no muestran a los profesores qué deben cambiar. Considero la voluntad de hacer esta inversión como una prueba de si realmente se está considerando en serio un sistema de evaluación que verdaderamente funcione.
Acelerar el desarrollo, descubrimiento y uso de tecnologías educativas innovadoras es otra de nuestras mayores prioridades. En esta área se han realizado enormes progresos recientemente, aunque solo son el principio. Es necesario hacer más para equipar a los profesores con las herramientas e información que necesitan para que aprender se convierta en algo más personalizado y atractivo.
Las redes sociales constituyen una de las áreas más prometedoras ya que ayudan a profesores y estudiantes a estar conectados de manera que se puede profundizar naturalmente en lo que se está haciendo en el aula. Los servicios que, como Edmodo, utilizan las redes sociales están empezando a despegar verdaderamente puesto que los profesores pueden ocuparse de todos los aspectos del aula utilizando una plataforma con la que la mayoría de la gente se siente cómoda.
Una profesora trabaja con su alumno en un colegio que está asociado con Khan Academy
(Los Altos, California, 2011).
©Khan Academy
También me apasiona ver que cada vez hay más colegios que “dan la vuelta” a las aulas para que las actividades pasivas, como las lecciones magistrales, se realicen fuera de la clase y que el tiempo dentro del aula se utilice para interacciones más personales y colaborativas entre profesores y estudiantes. Khan Academy es un gran ejemplo de recurso gratuito que puede utilizar cualquier profesor para aprovechar completamente el tiempo en el aula y asegurarse de que todos los alumnos avanzan a su propio ritmo.
Algunas empresas realizan también un trabajo estupendo yendo más allá de la digitalización de libros de texto. CK-12 Foundation, Udemy y Ednovo disponen de un fabuloso contenido generado por los profesores y la comunidad. Un sencillo ejemplo de la potencia que puede tener una comunidad en esta área es TeachersPayTeachers, un lugar de intercambio y puesta en común de programaciones y otros materiales desarrollados por los propios profesores.
También estamos empezando a ver la importancia que pueden tener los juegos en el contexto educativo. MangaHigh y Grockit están triunfando con sus lecciones basadas en juegos competitivos y divertidos que impulsan en gran medida la participación y la comprensión. Zoran Popovic, en el Center for Game Science de la Universidad de Washington, lo está llevando aún más lejos desarrollando un trabajo asombroso en la creación de juegos que se adaptan automáticamente a las necesidades exclusivas de cada estudiante basándose en sus interacciones con el ordenador.
Muchas de estas nuevas herramientas y servicios tienen la ventaja añadida de proporcionar una visibilidad sorprendente del progreso de cada estudiante y generan múltiples datos prácticos que pueden utilizar los profesores para mejorar su propia eficacia.
Pero, ¿cómo puede la mayoría de los profesores hacerse una idea de lo que tienen a su disposición y les resulta más conveniente? Aún no hay una respuesta adecuada para esta pregunta. Siguen sin utilizarse buenas tecnologías y los profesores emplean demasiado su propio tiempo y dinero. Por eso, este año vamos a iniciar un proyecto para crear un servicio en línea que ayude a los docentes a descubrir y aprender a utilizar fácilmente estas nuevas herramientas y recursos. Creo que no existe límite a lo que un profesor con las herramientas e información adecuadas puede hacer.
Novedades sobre la fundación
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Novedades sobre la fundación
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Jeff Raikes da unas gotas de polio
(Kebbi, Nigeria, 2011).
J eff Raikes sigue desempeñando un fabuloso trabajo como director ejecutivo de la fundación. Agradecemos su fabulosa contribución a Tachi Yamada y a Sylvia Mathews, hasta ahora al frente de los programas Global Health y Global Development respectivamente, quienes han pasado a ocuparse de otros trabajos. Jeff ha reclutado a Trevor Mundel para dirigir Global Health y a Chris Elias para Global Development. Nos apasiona la experiencia y el talento que van a aportar a la fundación. Nuestro tercer grupo, U.S. Program, que se centra principalmente en la labor relacionada con la educación en EE. UU. sigue estando dirigido con gran habilidad por Allan Golston.
Mi padre habla con el equipo de construcción durante una celebración abierta al público de nuestro nuevo campus
(Seattle, WA, 2011).
En junio, la fundación se trasladó a unas nuevas instalaciones. Las instalaciones se han diseñado para facilitar la colaboración e incluyen espacio para poder celebrar reuniones con muchos socios y tratar los temas clave de la fundación. Melinda trabajó estrechamente con el estudio de arquitectura NBBJ para dar forma a un diseño que se adaptara a nuestro trabajo. Nuestros empleados ya han comprobado las ventajas de estar en una sola ubicación, donde pueden colaborar entre sí con más facilidad, y consideran realmente valioso poder convocar a cesionarios y otros socios in situ.
Mi padre, William Gates, que comparte la presidencia de la fundación con Melinda y conmigo, sigue proporcionando inspiración y guía a gran parte de nuestro trabajo. En junio, pronunció un discurso ante 10.000 miembros del Lions Club durante su convención anual, celebrada en Seattle. Tras celebrar su desfile, para el cual se cerraron algunas calles, acudieron a escuchar a mi padre quien les habló sobre su impresionante trabajo en la lucha contra el sarampión. Hace diez años, morían de sarampión 2.000 personas al día. Ahora, la cifra se ha reducido a 500. Mi padre, quien siempre me ha alentado, disfrutó animando a una audiencia llena de gente para que siguieran salvando vidas infantiles.
Giving Pledge
La campaña Giving Pledge, que invita a personas y familias ricas a asumir un sencillo compromiso de donar una gran parte de su riqueza en vida o en su testamento, ya incluye a 69 personas, lo que es mucho más de lo que esperábamos al iniciarla. A principios de 2012, varias personas nos comunicaron que pensaban comprometerse muy pronto. Esperamos que muchos otros les sigan. Resulta muy inspirador examinar los motivos por los que han asumido el compromiso; sus cartas se pueden leer en www.givingpledge.org.
Reunimos al grupo de personas comprometidas en mayo, para celebrar por primera vez una reunión anual y conocernos mejor. El evento resultó todo un éxito. Muchos descubrieron que tenían objetivos en común, de modo que, aunque la campaña Giving Pledge proclama la diversidad en las donaciones, ha ayudado a estimular la colaboración. Comenzamos a ver los frutos de ese esfuerzo y como miembros del grupo estamos empezando a considerar proyectos en cofinanciación.
Warren, Melinda, Azim Premji, and I talk about philanthropy
(Delhi, India, 2011).
Cuando Warren Buffett, Melinda y yo estuvimos en India en marzo, nos reunimos con unas 60 familias adineradas para que nos hablaran de la filantropía india y compartir nuestras experiencias. Azim Premji, uno de los pioneros de la filantropía en India, se unió a nosotros en el debate. La energía y el humor de Warren no pasaron desapercibidos. Al tratar de si los ricos deberían utilizar su dinero para crear puestos de trabajo, Warren señaló que ¡hasta Santa Claus crea empleos, contratando elfos y renos!
Algo que francamente me sorprendió tanto en la reunión de Giving Pledge como en la de India es que el factor clave por el que no son aún más generosos reside en la localización de proyectos filantrópicos que les hagan sentir que tienen un impacto importante y único. Me hizo pensar aún mucho más sobre cómo podríamos utilizar Internet para facilitar que los donantes de todo tipo pudieran conectar con las causas y ver el resultado de sus donaciones.
Por qué soy optimista
A principios de 2011, el presidente francés Sarkozy me invitó a escribir un informe para el G-20 y presentarlo en persona en su reunión anual de noviembre en Cannes. Era un inmenso honor, puesto que se trataba de la primera ocasión en la que se pedía a un filántropo que hablara ante este grupo. Los organizadores ni siquiera estaban seguros de qué país reflejar en mi tarjeta de identificación, puesto que no acudí como parte de la delegación oficial de EE. UU. Decidieron que en mi tarjeta solo apareciera la palabra “Invitado”, ¡convirtiéndome por unos instantes en el presidente del gobierno de “Invitado”!
Hablando con el presidente francés Nicolás Sarkozy antes de una sesión plenaria en la Cumbre del G20
(Cannes, Francia, 2011).
©AP, Charles Dharapak
Mi informe se centraba en cómo podía el G-20 ayudar a garantizar que los más pobres no iban a ser olvidados por los países ricos mientras estos se ocupaban de los importantes desafíos presupuestarios y económicos. El informe, “Innovation with Impact: Financing 21st Century Development” (Innovación con impacto: cómo financiar el desarrollo del siglo XXI) se puede consultar en gatesfoundation.org. Empieza describiendo cuánto ha mejorado la vida de los más pobres en los últimos 50 años. Uno de los motivos es la ayuda de los países ricos. Muchos medios de comunicación destacaron mis sugerencias de un modesto impuesto para las transacciones financieras, un aumento de los impuestos del tabaco y un impuesto sobre las emisiones de dióxido de carbono para financiar los compromisos de ayuda. Ninguna de estas ideas tiene una aceptación universal y ninguna solucionará el problema por sí misma, pero pueden suponer una enorme diferencia aunque solo las adopten unos pocos países.
No obstante, en términos generales, intenté que el informe reflejara la imagen de la increíble diversidad de recursos disponibles para el desarrollo. No solo las ayudas de los países ricos tienen impacto. Describí lo que los propios países pobres están haciendo para acelerar su desarrollo, señalé la rapidez con la que han crecido países como Brasil, China e India, que están aportando una nueva experiencia y conocimiento para el desarrollo, y analicé distintas formas mediante las que el sector privado podría implicarse para mejorar la vida de los pobres y ayudar al desarrollo de los países. Estoy entusiasmado porque las asociaciones innovadoras que capitalizan las ventajas comparativas de todas estas partes participantes pueden acelerar el progreso y conseguir que muchos países pobres superen rápidamente la frontera de las ayudas.
"Estamos convencidos de
que cuando la gente oiga
historias sobre las vidas
tque han ayudado a mejorar,
querrán hacer mucho más,
no menos."
- bill gates
La conferencia del G-20 en sí fue un microcosmos de los desafíos a los que deben enfrentarse los líderes con la crisis de la Eurozona ocupando la mayor parte del tiempo. Me impresionó que emplearan 90 minutos en analizar mi informe y las cuestiones relacionadas, y espero que reserven algún tiempo para desarrollarlas cuando se celebre la próxima reunión en México.
Tras mi presentación, algunos líderes pusieron en común sugerencias concretas para abordar estas cuestiones. David Cameron dijo que el liderazgo de su país de llegar al 0,7 por ciento del producto interior bruto en 2013 en estos tiempos difíciles sería más sencillo si el resto de los países hiciera lo mismo. Tuve la fuerte impresión de que los propios dirigentes eran muy receptivos a la idea de que los presupuestos de ayuda no deberían sufrir recortes aunque los gobiernos redujeran sus gastos. No obstante, esto solo será posible si los electores comprenden que la ayuda, que supone menos del 1 por ciento del presupuesto en la mayoría de los países, tiene un importante impacto en la vida de las personas. He intentado abogar por ello en esta carta. Ya se trate de la lucha contra las plagas agrícolas, el tratamiento de los enfermos de SIDA o la obtención de una vacuna contra el sarampión para un niño de un área remota, las modestas inversiones para los pobres constituyen una enorme diferencia.
Desafortunadamente, mucha gente cree lo contrario, que es un derroche el dinero gastado en desarrollo o que no obtiene resultados duraderos. Melinda y yo dedicaremos mucho tiempo en el año entrante para explicarles por qué están equivocados. La relativamente pequeña cantidad de dinero que se invierte en desarrollo ha cambiado las perspectivas de futuro de miles de millones de personas, y puede ser igual para otros miles de millones si decidimos seguir invirtiendo en innovación. No dejaremos de repetir ese mensaje en todas nuestras conferencias y entrevistas, en gatesfoundation.org y en gatesnotes.com porque estamos convencidos de que al escuchar las historias de las vidas que con su ayuda se han conseguido mejorar, la gente querrá colaborar más, no menos.
Bill Gates
Copresidente de Bill & Melinda Gates Foundation
Enero de 2012
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